El mercado cripto volvió a mirar este jueves hacia Washington. Y reaccionó con fuerza. Las acciones vinculadas al ecosistema digital se dispararon luego de que el Comité Bancario del Senado de Estados Unidos avanzara con el CLARITY Act, el proyecto de ley que busca establecer por primera vez un marco regulatorio claro para la industria de las criptomonedas.
La noticia impulsó una fuerte suba en compañías expuestas al negocio: Coinbase avanzó cerca de 9%, mientras Robinhood y Galaxy Digital ganaron alrededor de 6%. Strategy también trepó más de 8%. Además, bitcoin se posicionó cerca de los US$ 82.000 y acentuó su camino alcista de las últimas semanas.
Qué es el Clarity Act
El proyecto representa una de las mayores prioridades legislativas de la industria cripto en Estados Unidos y apunta a resolver un problema que lleva años generando incertidumbre: quién regula efectivamente los activos digitales.
La iniciativa propone dividir competencias entre la SEC —el regulador bursátil estadounidense— y la CFTC, organismo que supervisa mercados de commodities. Bajo el nuevo esquema, la mayoría de los tokens pasarían a ser considerados “commodities digitales” y quedarían bajo la órbita de la CFTC, mientras que un grupo menor seguiría siendo tratado como valores financieros regulados por la SEC.
“Clarity Act ordena el resto del mercado: habilita a los bancos a operar con cripto, divide jurisdicciones entre la SEC y la CFTC, protege la autocustodia del usuario y blinda a los desarrolladores de software. Juntas, hacen una sola cosa: el dolar viaja por blockchain, sistema de registro distribuido donde viven Bitcoin, Ethereum y las stablecoins, en lugar de hacerlo por SWIFT y bancos corresponsales”, explican desde Pala Blockchain.
Uno de los puntos más sensibles de la negociación estuvo vinculado a las stablecoins, las criptomonedas atadas al dólar. El conflicto giraba en torno a si empresas como Circle, emisor de USDC, podían ofrecer recompensas a usuarios por mantener stablecoins en sus plataformas.
El nuevo texto habilita ciertos incentivos vinculados al uso de las plataformas, aunque restringe el pago de intereses directos similares a cuentas bancarias tradicionales. Ese consenso fue clave para destrabar el avance legislativo luego de meses de negociaciones y presión cruzada entre la industria cripto y los bancos estadounidenses.
“En el ecosistema hay muchísima expectativa por lo que pueda suceder hoy con el Clarity Act, no por nada BTC superó los US$ 81.000 esta mañana”, afirmó Carolina Gama, Country Manager Argentina de Bitget.
Para la ejecutiva, el proyecto podría marcar un cambio estructural para el mercado estadounidense. “Es evidente que un mercado como el estadounidense necesita reglas claras, tanto para brindar mayor seguridad a los usuarios como para dar marcos de trabajo concretos a las empresas del sector”, sostuvo.
La integración con el sistema tradicional
Según Gama, una eventual aprobación definitiva podría generar un efecto de atracción para compañías internacionales. “Es posible que muchos operadores internacionales comiencen a mirar a Estados Unidos como un mercado viable para expandirse y operar, algo positivo no solo para los usuarios, que tendrían más y mejores opciones, sino también para el ecosistema cripto en general”, explicó.
La ejecutiva también destacó que el proyecto incorpora aspectos vinculados a DeFi, uno de los segmentos más observados por la industria por su potencial de crecimiento futuro.
Sin embargo, dentro del ecosistema financiero tradicional todavía existe fuerte resistencia. “Asociaciones como la American Bankers Association y el Bank Policy Institute han mostrado rechazo a parte del proyecto y están ejerciendo fuerte presión sobre el Senado para frenar su avance”, advirtió Gama.
El principal temor de los bancos pasa por una posible migración de capitales hacia stablecoins y plataformas digitales, que ofrecen mayor flexibilidad y velocidad operativa frente al sistema financiero tradicional.
Cómo sigue el proceso
Ahora, el proyecto deberá enfrentar una instancia mucho más compleja: la votación completa en el Senado estadounidense, donde necesitará al menos 60 votos para avanzar. Allí aparece otro foco de tensión política. Algunos senadores demócratas exigen incorporar cláusulas que limiten potenciales conflictos de interés entre funcionarios públicos y negocios vinculados al mundo cripto, algo que todavía no forma parte del texto aprobado en comisión.
Mientras tanto, el mercado ya empezó a descontar un escenario de mayor legitimidad regulatoria para la industria. Y eso, en un sector históricamente atravesado por la incertidumbre normativa, puede ser tan relevante como cualquier rally de precios.