YPF recibió una mejora en su calificación crediticia por parte de Fitch Ratings, en una decisión que refleja tanto la mejora del perfil soberano argentino como el fortalecimiento operativo y financiero de la compañía en los últimos meses.
La agencia elevó la nota de largo plazo de YPF a “B-” desde “CCC+” y asignó una perspectiva “estable”. La suba llegó pocos días después de que Fitch también mejorara la calificación soberana de Argentina, un movimiento que impactó directamente sobre la petrolera debido al estrecho vínculo que mantiene con el Estado nacional, accionista controlante con el 51% del capital.
En su informe, la calificadora sostuvo que YPF ocupa un lugar estratégico dentro de la economía argentina, tanto por su rol dominante en el abastecimiento de combustibles como por su peso en el desarrollo de la industria hidrocarburífera. Fitch señaló que la compañía sigue siendo clave para ejecutar la política energética del país y destacó que el Gobierno mantiene una fuerte influencia sobre la empresa a través de su participación accionaria y representación en el directorio.
Más allá del efecto derivado de la mejora soberana, Fitch también remarcó una evolución positiva en los fundamentos propios de YPF. La agencia elevó el perfil crediticio independiente de la empresa a “b+” desde “b”, apoyándose en mejores métricas operativas, una estructura financiera considerada sólida y una reducción significativa de costos vinculada al crecimiento de la producción no convencional en Vaca Muerta.

Según el reporte, YPF logró consolidar una posición dominante dentro del mercado energético argentino, con una participación cercana al 56% en combustibles refinados. Fitch consideró que esa escala le otorga capacidad para atravesar escenarios de volatilidad macroeconómica y adaptarse a cambios regulatorios o de precios. La agencia también valoró positivamente la convergencia entre precios locales e internacionales de la energía, algo que mejoró la generación de caja de la compañía.
Uno de los puntos centrales del informe fue el crecimiento esperado de la producción. Fitch proyecta que YPF alcanzará un promedio cercano a los 640.000 barriles equivalentes diarios durante el horizonte de análisis, frente a los aproximadamente 550.000 barriles equivalentes registrados previamente. El incremento estaría impulsado por la expansión de proyectos de shale oil y shale gas, junto con nuevas obras de transporte y evacuación de crudo.
La calificadora también destacó la mejora en la estructura de costos. De acuerdo con sus estimaciones, el costo de extracción de YPF cayó a USD 11,6 por barril equivalente en 2025, una reducción de 44% respecto del año anterior, impulsada principalmente por el mayor peso de Vaca Muerta dentro del portafolio productivo y la venta de campos maduros.
Ese cambio operativo empieza a reflejarse en los indicadores financieros. Fitch estima que la relación deuda total sobre EBITDA se reducirá a 1,7 veces en 2026, desde 2,5 veces en 2025, mientras que el promedio se mantendría en torno a 2,1 veces durante los próximos años.
El informe además coloca a YPF dentro del grupo de grandes petroleras estatales de América Latina, comparándola con Petroleos Mexicanos, Petrobras y Ecopetrol. Fitch señaló que, al igual que esas compañías, YPF posee relevancia estratégica para el Estado y un eventual deterioro financiero tendría implicancias significativas para la economía local.

En términos de proyecciones, la agencia asumió un escenario de fuerte inversión para los próximos años, con desembolsos promedio cercanos a US$ 6.200 millones anuales entre 2026 y 2028. También proyectó precios internacionales del petróleo en torno a US$ 87 por barril para 2026 y cerca de US$ 60 posteriormente.
Pese a la mejora de la nota, Fitch advirtió que la compañía todavía enfrenta limitaciones relevantes vinculadas al contexto argentino. Entre ellas mencionó la volatilidad macroeconómica, la limitada profundidad del mercado financiero local y la exposición al riesgo cambiario, factores que siguen restringiendo la flexibilidad financiera de YPF.
La agencia también subrayó que futuras mejoras en la calificación dependerán directamente de nuevas subas en la nota soberana argentina. Bajo los criterios aplicados a empresas relacionadas con gobiernos, Fitch considera que YPF no posee un aislamiento suficiente frente al riesgo país como para desvincular completamente su perfil crediticio del Estado nacional.
En materia de liquidez, el reporte indicó que YPF cerró 2025 con US$ 1.195 millones en efectivo y equivalentes. Sin embargo, todavía enfrenta vencimientos importantes de deuda, con compromisos cercanos a US$ 1.000 millones durante 2026 y otros US$ 1.900 millones en 2027.