De convento centenario a desarrollo premium: así es el proyecto que reconvierte un ícono histórico
Belén Fernández Forbes Staff
Belén Fernández Forbes Staff
En el corazón de Villa Devoto, un edificio con más de 120 años de historia vuelve a abrir sus puertas, pero con un nuevo propósito. Donde funcionaba el Convento Nuestra Señora de la Misericordia, hoy se levanta un desarrollo inmobiliario que combina preservación patrimonial con una propuesta residencial de alta gama.
El proyecto, a cargo de la desarrolladora MMCV, liderada por Damián Manusovich, implicó la reconversión de un espacio emblemático ubicado sobre la calle Pareja, entre Emilio Lamarca y San Nicolás. Las últimas religiosas dejaron el lugar en 2021 y, a partir de entonces, comenzó una transformación que mantuvo la esencia arquitectónica original.

Pero la historia del convento se remonta mucho más atrás. Según las memorias de la congregación, la propiedad fue adquirida en 1897, cuando Villa Devoto todavía no era un barrio consolidado, sino una zona alejada del centro.
Más de un siglo después, hacia 2017, el convento había quedado prácticamente en desuso. Con pocas monjas habitándolo y funcionando como geriátrico y enfermería de la congregación, los altos costos de mantenimiento llevaron a las hermanas a poner en venta esta parcela histórica.
Esa decisión abrió una oportunidad para las desarrolladoras inmobiliarias de la zona, no solo por su ubicación estratégica sino también por su potencial de reconversión.. El convento, construido en una sola planta de unos 3000 metros cuadrados (m2), albergaba claustros, capilla, patios y cocina.

Antes de comenzar con las obras y la transformación definitiva el viejo convento fue sede de una edición de Casa FOA. La muestra permitió visibilizar el potencial del edificio y anticipar el valor que podía adquirir como proyecto residencial.
“La idea fue poner en valor el aro del claustro, respetando la estructura existente y transformándolo en unidades funcionales”, explica Manusovich, ex futbolista de San Lorenzo y socio del emprendimiento.
El desarrollo avanzó sobre dos ejes fundamentales: la restauración del edificio histórico y la construcción de un nuevo bloque. El complejo, que fue bautizado “El Convento”, en guiño a su pasado, suma un total de 41 unidades.

En el casco histórico se desarrollaron 17 lofts de dos y cuatro ambientes, en formato dúplex, con patio o jardín propio y parrilla. Algunas unidades incluso cuentan con pileta privada. Las unidades de dos ambientes tienen superficies que van aproximadamente de 73 a 146 m2 totales, mientras que los de cuatro ambientes alcanzan alrededor de 337 m2. En todos los casos, se conserva la espacialidad original del convento, con techos altos y paredes blancas.
En paralelo, la torre nueva de cuatro pisos concentra unidades de tres y cuatro ambientes, con balcones aterrazados y, en algunos casos, parrilla propia. Los departamentos de tres ambientes van de los 94 a 224 m2 totales, mientras que los de cuatro ambientes parten desde los 166 m2 y llegan hasta los 326 m2.

La propuesta se completa con una amplia oferta de amenities: piscina al aire libre, pileta cubierta climatizada, gimnasio, parrillas, salón de usos múltiples y un parque central que articula los espacios comunes. El complejo también cuenta con cocheras subterráneas, una por unidad.
En cuanto a los valores, el proyecto ya tiene unidades disponibles para entrega inmediata. Según detallan desde Martín Pinus Real Estate, actualmente comercializan dos propiedades, ambas con un valor de US$ 850.000.

Una de ellas corresponde a un loft dentro de la estructura original, con doble altura, amplia expansión verde con pileta, dos cocheras y una superficie total de 337 m2. La otra es un departamento de cuatro ambientes en la torre nueva, con un balcón en L que recorre todo el perímetro y una cochera.
El concepto detrás de “El Convento” busca integrar lo público y lo privado a través de espacios de encuentro y recreación, en un entorno que combina historia y vida contemporánea. Una lógica que ya tuvo antecedentes en la Ciudad, como la reconversión del convento de la iglesia San José en Villa Crespo.

Con las unidades finalizadas y valores que reflejan su posicionamiento premium, el proyecto marca un nuevo capítulo para un edificio icónico del barrio y se suma a la tendencia de reconvertir estructuras históricas en activos inmobiliarios con valor agregado.