El banco central de Estados Unidos analiza el tamaño de sus activos y pasivos, una definición técnica con impacto directo en las tasas, los mercados y el margen de acción ante nuevas crisis.
Los inversores llegan al anuncio sobre tasas ante posiciones cargadas y un antecedente incómodo: tras casi cada cita monetaria reciente, la principal criptomoneda sufrió fuertes correcciones.
El mercado espera señales sobre rumbo monetario, mientras crece expectativa por la comunicación del banco central y los roles que ocuparán Powell y Cook dentro del FOMC.
Con Powell aún dentro del directorio y Warsh sin definiciones sobre tasas, el banco central enfrenta fracturas internas, inflación alta y señales laborales débiles.
Pulseadas judiciales sobre Lisa Cook y Jerome Powell, sumadas a demoras al elegir sucesor, abren un frente político capaz de alterar el rumbo del banco central estadounidense.
Este comportamiento refleja una curva de rendimientos positiva, donde los inversores exigen mayores tasas para comprometer su capital a plazos más largos. También muestra que el mercado aún mantiene cierta cautela respecto a la evolución de la inflación y las variables macroeconómicas.
La decisión de la autoridad monetaria estadounidense enfría expectativas de alivio externo. Con rendimientos elevados, crece la cautela inversora y se complica el financiamiento, en un escenario que suma tensión cambiaria y presión sobre la deuda local.
Durante gran parte de los últimos años, los inversores se refugiaron en bonos hard dollar porque el peso ofrecía rendimientos reales negativos dado que la inflación y las devaluaciones superaban ampliamente a las tasas de interés. Pero el escenario proyectado por el mercado para 2026 es distinto.
La expectativa por una pausa en la baja de tasas crece entre operadores e inversores, mientras se acelera la rosca política para definir quién liderará el banco central más poderoso del mundo desde mayo de 2026.
Los fondos money market en pesos ofrecen en promedio cerca del 1,3% mensual, mientras que el dólar se mantiene relativamente estable en los mercados cambiarios en el rango de los $1.460.
La decisión dividida dentro del comité alimenta el tironeo entre la conducción monetaria y la Casa Blanca, en un clima marcado por la incertidumbre económica, el estancamiento en el empleo y las demoras en los datos oficiales.
En medio de un clima de optimismo financiero por el resultado electoral, el Gobierno busca inducir una baja de tasas: vencen $12,3 billones antes de fin de mes.
Hoy en día, los dólares financieros rondan los $1.550, mientras que las cauciones de muy corto plazo llegaron a ofrecer tasas nominales anuales superiores al 100%.
La decisión fue respaldada por una amplia mayoría del comité monetario, en medio de señales de enfriamiento económico y tensiones políticas. El mandatario volvió a presionar por una rebaja más agresiva y apuntó contra Powell.
La TNA de la deuda a plazo fijo más inmediato bajó del 75,6% al 59,6%, mientras que para los plazos de tres meses o más se mantuvo en torno al 59%. Esto equivale a un rendimiento mensual del 3,97%, por debajo del 4,81% convalidado a fines de agosto.