Alerta en el sector minero por la compra de insumos a China: qué piden los proveedores para evitar otro caso Vicuña
La licitación del campamento del mayor proyecto de cobre del país desató una fuerte polémica: qué pasará con la licencia social si las inversiones no tienen impacto en la industria local.

La adjudicación de Vicuña a una empresa china para la compra de casas modulares sacudió a todo el mundo minero, que teme que el boom de inversiones en cobre no se refleje en un desarrollo de proveedores locales y termine afectando la licencia social de los proyectos. O, en otras palabras, que la población se vuelva en contra al no percibir beneficios concretos de esta actividad en sus vidas cotidianas.

“Si importamos de China hasta los módulos de viviendas que es algo muy sencillo de fabricar y lo hacen muchísimas empresas argentinas, ni quiero pensar qué va a pasar con el resto de los insumos que son mucho más complejos”, se preguntó un proveedor de la industria consultado por Forbes.

En concreto, el mayor proyecto de cobre del país licitó una segunda fase de unidades habitacionales por 2.000 de las 9.000 camas que tendrá su nuevo campamento. Y, tras una mala experiencia con una firma argentina que reportó grandes retrasos en la entrega de 1.500 camas de la fase uno, decidieron privilegiar la mejor oferta no solamente en precio, sino particularmente en plazos de ejecución.

"Esta era la única propuesta que resolvía las cuestiones técnicas. Necesitamos avanzar rápido con el proyecto y tener las primeras camas para antes de fin de año. Nosotros ya tenemos un 90% de mano de obra local, tenemos interés de contratar a más proveedores locales, pero siempre que haya condiciones de competitividad y garantías de cumplimiento con el estricto cronograma de trabajo que tenemos”, indicaron a este medio fuentes allegadas a la minera.

En cuanto al precio, la diferencia entre el consorcio ganador y la empresa argentina que se ubicó en segundo lugar superó el 30%, lo que da cuenta de un escenario complejo entre una industria local con fuertes problemas de competitividad y empresas chinas que muchas veces ofertan por debajo de los costos.

“Hay que trabajar para mejorar la competitividad de los proveedores y las provincias tienen que hacer su parte bajando impuestos distorsivos como Ingresos Brutos. Pero el tema es mucho más complejo. Acá ganó una empresa china con CUIT argentino como PowerChina que también paga Ingresos Brutos e Impuesto al Cheque. El problema es que no les importa perder plata, es el instrumento del gobierno chino para imponer su producción en el mundo”, destacaron en el sector.

Frente a esto, la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN) anticipó a Forbes que están trabajando para presentarle el gobierno nacional un proyecto de RIGI para la cadena de valor minera “que permita emparejar la cancha y favorecer el entramado productivo del país”.

Otro de los actores que reaccionó inmediatamente a la licitación de Vicuña fue la provincia de San Juan, que envió a su legislatura un proyecto de ley que tiene como objetivo llegar a un 80% de mano de obra local y un 60% de proveedores sanjuaninos.

Si la minería se hace sin proveedores locales y nacionales tendremos un problema de licencia social. Y sin licencia no hay minería. Además en este caso no estamos hablando de rubros en los que no exista experiencia y capacidad local en argentina y en San Juan inclusive. Estas decisiones solamente tienen un beneficio de corto plazo para la empresa, pero pueden resultar ser de un alto costo en el mediano y largo plazo. Necesitan mayor empatía y conocimiento del territorio y no actuar desde Buenos Aires o incluso desde el exterior", cuestionó el Ministro de Producción de la provincia, Gustavo Fernández, ante la consulta de Forbes.