¿Cómo fue la experiencia de Adecoagro en esta edición de la Argentina Week en Nueva York?
Estamos súper entusiasmados. Hace 25 años que vengo a Nueva York a buscar inversores y hace muchos años que no sentía lo que sentimos ahora: los inversores nos quieren ver. Cuando empezamos Adecoagro, teníamos la expectativa de que cualquier proyecto que tuviera sentido a largo plazo y fuera competitivo podía conseguir las inversiones necesarias. Ahora nos vuelve a pasar lo mismo; hay muchos inversores que quieren participar en el desarrollo de la agroindustria argentina y en el armado de productos que puedan competir globalmente.
El año pasado concretaron la adquisición de Profertil. ¿Cuál es el plan para poner en valor ese activo y ampliar su capacidad?
La necesidad de fertilizante nitrogenado es crítica para nuestra región. Entre Brasil y Argentina se importan más de 10 millones de toneladas de urea y solo se producen 1,3 millones; hay una oportunidad enorme para producir más aquí. La urea es, básicamente, fijar el nitrógeno del aire, un proceso que requiere mucha inversión y una ingeniería de alta sofisticación. El insumo principal es el gas, y con el desarrollo de Vaca Muerta, Argentina tendrá gas por los próximos 150 años. El fertilizante hace que las plantas sean más eficientes en la fotosíntesis y en la fijación de carbono, por lo que es un insumo que se seguirá usando en toda la producción agrícola de Sudamérica.
¿Cuándo se podría concretar el anuncio para duplicar la planta de Profertil?
Nosotros no nos dedicamos a los anuncios, sino a desarrollar proyectos de ingeniería que tengan sentido y sean competitivos. Tenemos que armar un proyecto con los mejores costos para competir contra la urea que viene de Qatar o de África, donde también tienen gas barato. Estamos trabajando en esa ingeniería para tener una fábrica súper eficiente. Las condiciones están dadas para seguir avanzando y ojalá podamos arrancar la obra pronto, pero lo que nos ocupa es el desarrollo técnico, no el anuncio en sí.
¿De qué nivel de inversión estamos hablando y cuánto tiempo tomaría la construcción?
Estamos trabajando en eso, pero estimamos un rango de entre 1.500 y 2.000 millones de dólares. En cuanto a los plazos, la construcción de una planta de esta magnitud toma entre tres y cuatro años.
Considerando que el RIGI se extendió hasta julio de 2027, ¿la idea es presentarlo antes de esa fecha?
Esperamos tenerlo listo antes de eso. Sin duda es un proyecto que entra dentro de lo que el régimen contempla y me encantaría que podamos presentarlo en ese lapso.
Más allá de Profertil, ¿qué otras novedades hay en el resto de las operaciones de la compañía?
Estamos produciendo muy bien en todas las áreas. El equipo está enfocado en el detalle día a día; es una planta que trabaja 24/7. No quiero dejar de mencionar sectores como la lechería, el arroz, el maní y los granos; todo lo que hace la agroindustria hoy para competir y exportar es extraordinario. Por otro lado, nuestro negocio de azúcar, etanol y energía eléctrica en Brasil también está funcionando con eficiencia. Nuestro foco es siempre mirar hacia adentro para ser más eficientes y, desde ahí, exportar mejor.
Mencionaste el apoyo de un nuevo grupo inversor. ¿Cómo ven ellos el panorama actual de Argentina?
Contamos con el apoyo de Tether, que es una organización extraordinaria y están súper comprometidos. Desde el primer día se entusiasmaron con lo que hacíamos y con lo que ocurre en Argentina y Sudamérica. Ven a la región como un lugar sumamente interesante para producir dos cosas que están en su foco: alimentos y energía. Tener su respaldo nos posiciona muy bien para encarar todos estos proyectos de expansión.