Martín Pérez de Solay se pide una hamburguesa con papas fritas para sacarse de encima el almuerzo rápidamente y continuar con su abultada agenda de reuniones en Canadá. “PDAC es siempre una locura, venís con una agenda pautada y acá le agregás una cantidad de cosas que hacen que tu día estalle”, explica como justificando su pedido mientras espera que llegue la comida desde el bar del hotel Fairmont en Toronto, donde recibió a Forbes en el marco de la cumbre minera más grande del mundo.
El CEO de Glencore Argentina hace un balance más que positivo de la situación actual del país respecto al potencial de los proyectos mineros y al contexto internacional favorable de aumento del precio del cobre por el boom de la IA.
“El foco del mundo del cobre está puesto en África Central y en Argentina. Pachón puede ser un proyecto de más de 500.000 toneladas de cobre fino”, indica a este medio. Un número que, a valores actuales, arrojaría un nivel de exportaciones superior a los 5.000 millones de dólares al año.
¿Por qué creés que Argentina está despertando tanto interés?
Creo que un momento único para la Argentina y el mundo lo está viendo. Hoy hay dos cosas que son muy claras. Uno, hay un vector de electrificación en el mundo muy fuerte, lo que genera una demanda de cobre muy grande y hay un vector de vehículos eléctricos y demás que agregan a esa demanda y todos los data center y todo lo que estamos viendo suceder con la inteligencia artificial aumentan la demanda de electricidad. Con lo cual el cobre es el conductor por excelencia de la última milla eléctrica y es muy difícil buscar producción incremental. Chile, por ejemplo, produce el 20% de la demanda global e invierte un montón para no perder producción. Es muy complejo para Chile seguir creciendo porque los grandes proyectos ya están encontrados. Lo mismo Perú. Hoy, el foco del mundo está puesto en África Central y en Argentina que son aquellos países que tienen reservas y recursos que no han sido puestos en producción. Entonces eso genera desde un punto de vista de mercado y demanda la situación ideal para que Argentina pueda poner los proyectos de cobre en marcha.
¿Cómo evaluás las reformas económicas del país?
Es el segundo punto en importancia. El mercado internacional ve estos cambios como una recuperación de la confianza para invertir en el país. Estas son inversiones de muy largo plazo, son inversiones gigantes en términos de capital y los repagos son muy largos, entonces es importante generar las condiciones de estabilidad. Yo creo que la visión del gobierno (poner el RIGI en marcha y generar las condiciones de estabilidad a partir de un marco que genera estabilidad impositiva, estabilidad cambiaria y estabilidad legal) ayuda a que aquellos que tengan que tomar la decisión se atrevan a invertir. Tenés 7 proyectos de cobre en Argentina hoy de clase mundial capaces de poner la producción en algún lugar entre 1,5 millones y 2 millones de toneladas en los próximos 10 años. Siempre supimos que estaban, siempre los hemos mirado, pero no estaban las condiciones de mercado porque los precios eran tales que las concentraciones que había no permitían o no estaban las condiciones de Argentina.

¿Qué te dicen los stakeholders cuando te reunís acá en Toronto? ¿Ya ese panorama que decías está despejado o todavía tienen interrogantes respecto al país?
Yo creo que Argentina es un país con el que siempre podés tener preguntas. Lo que los inversores quieren saber es cómo se hace para que esto suceda y yo creo que lo importante es eso. Creo que hay una señal muy clara que es quiénes están invirtiendo en Argentina y cuando mirás son las compañías mineras más grandes del mundo. No te falta nadie de los grandes, están todos.
¿Qué tiene que pasar para que un proyecto se concrete?
Hay cuatro cosas fundamentales. Tiene que haber oportunidad, que es esto primero que hablábamos: existe el mercado y Argentina está dispuesta a generar el marco para que estas inversiones vengan. Existe el liderazgo, que es el segundo punto y es crítico. Yo creo que hoy la prueba de liderazgo es que hoy tenemos a las mineras más grandes del mundo invirtiendo. El tercer punto que creo que es importante es si tenemos los recursos y los recursos son super amplios, van de recursos naturales a recursos financieros pasando por recursos humanos, que tenemos mucho, pero hace falta entrenar a más gente. Necesitamos ingenieros en minería, necesitamos mecánicos, necesitamos industriales, necesitamos químicos, necesitamos un montón de disciplinas técnicas para poder llevar esto adelante. Y existe la capacidad, tenemos un sistema educativo que no ha andado muy bien últimamente pero que tiene fundamentos y pilares que hacen que se vuelva a poder reconstruir y ese foco tiene que estar para generar esos recursos humanos. Recursos financieros yo no los veo como un problema en el mundo actual. Capital hay para los proyectos correctos. El otro punto que hace falta en términos de recursos es infraestructura, donde Argentina tiene que hacer una inversión muy grande, creo que no tenemos una dimensión del tamaño de problema que tenemos que resolver en infraestructura, es algo que tenemos que sentarnos y trabajar.
