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Wall Street castiga el sobregasto en IA: ¿qué Cedears se ven afectados?

Peter Cohan

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La desconfianza frente a los aumentos agresivos en inversión de capital sacudió a empresas tecnológicas de primera línea, incluso a aquellas que muestran buenos resultados.

6 Febrero de 2026 14.36

Las acciones de Google bajaron un 5 % después de que la compañía publicara los resultados del cuarto trimestre, que superaron las proyecciones pero incluyeron una advertencia: el gasto de capital podría duplicarse hasta alcanzar los US$ 180.000 millones, según informó The Wall Street Journal.

Las ventas de Google durante ese período rozaron los US$ 114.000 millones y estuvieron por encima de lo esperado por los analistas, impulsadas por el crecimiento de sus unidades de publicidad digital y servicios en la nube. Las ganancias netas subieron un 30 %, hasta los US$ 34.500 millones, de acuerdo con el mismo medio.

La baja en las acciones de Google contradice lo que parece una regla básica del mercado: cuando una empresa supera las expectativas y mejora sus proyecciones, su precio en bolsa debería subir; si no lo hace, debería bajar.

“Quizás la pregunta clave sea, sin duda, la capacidad de cómputo”, declaró Sundar Pichai, director ejecutivo de Google, según The Wall Street Journal. “¿Cómo podemos aumentar la capacidad para satisfacer esta extraordinaria demanda actual, acertar con nuestras inversiones a largo plazo y hacerlo todo de forma que impulsemos la eficiencia?”

¿Por qué bajaron las acciones de Google?

Aunque la empresa superó las expectativas, sorprendió que su cotización no subiera. Todo indica que los inversores siguen reaccionando con cautela frente a los gigantes tecnológicos que duplican su gasto de capital.

Una posible explicación es el temor a que la inteligencia artificial termine afectando de lleno al sector del software, que perdió el 30 % de su valor de mercado en los últimos tres meses, según informó CNBC. Sin embargo, Google —cuyas acciones subieron un 72 % en los últimos 12 meses— no depende fuertemente de la venta de software, y hasta ahora venía quedando al margen de esa corrección.

Google
Las acciones de Google bajaron un 5 % después de que la compañía publicara los resultados del cuarto trimestre.

Otra posibilidad es que los inversores estén deshaciendo posiciones en empresas que aumentan demasiado su gasto de capital. Sin embargo, hay excepciones. Un caso reciente es el de Meta Platforms, que no solo superó las expectativas y mejoró sus proyecciones, sino que además anunció que prácticamente duplicaría su inversión en infraestructura. Aun así, las acciones de la empresa subieron un 10 %, según una nota que publiqué en Forbes en enero.

En mi opinión, el motivo de ese salto fue claro: los inversores vieron resultados concretos en las apuestas de Meta por la inteligencia artificial. Por ejemplo, los más de un millón de anunciantes que utilizaron sus herramientas obtuvieron, en promedio, US$ 4,52 por cada dólar invertido. Desde entonces, sin embargo, las acciones de Meta retrocedieron un 9 %.

Además, durante el tercer trimestre de 2025, las herramientas de publicidad con inteligencia artificial de Advantage+ generaron ingresos casi tres veces mayores —a una tasa anualizada de US$ 60.000 millones— que los obtenidos por la empresa en el primer trimestre del mismo año.

Al parecer, los inversores estaban dispuestos a pasar por alto los miles de millones que Meta destinó a contratar personal para desarrollar lo que su director ejecutivo, Mark Zuckerberg, llamó "superinteligencia personal".

Sin embargo, el último informe de resultados de Google muestra que la compañía logró superar a la empresa matriz de Facebook.

¿De qué manera? Google no solo superó las expectativas, sino que también demostró que su inversión en inteligencia artificial es rentable, duplicó su presupuesto de inversión y lanzó un chatbot de IA que, si bien aún tiene menos usuarios, según Reuters, ya superó a ChatGPT en razonamiento y otras capacidades, de acuerdo con Tom's Hardware.

Esto abre varios interrogantes.

¿Cómo tomó Google el liderazgo en inteligencia artificial?

Google hizo un trabajo notable para disputarle el liderazgo en inteligencia artificial a OpenAI. No era un camino evidente: en 2017, investigadores de la propia compañía publicaron una innovación clave que sirvió de base para los grandes modelos de lenguaje. Sin embargo, Google no la aprovechó comercialmente en su momento, y OpenAI la usó como plataforma para lanzar ChatGPT, como menciono en mi libro Brain Rush.

Open Ai
Google hizo un trabajo notable para disputarle el liderazgo en inteligencia artificial a OpenAI. 

 

En algún momento llegué a preguntarme si Google seguiría el mismo destino que Xerox, una empresa que inventó funciones decisivas para la computación personal —como el mouse y la interfaz gráfica—, pero que dejó que Steve Jobs y Apple las llevaran al mercado.

Sin embargo, Google desafió esas dudas y volvió a la competencia con fuerza. Hoy disputa el liderazgo con OpenAI y, en parte, también con Nvidia. De hecho, en 2026, OpenAI intenta sostener el ritmo mientras busca recaudar US$ 100.000 millones para financiar operaciones que siguen dando pérdidas. Del otro lado está Google, con márgenes de ganancia neta del 35 %.

En lugar de limitarse a imitar a ChatGPT, Google está aprovechando sus múltiples ventajas para superarlo. Según Tom's Hardware, al incorporar "modelos más inteligentes y una integración profunda en Android, la Búsqueda y Workspace, Google está haciendo que la IA sea ambiental e infinitamente útil".

