En qué invertir para proteger los activos frente a la crisis
Construir un portafolio indexado a la inflación y al tipo de cambio ayudará a amortiguar el impacto de los vaivenes económicos de Argentina.

Javier Milei y su equipo ya están trabajando para tratar de resolver los numerosos problemas económicos que golpean al país, pero los resultados tardarán en llegar. En este contexto, resulta importante saber en qué invertir para proteger el patrimonio de la crisis e inflación que se avecinan en los próximos meses.

Resguardo contra la inflación

Para Melina Di Napoli, analista en Balanz Capital, una opción ideal es apostar por aquellos activos financieros que cubren al inversor de la inflación, que podría superar el 20% mensual a principios de 2024, como los bonos CER TX24, T3X4 y T2X4.

“En el mercado de capitales contamos con instrumentos que ajustan por la evolución del índice CER, que se construye a partir del dato de inflación publicado mensualmente por el INDEC. Vale aclarar que este índice tiene un rezago de un mes y medio aproximadamente. Por ejemplo, hace muy pocos días el organismo dio a conocer el guarismo de noviembre”, sostuvo la especialista.

“En los bonos más próximos a vencer, si la inflación fuera del 25% en los próximos dos meses, el inversor se llevaría retornos mucho más altos que los de un depósito a tasa fija”, agregó.

 

Por su parte, Matías Kostendt, asesor patrimonial en Bull Market Brokers, detalló que los meses siguientes “van a ser cruciales” y que, si se estabiliza el ancla cambiario y monetario durante el verano, un combo que se puede ajustar para este escenario sería la combinación de los papeles T2X5, TX26 y TV24.

En tanto, desde Portfolio Personal Inversiones también hicieron énfasis en destinar una parte de la cartera a títulos locales de deuda que ajusten por inflación: “Teniendo en cuenta que pensamos que la inflación mantendrá un ritmo muy elevado en el primer semestre de 2024 por el pass through y el sinceramiento de precios relativos, vamos a mantener un 50% de la cartera en dollar linked (o dual), elevar a 40% la exposición a CER y reducir la posición en caución al 10%".

“Quitar del corto plazo la dolarización mejoró la perspectiva de la deuda en pesos. Más allá de la conveniencia (o no) de dolarizar la economía argentina, el común denominador del mercado creía que las variables actuales financieras del país implicaban un tipo de cambio de conversión muy elevado. Una dolarización desordenada generaba estrés en los dólares financieros y, por supuesto, en la deuda en moneda local", añadieron.

 

Rentas en dólares

Por otra parte, los expertos del sector consideran que es una buena alternativa incluir en el portafolio obligaciones negociables que distribuyan una renta periódica en moneda dura. En el caso de un perfil conservador, habría que sumar bonos de empresas que tengan flujo de fondos en dólares, estén emitidos bajo la ley de Nueva York y repartan en dólar CCL.

“Haría un mix con los siguientes papeles: Pampa Energía 2026 (MGC9O), con retorno del 7%; YPF 2026 (YMCHO), con un retorno aproximado del 6,5%; Pan American Energy 2027 (PNDCO), con rendimiento del 6%; y Aeropuerto Argentina 2000 (ARC1O), con vencimiento en 2031 y retorno del 7,5%”, indicó Kostendt.

A su vez, el ejecutivo comentó que, para un perfil más moderado, también incluiría los bonos IRCFO de IRSA que vencen en 2026 y rinden 8,5%, la ON de Genneia 2027 (GNCXO) con un retorno del 9% y la de YPF 2029 (YMCIO) con rendimiento del 10,5%.

Asimismo, desde PPI relataron: “Reubicamos el capital en YPCUO para capitalizar un retorno directo de 6,5% con su pago en cuatro meses. Adicionalmente, para aquellos que tengan la posibilidad de acceder al mínimo de 150.000 nominales de AECAO, recomendamos tomar posición buscando obtener un retorno directo de 15% en dos meses. De lo contrario, vemos oportunidad en AEC2O, que rinde 16,3% y creemos que comprimirá ni bien AES despeje su vencimiento de 2024. Por último, decidimos cerrar CP17O, cuya TIR se posicionó por debajo de los dos dígitos (9,7%)”.

 

Apuesta por la deuda soberana

De cara al mediano plazo, los inversores argentinos podrían echarles un ojo a los bonos soberanos en dólares que recientemente atravesaron un feroz rally alcista.

“La gran apuesta puede estar dada en la compra del bono soberano AL30. La estrategia apunta a estar parado en el segmento corto, ya que, si las medidas económicas anunciadas por el gobierno dan sus frutos y se empieza a normalizar la macro, con la subsiguiente acumulación de reservas y baja del Riesgo País, las paridades de los bonos más cortos pueden superar los US$ 50 en los próximos meses. Por otro lado, el bono AE38 el año próximo tiene un cupón anual más que interesante del 4,25% y es un bono que tendría en cartera”, explicó Kostendt.

“Para quienes piensen sus inversiones con un horizonte de dos años, mantenemos nuestra preferencia por los bonos soberanos en dólares Global 2030 (GD30) para inversores con una visión positiva y Global 2038 (GD38) para inversores más cautos”, dijo Di Napoli.

Por último, desde PPI concluyeron: “Un horizonte optimista respecto al arduo plan de reformas, ajuste fiscal, normalización cambiaria, corrección de precios relativos y respeto de contratos permite ser constructivo con el riesgo argentino, lo cual ya empujó al precio promedio ponderado de los bonos en dólares casi 20% desde el balotaje. Aprovechando el mayor entusiasmo del mercado, viramos a una estrategia más agresiva incorporando presencia en el tramo corto de la curva y vendiendo legislación NY”.