¿Y quién la hace la inversión? Porque el Gobierno no está dispuesto.
El Gobierno no tiene cómo. Creo que el Gobierno genera las condiciones para que los privados inviertan.
¿Eso lo tienen que hacer las propias mineras o tienen que venir otros actores privados a construir esa infraestructura? ¿Cómo te parece que se puede resolver ese cuello de botella?
Yo sé de minería, no sé de hacer trenes. Tiene que venir alguien que sepa de trenes, tiene que venir alguien que sepa de puertos. Creo que el RIGI y el desarrollo de la industria van a generar esas condiciones.
Pero ahí yo me pongo en tu cabeza, vos me decís: "Yo no me dedico a hacer trenes", pero al mismo tiempo tu proyecto por ahí depende de que se hagan esos trenes o esos puentes o esas carreteras. ¿Cómo vas midiendo ese balance entre apostar a construir un proyecto si no sabés si va a estar lo esto otro sin lo cual no puede funcionar?
En uno de los proyectos es fácil. Agua Rica tiene todo, se beneficia de la infraestructura de La Alumbrera, usan la misma planta de concentración, usan la misma línea, usan el mismo ducto de mineral que ya está construido, la misma terminal portuaria, el mismo ship loader. Toda la infraestructura la tengo resuelta. En San Juan sí se requiere más infraestructura.
Te faltaba desarrollar el último de los cuatro puntos clave para que se construyan los proyectos.
El cuarto punto es el alineamiento de todos los stakeholders. El mensaje tiene que ser unánime entre el gobierno federal y los gobiernos provinciales, que hoy están muy a tono con atraer inversión y generar el desarrollo que hace falta. Nosotros en las dos provincias en las que trabajamos la verdad que el apoyo que tenemos de los gobiernos es muy claro.
Y ahora metiéndonos adentro de los proyectos, ¿cuáles son los próximos pasos tanto para la reapertura de La Alumbrera como la construcción de Agua Rica y de Pachón.
Los pasos son bien concretos. La reapertura de La Alumbrera es lo primero que estamos focalizando por una cuestión de tiempo. Los trabajos arrancarían la segunda mitad de este año para poder estar produciendo en principios de 2028.

Y los otros dos proyectos que aplicaron al RIGI imagino que están esperando la aprobación.
Tenemos que obtener la aprobación del RIGI, obtener las declaraciones de impacto ambiental, hay una serie de procesos que llevan tiempo. La minería tiene ciclos muy largos. Estás en un ambiente climatológicamente muy hostil a 4.000 metros de altura en el medio de la cordillera, es complejo operar allí en invierno. Entonces empezás en esas condiciones, a medida que vas encontrando y el proyecto va creciendo vas generando más infraestructura que te permite ir extendiendo esa ventana. Cuando encontraste todo lo que había y demás empezás a diseñar tu proyecto y ahí empezás a poner otros stakeholders y trabajar cómo consigo el capital, cómo diseño este proyecto, cómo lo hago. Y una vez que medianamente tenés las cosas armadas empezás ya con los pasos más concretos, presento un estudio de impacto ambiental para que lo apruebe la autoridad competente, pero llegar ahí lleva un montón de tiempo, trabajo e inversión. Después hay un montón de inversión en realizar todos los estudios de base que se requieren, en soportarlos técnicamente. Hay estudios de base que lleva 12 meses recolectar la información. Cuando tenés todos esos estudios y todo eso completo y los estudios y las aprobaciones, recién ahí empezás el proceso de construcción. Y estos son proyectos enormes, son ciudades a 4.000 metros de altura en las que van a estar trabajando y viviendo 3.000 personas todos los días. Tenés la logística de los camiones, los talleres de mantenimiento de los camiones, la gente que opera los camiones, las excavadoras, talleres de mantenimiento de excavadoras.
¿Para cuándo te imaginás el inicio de construcción teniendo en cuenta todos estos desafíos que recién nombrabas y cuándo podría estar en operación cada uno de los proyectos?