En los últimos meses, Gemini 3 me resultó mucho más útil que ChatGPT. En diciembre de 2025, Gemini 3 alcanzó los 750 millones de usuarios activos mensuales, frente a los 800 millones de ChatGPT, según The Wall Street Journal. A pesar de la diferencia en cantidad de usuarios, Gemini demostró ser más eficaz en tareas que requieren razonamiento.

Para depurar código, analizar documentos complejos o planificar proyectos, Gemini ahora ofrece "respuestas más rápidas, coherentes y mucho más estructuradas", escribió Tom's Hardware. Además, Google logró integrar la inteligencia artificial en funciones de voz, visión, generación de imágenes y en todas las herramientas que hacen más sencilla la vida cotidiana.

Google también logró evitar que ChatGPT vuelva irrelevante el negocio de las búsquedas. Si bien no son perfectas, las vistas generales impulsadas por inteligencia artificial que ofrece el buscador ahora entregan resúmenes rápidos en el 60 % de las consultas, sin eliminar por completo la necesidad de hacer clic. Esto modifica “cómo buscamos, no si buscamos o no”, escribió Tom's Hardware.

Alphabet google acciones
Alphabet, que mantiene una alta rentabilidad y le está quitando terreno a su competidor directo, puso en duda la fuerte dependencia que tienen empresas como Microsoft y Oracle de OpenAI. 

Además, Google avanza en el desarrollo de sus propios chips para competir con las unidades de procesamiento gráfico de Nvidia. Sus Unidades de Procesamiento Tensor (TPU, por sus siglas en inglés) son más baratas, más eficientes y altamente flexibles. Ejecutan los modelos Gemini con mayor rendimiento y permiten experiencias de IA integradas, incluso sin depender de la nube, concluyó Tom's Hardware.

¿Qué implica esto para las empresas que apostaron por OpenAI?

En los años 80, dos compañías marcaron el ritmo de la revolución de las computadoras personales: Microsoft, con su sistema operativo Windows y su software, e Intel, que fabricaba las unidades centrales de procesamiento. Esa alianza, conocida como Wintel, se mantuvo dominante durante décadas.

Algo similar ocurrió con la inteligencia artificial generativa, que tuvo su auge gracias a otra dupla: OpenAI y Nvidia. Sin embargo, tras tres años, ese binomio muestra señales claras de desgaste.

El entusiasmo de los inversores ya no es el mismo, especialmente en relación con las grandes tecnológicas que firmaron acuerdos multimillonarios con OpenAI. Las proyecciones no ayudan: se espera que la empresa pierda US$ 14.000 millones en 2026, al tiempo que intenta reunir US$ 100.000 millones para sostener sus operaciones.

Alphabet, que mantiene una alta rentabilidad y le está quitando terreno a su competidor directo, puso en duda la fuerte dependencia que tienen empresas como Microsoft y Oracle de OpenAI. “Creo que está surgiendo una narrativa donde el mercado favorece a Google frente a OpenAI”, declaró a Reuters Paul Meeks, director de investigación tecnológica de Freedom Capital Markets.

Hace un año, cada vez que OpenAI anunciaba un nuevo acuerdo comercial, el mercado reaccionaba con entusiasmo. Pero hacia fines de 2025, el ánimo cambió. “La gente dice: ‘¡Dios mío!, gran parte de mi cartera de ingresos o de mi gasto en infraestructura de IA proviene de OpenAI’”, agregó Meeks.

Las consecuencias se reflejaron en el mercado. Las acciones de Oracle —empresa cuya cartera de pedidos por US$ 500.000 millones depende en gran medida de OpenAI— perdieron el 49 % de su valor desde octubre. Por su parte, las acciones de Microsoft —que posee un 27 % de participación en OpenAI— cayeron más de un 20 % en el mismo período, según informó Reuters.

¿Hacia dónde podrían ir las acciones de Google?

Las acciones de Google se encuentran levemente infravaloradas. De acuerdo con 31 analistas de Wall Street consultados por TipRanks, el precio objetivo promedio a 12 meses es de US$ 374,79, lo que representa un 12,5 % menos que la cotización actual.

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El crecimiento del gasto de capital de Google podría haber generado cautela entre los inversores.

Según un analista, la confianza de los inversores estaría girando desde Microsoft y Oracle hacia Google. “Los acuerdos que OpenAI tiene con Microsoft y Oracle están estrechamente vinculados a su capacidad para captar fondos en el futuro”, explicó Dan Morgan, gestor de cartera en Synovus Trust, en declaraciones a Reuters. “Creo que por eso se está viendo que el mercado está favoreciendo a Alphabet”, agregó.

Sin embargo, el crecimiento del gasto de capital de Google —que, según Investor’s Business Daily, se esperaba que aumentara un 30 %— podría haber generado cautela entre los inversores. “La resistencia se producirá porque Google se está volviendo cada vez más intensivo en capital y está presionando tanto los ingresos operativos como el flujo de caja libre”, escribió Doug Anmuth, analista de JPMorgan, en un informe publicado por IDB.

Este año, la depreciación se acelerará significativamente, aunque la compañía también subrayó que continuará enfocándose en mejorar la eficiencia en todas sus áreas. El fuerte aumento del gasto de capital afectará el flujo de caja libre (FCF). Si bien algunos podrían decir que el perfil financiero de Google —junto con su nivel de gasto— la acerca a Meta, desde JPMorgan consideran que las inversiones en Gemini, Cloud y Search ya están generando resultados concretos. Además, Google se diferencia con una cartera de pedidos multianual muy sólida, añadió Doug Anmuth.

La baja de hoy en las acciones de Google podría ser una buena oportunidad de entrada para quienes apuesten por el futuro prometedor de la empresa.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

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