Mindlin le cuenta a Forbes los detalles de la inversión de USD 7.500 millones entre Pampa y TGS para Vaca Muerta
El primer RIGI es para elevar la producción de petróleo en Rincón de Aranda y el segundo para la mayor planta de tratamiento de líquidos del país.

Desde Nueva York, Marcelo Mindlin anunció dos RIGI por 7.700 millones de dólares en menos de 24 horas. El primero, de 4.500 millones, para incrementar la producción de petróleo de Pampa Energía en Rincón de Aranda hasta los 45.000 barriles diarios. El segundo, de 3.000 millones, para el mayor proyecto de líquidos de gas natural de la historia Argentina, que lo desarrollará TGS, firma donde Pampa es co-controlante junto a la familia Sielecki.

En una entrevista con Forbes antes de su participación en el Argentina Week, el empresario explica la importancia de estos proyectos estratégicos para Vaca Muerta.

"Hace más de 25 años que Argentina no concreta un proyecto de procesamiento de líquidos y este el de mayor magnitud de la historia. Es una inversión clave para solucionar unos de los cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta y consolidar el salto exportador del país”, indicó. 

El proyecto contempla nuevas instalaciones de Procesamiento de Gas en nuestra Planta Tratayén; construcción de un poliducto entre Tratayén y Bahía Blanca y de una planta de fraccionamiento y una planta de almacenamiento de productos en Bahía Blanca, como así, obras complementarias en la terminal marítima para su exportación por un total de 1.200 millones de dólares anuales.

¿Cuáles son las metas y plazos de producción para Rincón de Aranda?

El objetivo de Rincón de Aranda es alcanzar una producción de 45.000 barriles por día. Estimamos llegar a esa meta para principios del próximo año. Esta magnitud de inversión es la que se requiere para desarrollar tanto la infraestructura necesaria como la totalidad de los pozos.

¿Qué percepción tiene del clima actual del país considerando esta intensa agenda en Nueva York?

Nunca antes había visto tanto entusiasmo e interés por la Argentina por parte de los inversores de Estados Unidos. Al mismo tiempo, mantengo la convicción de que los empresarios locales somos quienes debemos tomar la iniciativa y liderar los primeros proyectos.

El financiamiento suele ser el principal cuello de botella en el país. ¿Cómo están logrando costear estos proyectos de tal magnitud?

Al contrario de lo que se podría pensar, nunca hemos visto tanto financiamiento para las empresas argentinas. Tanto TGS como Pampa han logrado colocar bonos a plazos de 10 y 12 años, con tasas inferiores al 8% en dólares. Para compañías como las nuestras y muchas otras del país, el acceso al crédito hoy no parece ser una restricción.

Pampa ha evolucionado desde la electricidad y el gas hacia el petróleo. ¿Hacia dónde se dirige la próxima gran apuesta de la compañía?

Por el momento, estos proyectos actuales van a requerir un esfuerzo financiero y de recursos humanos muy importante. Nuestra prioridad ahora es concentrarnos en estas iniciativas, dado que son sumamente significativas para el futuro. @@FIGURE@@