El dato sobre la inflación de marzo que difundió la Ciudad este viernes dejó una señal incómoda para la Casa Rosada. Marcó una suba de 3%, por encima del 2,6% de febrero, y llevó el acumulado del primer trimestre a 8,9%. En la comparación interanual, el índice alcanzó 32,1%. El número ejerce presión sobre el dato inflacionario a nivel nacional, que se conocerá la semana próxima y que llega después del 2,9% que informó el Indec para febrero.
El informe del Instituto de Estadística y Censos porteño mostró que cinco divisiones concentraron el 79,6% del avance mensual. Ahí quedaron Vivienda, Transporte, Alimentos y bebidas no alcohólicas, Educación y Salud, una combinación que volvió a poner en primer plano a los servicios regulados, los ajustes tarifarios y los consumos básicos de los hogares.
Entre esos rubros, vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles avanzaron 3,2% y aportaron 0,65 puntos porcentuales al índice general. El movimiento respondió a subas en los alquileres, los gastos comunes, la electricidad y el agua. En paralelo, Transporte mostró el salto más fuerte del mes, con 6%, y sumó otros 0,65 puntos. Ahí impactaron los aumentos en combustibles y en el boleto de colectivo urbano, dos factores que suelen tener efecto directo e indirecto sobre el resto de la economía.
La rama de Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 2,6% y agregó 0,45 puntos al nivel general. El mayor impulso salió de Carnes y derivados, con un alza de 6,3%. También avanzaron Pan y cereales con 2% y Leche, productos lácteos y huevos con 2,1%. En sentido contrario, Verduras, tubérculos y legumbres bajó 3,3% y Frutas cedió 1,8%, una corrección que evitó una presión todavía mayor sobre la canasta básica.

Otro punto sensible apareció en Educación, que pegó un salto de 8,6% y explicó 0,42 puntos del aumento mensual por la actualización de cuotas en establecimientos formales. Salud avanzó 2,4% y aportó 0,21 puntos, con incidencia de las cuotas de medicina prepaga. A la vez, Prendas de vestir y calzado subió 3,8% y Equipamiento y mantenimiento del hogar trepó 3,9%, mientras que Información y comunicación aumentó 1,9%.
La lectura más incómoda para el Gobierno apareció en las categorías que sigue de cerca el mercado. Los precios regulados treparon 6,5% en marzo, impulsados por educación, colectivos, combustibles, electricidad y prepagas. La medición de la inflación núcleo, aproximada por el Resto IPCBA, avanzó 2,7%. Los estacionales, en cambio, cayeron 4,5% por bajas en hoteles, paquetes turísticos y pasajes aéreos. Esa foto dejó un dato político delicado. Aun con alivio en los componentes estacionales, la inflación general porteña volvió al 3%.
El desagregado entre bienes y servicios reforzó esa señal. En marzo, los bienes aumentaron 2,8% y los servicios avanzaron 3,1%. En el acumulado de 2026, los bienes ya sumaron 7,2% y los servicios 9,9%. En términos interanuales, la brecha siguió abierta. Los bienes treparon 26% y los servicios 35,9%. Para el equipo económico, ese reparto importó tanto como el dato general, porque mostró que la desinflación todavía encontró obstáculos en segmentos con fuerte peso regulatorio o con ajustes periódicos.

La comparación anual también dejó focos de tensión claros. Transporte encabezó el ranking con 41,3%, seguido por Vivienda con 37,5%, los Regulados con 37,1% y Educación con 32,7%. Según el informe oficial, las divisiones de Vivienda, Alimentos, Transporte y Restaurantes y hoteles explicaron el 63,8% de la variación interanual del índice. El dato reforzó la idea de que la nominalidad siguió concentrada en rubros de alta sensibilidad para el bolsillo cotidiano.
El IPC porteño no replica de manera exacta al índice nacional, pero sí dejó una advertencia temprana en la antesala del próximo número del Indec. La conjugación de tarifas, colectivos, combustibles, colegios y carnes armó un piso de presión que el Gobierno no esperaba en un mes en el que los estacionales jugaron a favor.