Suscribite
    ¡Hola!
    Cuenta
Forbes Argentina
Sebastián Núñez Castro, CEO de Geopagos (Foto: Julieta Colazo )
Negocios
Sebastián Núñez Castro, CEO de Geopagos (Foto: Julieta Colazo )
.

Geopagos expande su negocio en la región y apuesta a la IA para liderar la próxima etapa de la adquirencia

Agustín Jamele

Share

Sebastián Núñez Castro, CEO y cofundador de Geopagos, repasa su salto del mundo corporativo al emprendedor y cómo la firma se expandió a 15 países. Además, analiza la evolución de la adquirencia en América Latina y por qué la inteligencia artificial vuelve a redefinir el negocio de pagos en la región.

28 Abril de 2026 10.00

Después de más de dos décadas en el mundo corporativo, gran parte de ellas en posiciones ejecutivas dentro de American Express, Sebastián Núñez Castro no tiene el típico perfil de emprendedor. Sin embargo, al acercarse a los 40, una combinación de factores personales y de contexto lo llevó a tomar una decisión que cambiaría su carrera: dejar la estabilidad para lanzarse a construir desde cero en una industria que empezaba a transformarse.

Por un lado, un replanteo interno sobre su propio camino profesional; por otro, una lectura anticipada de lo que venía en el negocio de pagos, donde la tecnología empezaba a irrumpir con fuerza. Ese cruce entre intuición personal y oportunidad de mercado lo empujó a salir de su zona de confort y asumir un riesgo alto. Trece años después, define ese salto como la mejor decisión de su vida profesional.

Sebastián Núñez Castro, CEO de Geopagos (Gentileza Geopagos)
Sebastián Núñez Castro, CEO de Geopagos (Gentileza Geopagos)

— ¿Dudaste en esos primeros años?

Todos los días. No es que saltás y funciona de la noche a la mañana. Fueron años difíciles. Tenés tu entorno que te dice que estás loco, porque no solo dejás de tener ingresos, sino que además tenés que invertir. Entonces te replanteás constantemente si estás haciendo lo correcto. Pero hay una voz interior, más intuición que racionalidad, que es la que te empuja. Y a la distancia, muchas veces vale más que todo el análisis racional.

— En ese momento veías que la tecnología iba a cambiar la industria. ¿Qué cambió desde entonces?

Hasta 2010 o 2012, el negocio de pagos estaba centrado en el emisor de tarjetas. No había diferenciación ni innovación. En muchos países había monopolios o duopolios y el negocio no crecía. Pero en mercados más desarrollados ya se veían tecnologías que iban a cambiar todo. En Latinoamérica eso no existía. Cuando trajimos el primer mobile POS en 2013, tuvimos que romper muchas barreras. El mercado no estaba preparado y hubo que hacer un proceso de evangelización. Muchas veces cuando llegás antes de tiempo con innovación, cuesta más. Pero cuando rompés esa barrera, capturás el beneficio de ser el primero.

— ¿Cómo evolucionó Geopagos en ese contexto?

La evolución de Geopagos refleja bastante bien lo que pasó en la industria. Arrancamos siendo pioneros en mPOS en la región, resolviendo un problema muy concreto: que más comercios pudieran aceptar pagos electrónicos de forma simple. Después vino una segunda etapa donde ampliamos el alcance hacia la omnicanalidad, integrando el mundo físico y digital en una misma plataforma. Y hoy estamos en una tercera etapa, mucho más profunda, donde damos un salto hacia convertirnos en infraestructura integral de pagos. Eso implica ir más allá de la aceptación en el punto de venta y empezar a cubrir capas más críticas de la cadena de valor, como el procesamiento y la adquirencia.

Ahí es donde aparece nuestro concepto de “Acquirer in a Box”: una solución que permite que bancos, fintechs y grandes compañías puedan lanzar y operar su negocio de adquirencia de punta a punta. No solo les damos la tecnología de aceptación, sino también las capacidades de procesamiento, gestión de comercios, onboarding, conciliación y operación completa. En definitiva, pasamos de ser un proveedor de soluciones a ser la plataforma que habilita a otros a convertirse en adquirentes y escalar su negocio. En esta linea hay que entender que   La aceptación digital no es un feature, es la base de la economía digital.

— Hoy aparece la inteligencia artificial. ¿Qué impacto ves en la industria de pagos?