Mirá, con el reinicio de Alumbrera yo calculo que nosotros vamos a estar produciendo mineral hasta el 2031 o 2032, que es justo cuando empezaría a producir Agua Rica. Para eso, empezaría a construirse en el 2028.
¿Y con Pachón?
En Pachón las necesidades de infraestructura son mayores porque Agua Rica tiene toda la infraestructura resuelta, con lo cual el proceso de construcción para Pachón yo creo que va a ser un poco más largo. Los tiempos de Pachón pueden llevar aproximadamente 4 o 5 años de construcción, es una cosa gigante, seguimos haciendo campañas de perforación y seguimos encontrando.
Es un proyecto que data de la década del 60.
Sí. Es gracioso, el descubrimiento de Pachón es más viejo que yo. Soy de finales de la década y el descubrimiento es de principios de la década. Pachón tiene muy buena ley de cobre y tiene muy buen volumen, pero estaba en Argentina.
¿Qué tan importante es el tratamiento de este nuevo proyecto de ley, que ya obtuvo media sanción?
El proyecto de ley es importante para toda la industria. ¿Por qué? Porque acerca claridad sobre los niveles de estudio que hay que hacer para trabajar sobre geoformas o crioformas que hay en la superficie.
¿Qué nivel de exportaciones generarían hoy Pachón y Agua Rica si estuviesen en producción?
Agua Rica es un proyecto que puede estar en 200.000 toneladas de cobre fino por año en los primeros 5 o 7 años más o menos de producción. Es un proyecto que va a andar entre 170.000 y 220.000 toneladas. Pachón es un proyecto que depende de cómo lo desarrollemos. La primera etapa de Pachón con una planta de procesamiento de 185.000 toneladas de mineral al día es un proyecto que puede estar generando en torno de las 180.000 o 220.000 de toneladas de concentrado dependiendo de la ley. El proyecto tiene que crecer para poder generar flujos de fondos en un período razonable.
Imagino que además de Pachón también están trabajando en exploración para descubrir nuevas oportunidades en Argentina que está todo el territorio por explorarse, porque venimos muy atrás comparados con Chile, por ejemplo.
Van a surgir. Nosotros estamos explorando alrededor de nuestros activos y básicamente con ese foco. Normalmente los grandes motores de la exploración son las mineras independientes junior, que acá está lleno.
¿Y están a la búsqueda de nuevas oportunidades de proyectos ya descubiertos?
Glencore tiene hoy el mejor portafolio de exploración avanzada (proyectos que pueden entrar en producción) de cobre del mundo. No hay hoy otra compañía que tenga un portafolio de crecimiento de cobre comparable al del Glencore. Y está muy focalizado en Argentina.
¿Por dónde sería lo ideal evacuar el mineral? ¿Por el Pacífico? ¿O cómo se están imaginando esa evacuación?
Depende mucho de los volúmenes. Hoy el proyecto que tenemos es evacuar el mineral por el Atlántico, tenemos el puerto en Rosario. Va a ser parte de los desafíos de infraestructura que tenemos. Con producir un millón y medio de toneladas de cobre fino, en términos de concentrado son como 7 u 8 millones de toneladas de concentrado. Hacé la cuenta, 8 millones de toneladas al año en barcos de 100.000 es algo así como casi tres barcos al día si no hago mal los números. No sé dónde podemos cargar 100.000 toneladas hoy en Argentina.
¿Cómo estás viendo al país con todos estos cambios de cara al Argentina Week en Nueva York?
Es un momento único para el país. La semana que viene en gran medida pasa por allí, creo que vamos a ver un renovadísimo interés de los inversores en Argentina. Y un gobierno que quiere hacer las cosas bien.
¿Qué impacto puede tener la minería para la economía nacional?
Un país con muchísimas más reservas, con una situación cambiaria muchísimo más holgada, con una industria que genera, que atrae un montón de infraestructura y que esa infraestructura aumenta la competitividad para todo el mundo y derrama productividad de manera impresionante a toda la economía. Todo eso va a ayudar a que las cosas empiecen a arrancar y moverse un poco mejor. Obviamente que sí tiene desbalances, se requiere posiciones de trabajo en lugares donde no hay grandes concentraciones de población y los argentinos no estamos acostumbrados a movernos por un trabajo. Creo que vamos a tener que empezar a acostumbrarnos a mudarnos por un trabajo formal, en condiciones correctas, bien pago. Creo que el resultado es un país más federal. Para mí está bueno, yo estoy entusiasmado con que el país sea más transparente, más ordenado, mucho más federal, muchas más oportunidades para la gente, más desarrollo.