A las 16.00 hs del próximo martes, el INDEC dará a conocer la estadística de inflación de enero. El dato se espera en torno a 2,5% y no es eso, a pesar de volver a dejar en evidencia la dificultad para peforar los 2 puntos mensuales, lo que quedará en el centro de la discusión. La mera publicación reavivará el debate por la polémica decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, de suspender la difusión prevista del nuevo índice de inflación. Ese nuevo indicador está construido con una canasta de consumos actualizada en base a la Encuesta Nacional de Gastos de Hogares (ENGHO) de 2017/18 en reemplazo de la canasta basada en la ENGHO 2004 que se utiliza hasta ahora.
Se sabe, esa postura determinó el portazo del ahora ex titular del INDEC, Marco Lavagna, quien estaba al tanto, según Caputo, de los reparos no sólo suyos sino también del propio Presidente respecto a la difusión del nuevo índice.
La negativa de Javier Milei y su ministro reside, según aducen, en que tampoco la encuesta de gastos de 2018 captura la realidad del patrón de consumo actual. Mientras la de 2004 subestima el peso de los servicios (y con ello del aumento de tarifas), la de 2018 los sobrerrepresenta. De ahí que el Gobierno afirma que no tiene sentido construir un nuevo índice hasta tanto no se finalice el proceso de reacomodamiento de tarifas y se consolide un patrón de consumo más estable de los argentinos, también en el contexto de una macroeconomía más ordenada. En cualquier caso, sonaron las sirenas que advirtieron sobre intervenciones en el organismo y manipulaciones de las estadísticas, como en los fatídicos años del kirchnerismo para los datos oficiales. En ese marco, Martín González Rozada, econometrista de la Universidad di Tella y uno de los expertos en estadísticas más reconocidos en el ámbito académico, aclaró los tantos. Fue, a su entender, una “interferencia”, muy lejana de la “brutal intervención” de ese período.
¿Es grave lo que ocurrió con la medición de inflación?
No sé si ponerlo en términos de grave o menos grave. Lo que sucedió hace un par de días es que hubo una interferencia política en el calendario de discusión planteado por el INDEC en octubre del año pasado que preveía publicar la actualización del IPC con la canasta de bienes y servicios basada en la encuesta de gastos de los hogares de 2017 y 2018.
Lo que no ocurrió por decisión del Gobierno
Es que INDEC, en primer lugar, no es un organismo autónomo independiente sino que depende del Ministerio de Economía. La independencia en términos de la comunidad estadística, los que producen las estadísticas y también los usuarios, es algo que se reclama desde el año 2016 pero a los políticos, a los medios y a la gente en general no es un tema que les importe mucho. Mi opinión debiera ser un organismo independiente. En otros momentos era un organismo absolutamente manipulado, como pasó en tiempos de Guillermo Moreno. La intervención del 2007 fue una gran manipulación, básicamente porque en ese momento se echó a funcionarios de carrera que construían el IPC, se modificó la metodología y se falsificaron los datos.
¿La del Gobierno actual también es una manipulación?
En este caso, lo único que se hizo fue decir, “mirá, no vamos a salir con el nuevo índice, vamos a seguir publicando el índice con la metodología que se mide con la canasta del 2004”. Es decir, que el INDEC va a seguir publicando el índice de inflación con la canasta con la que lo venía haciendo hasta ahora, Pero no está manipulado. Ahora lo que hubo es una decisión de no salir con el nuevo indicador. Pero no hay manipulación. El índice va a seguir saliendo con la misma metodología que tenía antes.
Parte del problema es que ese índice precisamente está cuestionado por desactualizado. El Gobierno dice que tampoco la ENGHo 2018 es correcta ¿Qué creés que se debería hacer?
Hay dos cosas dentro de tu pregunta. Una es que la percepción de la gente con cualquier gobierno es que el INDEC mire mal la inflación. Porque es una percepción que est basada en la canasta de consumo personal de uno comparado con la medición que hace el INDEC de una canasta de bienes y servicios que es representativa de la población de las seis regiones estadísticas en las que se divide el país. Entonces siempre la inflación propia nos parece que es mayor que la que mide el INDEC, eso pasa siemprey va a seguir pasando. Pero la realidad es que la metodología de cálculo del índice de precios al consumidor es una metodología que está validada internacionalmente se mide en todos los países de la misma manera y da lo que da. Eso va a seguir ocurriendo en el país. Lo segundo, lo de la actualización de la canasta, es cierto, es mucho mejor tener una canasta más actualizada que menos actualizada, eso es obvio. Ojalá se pueda ir camino a canastas más actualizadas