José Zuccardi, presidente de COVIAR: "El Torrontés puede ser un boom en los mercados asiáticos"
En diálogo con Forbes Argentina, el empresario vitivinícola se refirió a las posibilidades de colocación en el exterior de variedades como el Torrontés y el Bonarda, pero aseguró que el Malbec aún no alcanzó su techo. También habló de competitividad y de la necesidad de que el tipo de cambio siga el ritmo de la inflación. Por qué lograr un acuerdo de arancel 0% en China sería clave para impulsar las ventas.

El 5 de marzo se realizará una nueva edición del Desayuno Anual de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) en el marco de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2022 y, a un año del lanzamiento del nuevo Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) 2030, se presentarán los principales avances vinculados a ejes como mercado externo, mercado interno, enoturismo, producción primaria y sostenibilidad.

El 2021 fue un año intenso para el sector. En el frente externo, anunciaron desde la COVIAR, la Argentina alcanzó su mayor valor en la historia para las exportaciones de vinos fraccionados con US$ 888,5 millones y US$ 1.006 millones en exportaciones entre vinos fraccionados, a granel y mosto. En alianza con Wine Folly, creó la Guía Digital de Argentina, de la que participaron de forma gratuita y voluntaria 341 bodegas con 1.339 de sus vinos cargados, y se lanzó la unidad ejecutora de Pymes Exportadoras. 

Además, se logró eliminar los derechos de exportación para todas las bodegas pymes que exporten por hasta US$ 500.000 anuales, beneficiando a 364 exportadores que representan el 80% del total; y una reducción a la mitad para los que venden hasta US$ 1 millón por año, aliviándole la carga a otros 26 establecimientos.

En lo que hace a la plaza doméstica, junto con el Ministerio de Economía, Mendoza Fiduciaria y ProMendoza, COVIAR acompañó el armado de un operativo de compra con cupo asegurado de 1,5 millones de botellas para beneficiar a 35 bodegas en una operatoria que superó los $ 45 millones.

También, se renovó la campaña de promoción genérica Vino Argentino que, desde 2005 coordina el Fondo Vitivinícola, haciendo foco en la diversidad de propuestas con las que el vino se vincula con sus consumidores, especialmente con los más jóvenes, y se amplió el calendario de celebración de la "bebida de Baco", con la Semana del Bonarda, la uva tinta más cultivada, que se une a la del Malbec y la del Torrontés.

En un mano a mano con Forbes Argentina, José Alberto Zuccardi, presidente de COVIAR, hizo un balance de los logros obtenidos durante el año y analizó los desafíos que enfrenta el sector. "Hablo del milagro del vino: vos al vino le das todo y siempre recibís más a cambio. Es una actividad que no está concentrada, hay jugadores de todos los colores y tamaños. El caso de la COVIAR es único de una articulación público-privada con un plan y con financiación propia. La corporación se financia con aportes obligatorios del sector", comparte.

José Zuccardi

-¿Qué balance hacés acerca de los avances del PEVI que tiene foco en 2030?

Cuando replanteamos el plan estratégico 2030, sumamos dos ejes que son muy importantes. Uno es la sostenibilidad, no solo desde lo ambiental, sino también de lo social y lo económico. El otro es el enoturismo, que ha tenido un fuerte desarrollo en los últimos tiempo; el año pasado con un protagonismo muy importante de los turistas argentinos, que encontraron en el vino una respuesta y en distintos niveles. La gente, frente al cierre de fronteras, buscó opciones y encontró vitivinicultura de clase mundial.  Estamos trabajando sobre ambas cosas.

Además, se logró para el sector un hecho importante: estamos trabajando articuladamente con el Estado en un crédito que va a tomar la Argentina de US$ 40 millones para temas de sostenibilidad del sector vitivinícola y donde el punto primero es la crisis hídrica. Es probable que con este crédito se puedan dar aportes no reintegrables o créditos parciales para proyectos que permitan a los productores más chicos mejorar su eficiencia de riego a condición de integrarse en alguna cadena comercial para llegar al mercado. El bueno uso del recurso hídrico es una prioridad.

