La alianza de YPF con el campo y la estrategia de poner el naming en La Rural
Fernando Heredia Editor
Fernando Heredia Editor
Horacio Marín fue el gran protagonista del evento por los 160 años de la Sociedad Rural Argentina que, por primera vez en su historia, cambió el nombre de la tradicional exposición por el de “Edición YPF”.
“El naming es por la complementación entre las industrias”, señaló el presidente de la petrolera nacional en un discurso que tuvo como eje la alianza entre la energía y el campo.
Entre las oportunidades a profundizar, mencionó “la entrega de energía” ya sea como derivados del petróleo, gas, butano o electricidad; el crecimiento de los biocombustibles “que es una industria de entre 2.500 y 3.000 millones de dólares por año que tiene que crecer” y el desarrollo de la biorefinería de San Lorenzo “que hace dos semanas hizo su primera exportación” y que apunta a la producción de SAF (combustible sostenible de aviación).
El concepto que viene instalando Marín es ubicar a la energía a la par del campo como los dos grandes motores de la economía argentina por su capacidad exportadora y crecimiento sostenido. “Hay una visión compartida sobre la necesidad de impulsar la producción, la innovación y el desarrollo federal”, coincidió Nicolás Pino, presidente de la SRA.
Otro de los puntos en común mencionados por Marín fue la importancia de YPF Agro, una unidad de negocios que finalmente no será vendida y que avanzará en un proceso de reorganización interna con cambio de management para tener una gestión independiente más vinculada al mundo del campo.
En esa misma línea de poner a alguien del sector, dijo que YPF debería seguir una política que tenía la PDVSA antes de Hugo Chávez, que era conocida por una continuidad de la línea técnica, sin participación de la política.
“Es un error cambiar los presidentes de YPF según el gobierno. Un objetivo personal es estar hasta 2031 y creo que va a suceder. En Venezuela nadie ponía un presidente de PDVSA que no venía de la línea y era una de las compañías más reconocidas a nivel mundial técnicamente. Eso quiero hacer con YPF, tiene que estar la gente del sector, que conozca el sector. Se necesitan 7 u 8 años de continuidad, sino rompes a YPF”, afirmó.
En el cierre de su discurso, anticipó que dentro de 10 años imagina una Argentina que exporte 100 millones de m3 de gas al día (10 veces más que en la actualidad), un millón de barriles de petróleo diarios (más de tres veces el nivel de hoy) y se mostró muy optimista en concretar un descubrimiento petrolero de magnitud en el Mar Argentino.
Luego del mismo, recorrió la feria para terminar en el stand de la compañía de casi 200 metros cuadrados que lucía la marca Full y ofrecía a los visitantes la posibilidad de probar simuladores de Fórmula 1.

La minería se coló en la conversación entre estos dos gigantes exportadores y tuvo su lugar en el evento de La Rural con la participación del presidente de CAEM, Roberto Cacciola. “El año pasado exportamos US$ 6.000 millones, este año vamos a estar en 9.000 y en 10 años vamos a estar en 35.000 o 40.000 millones que nos van a permitir solventar este proceso junto a la energía y el campo”, celebró.
Como parte de ese aporte, indicó que su aspiración es que la generación de puestos de trabajo pase de los poco más de 60.000 empleados directos de hoy, a 300.000 directos y un millón indirectos en pocos años.
No obstante, también cuestionó la falta de infraestructura como ferrocarriles, rutas nacionales y abastecimiento energético, cuestiones que pidió resolverlas en conjunto entre diversas industrias y el gobierno nacional.
“Es necesario convocar a una Mesa Federal Minera para tratar estos temas y la cuestión de los proveedores, que es clave para que la sociedad perciba un efecto expansivo sobre el resto de la economía. Hay que incluir la mayor cantidad de proveedores locales, hacerlos parte del crecimiento de la minería y que puedan a su vez convertirse en proveedores de países vecinos como Chile y Perú”, concluyó.
