La reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado podría sufrir modificaciones clave en la Cámara de Diputados. El PRO anticipó que buscará revisar el nuevo régimen de licencias por enfermedad y sumar a las billeteras virtuales como opción válida para el cobro de sueldos. Los 12 votos de esa bancada resultan determinantes para el oficialismo.
El jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, planteó reparos concretos sobre el artículo que reduce los plazos de licencia paga y modifica el esquema de remuneración durante el período de enfermedad. La nueva redacción deja de garantizar el 100 % del salario mientras el trabajador permanece con licencia médica, un punto que generó resistencia en la oposición dialoguista.
“Desde el PRO no quedamos conformes con las modificaciones que se incorporaron a último momento en el régimen de licencias dentro de la reforma laboral. Tal como quedó redactado, el artículo puede terminar perjudicando a los trabajadores, especialmente en lo que respecta a licencias por enfermedad, porque reduce niveles de protección que hoy existen”, afirmó Ritondo.
El diputado sostuvo, además: “La reducción de los plazos de licencia paga y el cambio en el esquema de remuneración, que deja de garantizar el 100 % del salario durante el período de enfermedad, son aspectos que merecen ser revisados”. Entendemos la necesidad de ordenar el sistema y evitar abusos, incluso mejorando los mecanismos de control y certificación médica, pero la solución no puede ser recortar derechos de quienes realmente están enfermos. Por eso creemos que este punto debe revisarse en Diputados para lograr una redacción más equilibrada, que brinde previsibilidad y controles adecuados sin afectar la protección del trabajador”. @@FIGURE@@
La discusión se centra en el artículo 44 del proyecto, que introduce un nuevo régimen para las licencias médicas. El oficialismo defendió la iniciativa con el argumento de que existe un elevado nivel de ausentismo laboral. Según datos mencionados en el debate, la Argentina registra un 15 % de ausencias justificadas, cifra que algunos sectores consideran excesiva.
Por su parte, Patricia Bullrich, sostuvo que el Gobierno analiza ajustes para acotar el alcance del artículo a enfermedades “severas, degenerativas” y “fehacientemente comprobables”. En declaraciones con TN, vinculó la reforma con lo que describió como una red irregular en la emisión de certificados médicos. “Antes de que llegue la policía, llegan los abogados a ofrecer certificados”, afirmó. También habló de “clínicas y médicos presos” por emitir documentación falsa.
En el PRO admiten que el combate contra maniobras fraudulentas resulta necesario, aunque reclaman una redacción que no afecte a quienes presentan patologías reales. Otro punto que el espacio intentará modificar es el artículo 35, que modifica el artículo 124 de la Ley de Contrato de Trabajo. Ahí se establece qué instrumentos financieros pueden utilizar los empleados para cobrar sus salarios. La bancada propondrá incorporar explícitamente a las billeteras virtuales, una alternativa que ya utilizan millones de personas en el país.
Ritondo explicó que la intención es “defender la libertad de los trabajadores para cobrar su sueldo”, sin “restricciones impuestas por el Estado ni en beneficio de los bancos”. En el Senado, el oficialismo rechazó ese planteo. En Diputados, con un escenario más ajustado, la negociación podría tomar otro rumbo.
El PRO también advirtió sobre posibles inconsistencias técnicas en el texto. Ritondo sostuvo que cualquier cambio que introduzca la Cámara baja debería regresar al Senado para su revisión. Según indicó, la ley debe salir del Congreso con una redacción clara y sin aspectos centrales que queden sujetos a reglamentación.
El oficialismo necesita sostener acuerdos para evitar que la reforma quede trabada. Si Diputados modifica artículos sensibles, el proyecto deberá volver a la Cámara alta en sesiones extraordinarias. En ese contexto, las definiciones sobre las licencias por enfermedad, el alcance del salario garantizado y la inclusión de billeteras virtuales se convirtieron en piezas decisivas de una negociación que aún no se cerró.