Doble golpe a las acciones argentinas que cayeron en Wall Street arrastradas por el mal clima global y dudas por el dólar
Por su parte, el riesgo país de JP Morgan subió hasta ubicarse en los 514 puntos básicos, ocho unidades por encima del nivel anterior.

Los mercados financieros argentinos están viviendo una fuerte corrección esta semana, con caídas tanto en la bolsa local como en los títulos que cotizan en el exterior, en respuesta a una combinación de factores internos y externos que presionan a los inversores.

Este jueves, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires se desplomó un 4,7%, quedando en 2.870.000 puntos, y perforó nuevamente niveles psicológicos clave como los 3.000.000 de puntos en pesos y los 2.000 puntos en dólares medidos en CCL. Así, en lo que va del 2026, el promedio acumula una caída cercana al 10%.

Y en la Bolsa de Valores de Nueva York, los ADR argentinos sufrieron retrocesos incluso más pronunciados, con pérdidas de hasta 18% en algunas acciones (Globant).

Específicamente, BBVA (BBAR) cae 7,65%, Galicia (GGAL) retrocede 6,82%, Supervielle (SUPV) pierde 6,44% y Macro (BMA) cede alrededor de 5,5%. Entre las energéticas y compañías vinculadas a servicios públicos también predominan los números rojos: TGS baja 5,21%, Pampa Energía (PAM) pierde 4,21%, y Central Puerto (CEPU), 3,13%.

En este marco, el riesgo país de JP Morgan subió hasta ubicarse en los 510 puntos básicos, ocho unidades por encima del nivel anterior, debido al retroceso de los bonos soberanos.

De acuerdo a los ejecutivos de la City, la corrección se debe, en primer lugar, a aspectos internos. Tras la media sanción de la ley de reforma laboral, muchos inversores optaron por vender activos tras la confirmación de la noticia, a modo de “comprar con el rumor, vender con la noticia”.

Además, la presentación de balances trimestrales que mostraron caídas de ventas y aumento de costos en sectores clave como la construcción generó expectativas más débiles sobre utilidades futuras de empresas argentinas, lo cual presionó a la baja las acciones.

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“El mercado de acciones local opera con volúmenes reducidos y una lateralización del índice Merval entre los US$ 1.900 y US$ 2.100. Telecom registró retrocesos significativos tras operaciones de venta de paquetes accionarios a precios inferiores a los de mercado. En contraste, activos como Galicia mantienen el interés por su liquidez operativa, aunque el panorama general sugiere cautela ante la falta de una tendencia alcista constante”, relataron los estrategas de Rava.

Por otra parte, los mercados globales también están afectando la percepción local. La reciente venta masiva de acciones tecnológicas y de software en Estados Unidos hizo que los principales índices de Wall Street operen en rojo, y este contagio se trasladó a los activos emergentes, entre ellos los argentinos.

“El S&P Merval se está midiendo frente a un entorno internacional más desafiante, donde algunas bolsas globales emergentes sufren presiones debido a la aversión al riesgo por sobrevaloración de tecnología, ajustes de tasas y tensiones geopolíticas”, indicaron desde Wise Capital.

“El apetito por riesgo de los inversores domésticos y extranjeros se mantiene cauteloso, pero con fases de compra técnica, mientras que el contexto global sigue siendo un factor que condiciona la performance de títulos argentinos”, añadieron.

Desafortunadamente, en el caso del mercado local, las pérdidas también fueron influenciadas por la baja del tipo de cambio. Al caer por debajo de los $1.400 por unidad, el nivel más bajo en cuatro meses, las valuaciones en pesos de las acciones también se contrajeron aún más.

“Hay dos razones principales por las que está bajando el dólar. La primera es que tanto empresas como provincias están trayendo dólares del exterior a la Argentina. Desde octubre, después de las elecciones, muchas consiguieron financiamiento afuera y el Gobierno las obliga a liquidar el 90% de esos dólares durante los primeros seis meses”, mencionó Ian Colombo, asesor financiero en Cocos Capital.

“El segundo punto es que hoy no hay instrumentos en dólares que ofrezcan rendimientos tan atractivos como antes, entonces muchos inversores optan por venderlos para pasarse a pesos y buscar mayor rendimiento", agregó.