La transformación de los medios de pago en la Argentina dejó de ser una tendencia para convertirse en una nueva norma de consumo. Las billeteras digitales ya concentran más de la mitad de las transacciones de comercio electrónico del país y avanzan con fuerza también en los pagos presenciales, en un mercado que se consolida como uno de los más dinámicos de América Latina.
Así lo revela el último informe de Global Payments, que tras completar la adquisición de Worldpay publicó la edición 2026 de su Global Payments Report, un relevamiento que analiza hábitos de consumo y tendencias de pago en 42 mercados.

El estudio ubica a la Argentina entre los países líderes de la región en adopción de pagos digitales, impulsada por la masificación de códigos QR, transferencias inmediatas y aplicaciones financieras integradas. En números, el cambio es contundente: las aplicaciones de pago representaron el 55% del valor de las transacciones online en 2025, frente al 50% registrado un año antes.
El fenómeno también se acelera en las tiendas físicas. Según el reporte, las billeteras digitales pasaron de representar el 34% del valor de las operaciones en puntos de venta en 2024 al 43% en 2025.
“La tecnología dejó de ser un diferencial para transformarse en una expectativa básica de los consumidores, que buscan experiencias simples, inmediatas y seguras. Eso está redefiniendo cómo se mueve el comercio a nivel global”, explicó Juan Pablo D’Antiochia, Gerente Geral de Enterprise da Global Payments na América Latina.

El boom del QR y el salto cultural
Uno de los datos más relevantes del informe muestra hasta qué punto el QR se volvió parte de la vida cotidiana en el país. El 84% de los encuestados en la Argentina aseguró utilizar códigos QR para pagar con smartphones en comercios, el porcentaje más alto de América Latina.
Detrás de esa expansión aparece un ecosistema que logró combinar interoperabilidad, fintechs agresivas en captación de usuarios y un cambio cultural acelerado por la inflación y la necesidad de administrar el dinero en tiempo real.
“Argentina es un claro ejemplo de cómo la innovación en pagos puede escalar rápidamente cuando se combinan tecnología, interoperabilidad y una fuerte adopción por parte de los usuarios”, sostuvo D’Antiochia. “El avance de las billeteras digitales y los pagos con QR está cambiando la forma en la que las personas gestionan su dinero en el día a día”.

El informe destaca además que las aplicaciones de pago dejaron de funcionar únicamente como medios de cobro para convertirse en plataformas financieras integrales: permiten transferencias instantáneas, financiamiento, administración de gastos y acceso a servicios financieros desde una única interfaz.
Mercado Pago, MODO y la pelea por el ecosistema
El reporte menciona específicamente a Mercado Pago y MODO como casos emblemáticos del crecimiento fintech en la región. Ambas compañías protagonizan una competencia cada vez más intensa por dominar el ecosistema de pagos digitales argentino, un mercado donde la interoperabilidad impulsada por el Banco Central aceleró la adopción masiva.
En paralelo, el uso de efectivo sigue perdiendo terreno frente a soluciones digitales más ágiles y con incentivos financieros asociados, desde descuentos hasta rendimientos sobre saldos en cuenta.
Qué viene: pagos invisibles y menos efectivo
Las proyecciones del Global Payments Report muestran que el cambio recién empieza. Para 2030, las aplicaciones de pago representarían el 70% del valor del comercio electrónico en la Argentina, con una tasa de crecimiento anual del 16% en el canal online.
En tiendas físicas, la participación proyectada llegaría al 58% del valor de las operaciones, con un crecimiento anual estimado del 11%. A nivel global, el fenómeno también avanza, aunque con menor velocidad que en la Argentina. Las aplicaciones de pago ya representan el 67% del valor del e-commerce mundial y el 37% de las operaciones en puntos de venta.
Para las empresas, el desafío será adaptarse a consumidores que esperan pagos cada vez más invisibles, inmediatos y totalmente integrados a la experiencia de compra. En ese escenario, la batalla ya no pasa solo por captar usuarios, sino por construir ecosistemas capaces de concentrar pagos, financiamiento, beneficios y consumo cotidiano en una misma plataforma.