La IA está cruzando todas las industrias, incluida la nuestra. La evolución natural es que los agentes no solo nos ayuden a elegir productos o comparar precios, sino también a completar la transacción. Ese es el gran cambio que viene. Todavía está en una etapa preliminar, porque requiere protocolos de seguridad muy fuertes y la participación de muchos actores para equilibrar experiencia y seguridad. El usuario se va a adaptar rápido. El desafío está en cómo el sistema genera condiciones seguras y cómo se configura el modelo para que funcione para todos.

— ¿Cómo funcionaría en la práctica?

Por ejemplo, si querés organizar un viaje, el agente puede elegir destino, hotel, alquiler de auto y, cuando llega el momento de pagar, completa el checkout por vos. Lo mismo para compras cotidianas: podés pedirle que haga la compra del supermercado, compare precios y ejecute el pago automáticamente con tus datos cargados en un entorno seguro. El agente básicamente hace toda la transacción por vos.

(Gentileza Geopagos)
Geopagos trajo el primer mobile POS en 2013 (Gentileza Geopagos)

— ¿Esto va a expandir el consumo?

Sí, sin dudas. Va a haber una reconfiguración del ecosistema. Nuevas plataformas van a capturar parte de la transacción y cambiar cómo se distribuye el valor. Al mismo tiempo, la IA reduce costos y baja barreras de entrada, lo que aumenta la competencia. Y eso beneficia al usuario final, tanto al comercio como al consumidor.

— ¿Qué tan disruptiva es esta tecnología?

No es comparable con nada de lo que vivimos. Incluso más que la pandemia. Lo que impresiona es la velocidad. Antes lanzabas un producto y tenías meses de ventaja. Hoy esa ventaja se reduce rápidamente y todo se convierte en commodity mucho más rápido. Eso obliga a una carrera constante por innovar, desarrollar y monetizar más rápido.

— ¿Cómo impacta eso en las organizaciones?

Es un cambio total. No se trata solo de usar IA, sino de cómo la integrás en toda la organización para generar un efecto multiplicador. Implica automatizar procesos, operaciones y decisiones. Y eso requiere un cambio cultural muy profundo. El gran desafío es pasar del uso individual a una adopción organizacional completa.

Tap to Phone, Geopagos
(Gentileza Geopagos)

— En ese contexto, ¿dónde está hoy la diferenciación?

Aunque la tecnología se commoditiza rápido, en Latinoamérica todavía hay un gran desafío estructural: la infraestructura. La región es muy diversa. En muchos países el efectivo sigue siendo el principal medio de pago, el e-commerce es incipiente y tecnologías como QR aún no están desarrolladas. Ahí está nuestro diferencial: ser el nexo entre ese pasado y el futuro, ayudando a modernizar sistemas existentes y conectarlos con nuevas tecnologías.

— ¿Qué potencial ves en la región?

Es enorme. Mercados como México, por escala y oportunidad, son muy atractivos. Pero también hay países como Brasil, Argentina y Ecuador que están atravesando momentos clave en la evolución de sus ecosistemas de pagos, con distintos niveles de madurez pero con un mismo desafío: desarrollar infraestructura que permita escalar la aceptación y la adquirencia.

En Argentina, por ejemplo, hay un alto nivel de digitalización y adopción, pero todavía con oportunidades en profundizar la adquirencia y ganar eficiencia. En Ecuador, en cambio, el crecimiento de la aceptación y la inclusión financiera abre un escenario muy interesante para construir desde etapas más tempranas. Para empresas argentinas, además, el gran salto es regionalizarse. Romper esa barrera es lo que permite pasar de ser una compañía local a una regional y eventualmente global.

— ¿Dónde ves a Geopagos en el futuro?

Nuestro ADN no cambia. Queremos seguir siendo una compañía disruptiva que transforma el mundo de pagos en Latinoamérica, especialmente en el lado de aceptación. La idea es seguir siendo punta de lanza en innovación y quedar del lado de las empresas que lideren esta transformación.

— ¿Qué consejo le darías a quienes quieren emprender?

Primero, entender qué problema estás resolviendo. Segundo, la relación entre visión y ejecución: muchos fracasan no por la idea, sino por no poder ejecutarla. Tercero, la resiliencia. Te vas a caer muchas veces, y la clave es levantarte. Y por último, el equipo. Es determinante. Tener las personas correctas, que multipliquen la visión dentro de la organización, es lo que define el éxito o el fracaso.