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Este comportamiento refleja una curva de rendimientos positiva, donde los inversores exigen mayores tasas para comprometer su capital a plazos más largos. También muestra que el mercado aún mantiene cierta cautela respecto a la evolución de la inflación y las variables macroeconómicas.

26 Marzo de 2026 07.06

Las tasas de interés en pesos continúan enfriándose en el mercado local, con efectos visibles tanto en los plazos fijos tradicionales como en los instrumentos del Tesoro.

Específicamente, las Lecaps con vencimiento en abril de 2026 rinden alrededor de 25/25,2%, mientras que otras con fechas en mayo y junio escalan hacia el rango de 26,7% a 27,4%. Y, aunque a medida que se extienden los plazos los retornos continúan en ascenso, los instrumentos con vencimiento entre julio y agosto llegan a ofrecer tasas cercanas al 28,5%.

“En el segmento en pesos, los rendimientos continuaron profundizando la tendencia de compresión que se observó a lo largo de toda la semana. Las tasas efectivas mensuales de los instrumentos a tasa fija recortaron hasta ubicarse en el rango de 2,1% a 2,3%. En simultáneo, dentro del universo de las tasas a un día, la caución se mantuvo prácticamente estable respecto de la rueda previa, con una tasa promedio ponderada por volumen cercana al 20% nominal anual, mientras que la tasa promedio de Repo finalizó en torno al 20,1%”, mencionaron los estrategas de Portfolio Personal Inversiones.

Este comportamiento refleja una curva de rendimientos positiva, donde los inversores exigen mayores tasas para comprometer su capital a plazos más largos. También muestra que el mercado aún mantiene cierta cautela respecto a la evolución de la inflación y las variables macroeconómicas.

En paralelo, en los últimos días, los bancos aceleraron la baja de tasas para plazos fijos hasta ubicar el promedio por debajo del 27%, aumentando una tendencia que se viene observando desde comienzos de año. 

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Las tasas de interés en pesos se enfriaron en las últimas semanas.

“El reacomodamiento de tasas se explica más por la caída estacional -esperable- en la demanda de dinero. Pero también podrían estar afectadas por el aumento de la mora bancaria y la expectativa de un menor nivel de actividad, con lo cual los bancos pierden incentivos para prestarle al sector privad”, comentaron los analistas de Quantum Finanzas.

Mientras los depósitos bancarios ajustan rápidamente a la baja en línea con la política monetaria, las Lecaps conservan rendimientos más elevados porque incorporan expectativas de inflación futura y el riesgo soberano. Esto genera una migración gradual de fondos desde el sistema bancario hacia instrumentos del Tesoro, especialmente entre inversores más sofisticados.

Sin embargo, esta dinámica no está exenta de riesgos. Las Lecaps dependen de la capacidad del Tesoro para refinanciar sus vencimientos y mantener la confianza del mercado. Además, al ser instrumentos de tasa fija, pueden perder atractivo si la inflación se desacelera más rápido de lo previsto o si las condiciones financieras cambian.

“Desde la salida parcial del cepo en abril de 2025 venimos remarcando el trade off que enfrenta el Gobierno con el manejo de la tasa de interés. Una mayor tasa ayudaba a contener las presiones cambiarias, pero frenaba el crédito. Por el contrario, una tasa baja y estable podía ayudar al crédito, pero incrementaba la demanda financiera de dólares al ofrecer bajos rendimientos”, indicaron desde la consultora Ecolatina.

“Ese trade off parece haberse disipado en las últimas ruedas con un tipo de cambio que no reaccionó al alza frente a la baja de tasas. El secreto de dicha dinámica podría estar tanto en una mayor oferta de divisas como en una menor demanda”, añadieron.

Pedro Moreyra, director de Guardian Capital, señaló que la dinámica actual se explica por un escenario de liquidez holgada y otros factores: “La baja de tasas también se explica por la estabilidad del tipo de cambio, sostenida por la mejora en la balanza de pagos gracias a los mayores precios de los commodities y la expectativa de ingreso de divisas de la cosecha, que aún no se materializó plenamente”.

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