Nafta atrasada y gas en cuotas: la fórmula para evitar otro salto de inflación
YPF confirmó que prorrogará el “buffer de precios” con una suba de solo el 1%, mientras que el costo de la importación de GNL recién se trasladaría a partir de noviembre.

Con una guerra en Medio Oriente que se sigue extendiendo mucho más allá de lo previsto, la energía vuelve a utilizarse como un ancla inflacionaria para evitar un nuevo rebote de precios.

A un día del vencimiento del acuerdo de precios lanzado por YPF el 1 de abril, su presidente Horacio Marín anunció una prórroga por hasta 45 días adicionales con una suba de combustibles de apenas el 1% en promedio.

“Durante este periodo, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de fluctuaciones bruscas en el precio internacional del petróleo (Brent). Reiteramos nuestro compromiso honesto y moral con todos los consumidores, preservando la demanda en un contexto de libre mercado sin perder rentabilidad ni generando perjuicios a nuestros accionistas ni a nuestros clientes”, afirmó.

Al no ser un congelamiento estricto, sino un “buffer”, sí podrían aplicarse ajustes en el resto de las variables que componen el precio como variaciones impositivas, cambiarias o del costo de biocombustibles. Que, no obstante, no suelen representar más de un 1% mensual en este período de apreciación cambiaria producto de la liquidación de la cosecha.

La decisión fue acompañada por el resto de las petroleras, que reconocen que el mercado no está para nuevas subas, pero advierten que el atraso con los valores internacionales ya ronda el 15%.

Tal como se había pactado en abril, se mantiene la cuenta compensadora que, al finalizar el periodo estipulado y una vez concluido el conflicto en Oriente Medio, no se bajarán los combustibles hasta recuperar el ingreso diferido. Algo que, según fuentes de la industria, podría demorar unos cuatro meses.

La otra jugada pasa por diferir el aumento de las importaciones de GNL (gas natual licuado) que empezaron a llegar en mayo para abastecer el pico de demanda de cada invierno.

Si bien no está confirmado oficialmente, el Ministerio de Economía analiza cobrar este diferencial de precios respecto al gas local en un esquema de seis cuotas a pagar entre noviembre de este año y abril del 2027.

De esta manera, no se sobrecargan las facturas de invierno que suelen ser muy costosas y el aumento se pasa para el verano cuando, al no consumirse mucho gas, los pagos se reducen de manera significativa.