El Mundial 2026 es el más grande de la historia. Estados Unidos, México y Canadá reciben a 48 selecciones en una competencia que ampliará su alcance global y ofrecerá una vidriera comercial sin precedentes. En paralelo a la pelea por la copa, otra batalla multimillonaria se desarrolla fuera de la cancha. Se trata de la carrera entre las marcas deportivas por vestir a los equipos que participarán del torneo.
Adidas, Nike y Puma concentrarán 37 de las 48 selecciones clasificadas, equivalente al 77% de los participantes.
Adidas llegará al torneo como la marca con mayor presencia. Vestirá a 14 selecciones y alcanzará el 29% del total de participantes. Entre sus principales equipos aparecen Argentina, actual campeona del mundo, España, Alemania, México, Japón, Bélgica y Colombia.
En Qatar 2022 la compañía alemana patrocinaba a siete selecciones. Cuatro años después duplicó esa cifra y recuperó terreno frente a sus competidores.
La última batalla de Alemania con Adidas y la apuesta por Argentina
En 2024, la Federación Alemana de Fútbol anunció que dejará Adidas para pasar a Nike a partir de 2027, poniendo fin a una relación de más de siete décadas. Según publicó el diario alemán Handelsblatt, Nike se comprometió a desembolsar más de 100 millones de euros anuales, una cifra que duplicaría el acuerdo vigente.
La pérdida de Alemania obligó a Adidas a reforzar su estrategia global, aunque conserva un activo de enorme valor comercial. Argentina se convirtió en una de las propiedades más codiciadas del mundo fútbol luego de la consagración en Qatar 2022.
La renovación del vínculo entre Adidas y la Asociación del Fútbol Argentino implicó una fuerte inversión. Medios argentinos estiman que el nuevo acuerdo contempla al menos US$ 50 millones en su primera etapa. La marca alemana proveerá indumentaria para todas las selecciones de la AFA, incluyendo fútbol femenino, juveniles, futsal y fútbol playa.
La camiseta argentina supera el millón de unidades vendidas por año y, tras la conquista del Mundial, las ventas habrían sobrepasado los tres millones de prendas. Dentro del negocio global del fútbol, la albiceleste figura entre los productos más exitosos del portafolio de Adidas.
La pipa de Uruguay
Nike ocupa el segundo lugar en cantidad de selecciones patrocinadas. Vestirá a 12 equipos durante el Mundial 2026, entre ellos Brasil, Francia, Inglaterra, Países Bajos, Estados Unidos, Canadá, Croacia y Uruguay.
Aunque mantiene prácticamente la misma cantidad de selecciones que en Qatar 2022, la ampliación del torneo redujo su participación relativa dentro del campeonato. Aun así, la empresa estadounidense conserva algunas de las asociaciones más valiosas del fútbol mundial.
Uruguay forma parte de esa estrategia. En 2024, la Asociación Uruguaya de Fútbol firmó con Nike el mayor acuerdo comercial de su historia. El contrato contempla una inversión superior a US$ 41 millones durante ocho años, junto con recursos para marketing, desarrollo del fútbol femenino, juvenil y amateur, además de incentivos vinculados al rendimiento deportivo de la selección.
Puma aparece como el gran ganador silencioso del nuevo ciclo mundialista. La empresa alemana pasó de vestir seis selecciones en Qatar 2022 a 11 en el Mundial 2026. Entre sus representados figuran Portugal, Marruecos, Suiza, Austria, Senegal, Ghana, Costa de Marfil, Egipto, Paraguay, Nueva Zelanda y República Checa. La compañía destinó más de 1.600 millones de euros a patrocinio durante el último año.
El negocio de las menos conocidas
La ampliación a 48 selecciones también abrió espacio para marcas de menor escala. Qatar 2022 contó con ocho proveedores de indumentaria deportiva. El Mundial 2026 tendrá 13.
Kelme vestirá a Bosnia y Jordania. Reebok estará presente con Panamá. Umbro acompañará a Congo. Kappa hará lo propio con Túnez. Marathon vestirá a Ecuador. Jako estará junto a Irak. Merooj acompañará a Irán. Saeta representará a Haití. Capelli hará lo propio con Cabo Verde y 7Saber llegará de la mano de Uzbekistán.