-¿Cuándo podría estar disponible este crédito?

Esta semana vino una misión del BID. El ministro de Agricultura ha planteado un objetivo de que se empiece a ejecutar en el segundo semestre. Es un objetivo ambicioso, pero lo compartimos absolutamente. Estamos trabajando en ese sentido.

-¿Qué oportunidades hay para el vino argentino para insertarse en el mundo más allá del Malbec?

El Malbec, con la que somos fuertes- no nació de un plan de marketing, sino de una adaptación de esta variedad a nuestras condiciones. El consumidor la reconoció y la adoptó. Es el resultado de una genuina llegada de algo que producimos y tiene buena calidad. La Argentina tiene diversidad de zonas y de variedades, porque también tenemos algo fantástico como el Torrontés o el Bonarda. Pero creo que no está todo dicho con el Malbec. Hoy estamos trabajando en ponerle otra dimensión al Malbec, que es el terroir. Cuando hablamos del terroir hablamos del lugar, del clima y de la gente. Empezamos a darle otra dimensión al Malbec, que son nuestras regiones y que tenemos que poner en valor en el mundo los nombres de nuestras regiones. Esto lo han hecho muy bien los franceses: uno habla de Borgoña, uno habla de Burdeos, uno habla de Champagne. O los italianos con varias de sus zonas. Esta es toda una tarea que estamos empezando a desarrollar. 

En la Corporación estamos trabajando en una caracterización de las zonas vitivinícolas. Recibimos un aporte del BID de US$ 350.000 para un trabajo de caracterización de las zonas vitivinícolas de San Juan, Mendoza y Salta y sumamos un aporte del Consejo Federal de Inversiones para las provincias no incluidas en este programa. Estamos haciendo un trabajo de caracterización de las zonas vitivinícolas que se va a ser extensivo a todo el país. Estamos trabajando para poner esa capa de conocimiento porque Malbec están plantando Chile, Australia, Estados Unidos. Pero nosotros tenemos que guardar la identidad el Malbec argentino. Estamos haciendo las cosas para que el Malbec siga desarrollándose y tratando de poner en valor las otras variedades únicas que tenemos, como son el Torrontés y el Bonarda.

-¿Tenés una variedad preferida? 

Creo que el Malbec no en vano ha logrado el prestigio que tiene. El día que al Torrontés lo podamos poner en los mercados asiáticos, puede ser un boom, porque es una variedad con una identidad muy clara. Los Torrontés que estamos produciendo ahora son muy delicados. Un Torrontés va bien con comida tailandesa, china, japonesa. La belleza del Torrontés es que es único de Argentina y el problema del Torrontés es que es único de Argentina. Y algo que es único cuesta mucho para comunicarlo e instalarlo. Hay una piedra preciosa para pulir.

-¿Es momento para pensar en el mercado Chino?

Sí, es el momento y hace falta una fuerte acción gubernamental. Nosotros estuvimos detrás de firmar un acuerdo que no logramos, que es un acuerdo de arancel cero para el Malbec en China. En China el vino argentino paga 14% del arancel. Chile paga 0%. Australia pagaba 0%, pero a raíz de temas políticos aumentaron fuertemente los aranceles al 160%. Eso dejó un hueco para la Argentina. En China las relaciones son a nivel oficial y hace falta una acción decidida del Estado argentino. El año pasado planteamos arancel 0% para el Malbec general. No se logró, pero para mí sigue siendo una prioridad que el gobierno argentino logre algún nivel de acuerdo que lo permita. Vendemos en China, pero estamos muy lejos de donde deberíamos estar. Hay mucho por hacer. Creo que hay que hacer un trabajo muy fuerte pero es parte de la alianza público-privada sobre la que estamos. Necesitamos redoblar el paso. 

Por otra parte, también es importante destacar un tema que hace a la competitividad en las exportaciones y es la necesidad de que el tipo de cambio que tenemos los exportadores siga el ritmo de la inflación. Cuando empezás un proceso de crecimiento, lo tenés que sostener y si abruptamente te limitan en ciertas categorías es más difícil. Pero es un tema general de la economía, no solo del sector.