El Tesoro Nacional vuelve este miércoles al mercado con una nueva licitación de deuda en pesos en la que, una vez más, buscará consolidar una estrategia que viene desplegando desde comienzos de año: estirar el perfil de vencimientos.
Aunque los compromisos inmediatos son reducidos, el menú de instrumentos diseñado por el organismo deja entrever que el objetivo principal no pasa únicamente por renovar los vencimientos de corto plazo, sino también por continuar trasladando parte de la deuda hacia 2027 y 2028.
Según explicó Justina Gedikian, estratega de bonos en Cohen Aliados Financieros, el Gobierno está aprovechando un momento particularmente favorable para alargar los plazos de la deuda.
"El Tesoro extiende duración aprovechando que los vencimientos son livianos ($3 billones esta semana y $11,2 billones en la próxima licitación). Esa liviandad es lo que le da margen para estirar el perfil más allá de 2027 sin convalidar tasas altas", señaló.
La especialista remarcó que no se trata de una decisión aislada, sino de una política que se mantiene durante todo el año. Como muestra de ello, destacó que el plazo promedio de la deuda pasó de 473 a 711 días en junio, mientras que en lo que va de 2026 el Tesoro logró renovar el 107% de sus vencimientos, es decir, obtuvo financiamiento neto positivo.
La licitación incluirá una combinación de Lecaps de corto plazo, Boncaps, Boncer y bonos dollar linked, ofreciendo alternativas tanto para inversores que buscan rendimiento en pesos como para aquellos que prefieren cobertura frente a la inflación o una eventual depreciación cambiaria.
Para Martín de la Fuente, analista en Buenos Aires Valores, el menú que presentó el Tesoro para la licitación del miércoles da la sensación de ser amplio para el nivel de los vencimientos, que son acotados. “Vuelve a ofrecer una Lecap corta, de cuatro meses de plazo, por lo que el menú no obliga al mercado a extender duration”, agregó.
Sin embargo, considera que el verdadero interés oficial estará puesto en los instrumentos más largos. "Creemos que el enfoque del Tesoro va a estar en los títulos más largos del menú, viendo la dinámica de las últimas licitaciones, donde el plazo promedio de emisión se mantiene en niveles elevados. En la última licitación el plazo promedio de emisión fue de aproximadamente dos años", indicó.

Una de las novedades de esta colocación es que el Tesoro dejó de ofrecer bonos duales, por lo que quienes deseen extender duración deberán hacerlo principalmente mediante los títulos TMG28, TZXM8 y TZVD8, los únicos instrumentos en pesos que vencen después de las elecciones dentro del menú actual.
La estrategia oficial responde también a un objetivo financiero de mayor alcance: reducir las necesidades de refinanciamiento durante el año electoral, cuando suele aumentar la dolarización de carteras y el apetito por la deuda en pesos tiende a disminuir.
Gedikian sostuvo que el contexto todavía ofrece margen para avanzar en esa dirección. Hoy en día, el Tesoro cuenta con depósitos por $7,2 billones en su cuenta del Banco Central, aunque el stock de pesos que el organismo absorbe vía repos viene cediendo, lo que sugiere algo menos de holgura de liquidez que en semanas previas.
Aun así, señaló que la intención oficial sigue siendo la misma: "El objetivo de fondo es despejar el año electoral, cuando la dolarización de carteras puede debilitar el rollover y liberar pesos al mercado que presionen sobre el dólar".
Más allá de la estrategia de largo plazo, el mercado coincide en que la principal variable a seguir será el nivel de renovación de los vencimientos. De la Fuente advirtió que se vienen mostrando señales de una liquidez más limitada que semanas atrás.
"A lo largo de las últimas ruedas se viene observando una contracción en el monto que absorbe el Banco Central mediante las operaciones de repos. El último dato disponible, correspondiente al 13 de julio, muestra una absorción estimada de $1,6 billones", explicó.
Según el especialista, esto implica que el mercado dispone de menos excedentes para suscribir deuda nueva: "A priori esto implica que no van a poder rollear un monto muy superior a los vencimientos, ya que el mercado no cuenta con muchos pesos excedentes".
Frente a ese escenario, recordó que el Tesoro ya utilizó herramientas para aliviar la falta de liquidez. En la última licitación, cuando el mercado también llegaba con liquidez acotada producto de las ventas de bonos dollar linked del BCRA, el Tesoro realizó una recompra de Lecaps para inyectar liquidez. Si el mercado de pesos vuelve a mostrar cierto estrés en las tasas, lo más probable es que se vea nuevamente este tipo de operatoria.