Suscribite
    ¡Hola!
    Cuenta
Forbes Argentina
OPI, Wall Street, China, empresas asiáticas, acciones, Nasdaq
Money
OPI, Wall Street, China, empresas asiáticas, acciones, Nasdaq
OPI, Wall Street, China, empresas asiáticas, acciones, Nasdaq

Por qué las acciones norteamericanas, que cotizan en máximos históricos, aún tienen margen para seguir subiendo

Jeffrey Schulze Colaborador

Share

El mercado volvió a romper récords pese a las tensiones geopolíticas y las valuaciones elevadas. El sostén llega por el lado del empleo, las ganancias corporativas y una historia que muestra que los nuevos máximos no siempre son una señal de techo.

12 Mayo de 2026 20.40

Las acciones estadounidenses volvieron con fuerza a máximos históricos, con una suba del 13,6% desde los mínimos de fines de marzo. Solo abril explicó un avance del 10,4%, el mejor mes para el mercado desde 2020 y la 12ª mayor ganancia mensual en más de 75 años. Si bien en marzo se registró una baja por factores geopolíticos, volvió a ser una buena oportunidad para los inversores. Hacia adelante, varios indicadores nos llevan a creer que los mercados pueden seguir al alza pese al escepticismo.

En primer lugar, el mercado laboral de Estados Unidos alternó entre datos positivos y negativos durante los últimos 11 meses, con una creación neta de empleo moderadamente positiva en el balance general. En términos más amplios, el mercado laboral se enfrió en los últimos años, sobre todo por el impacto de los cambios en la política migratoria y el envejecimiento de la población. Aunque hay segmentos con menor contratación, la inteligencia artificial (IA) no está impulsando despidos generalizados.

En este contexto, nos alentó que los pedidos iniciales de subsidio por desempleo en EE.UU. alcanzaran a fines de abril su nivel más bajo desde 1969, junto con otras señales recientes de estabilización del mercado laboral. De cara a lo que viene, seguimos atentos a posibles pérdidas de empleo vinculadas con la IA, pero también observamos la creación de nuevos puestos ligados a esta tecnología, con trabajos que antes resultaban inimaginables.

Kevin Warsh (SE PUEDE USAR) Crédito: Instituto Hoover
El máximo candidato a presidir la Fed, Kevin Warsh (Crédito: Instituto Hoover).

Mientras nos preparamos para una Reserva Federal encabezada por Kevin Warsh, cabe recordar que las decisiones de política monetaria se toman por mayoría entre los 12 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), y no solo por decisión del presidente de la Fed. Si bien Warsh dejó en claro que está a favor de tasas de interés más bajas, por ahora su postura parece desalineada con la del resto del FOMC. La reunión del comité a fines de abril no dejó cambios en las tasas, pero sí cuatro disidencias, la cifra más alta desde 1992. Los riesgos alcistas para la inflación, derivados de precios más altos de la energía, probablemente mantendrán cautos a los miembros del FOMC antes de bajar las tasas, al menos hasta que haya mayor claridad sobre el conflicto en Medio Oriente.

El repunte bursátil parece vulnerable a una nueva escalada del conflicto en Oriente Medio, sobre todo si la interrupción del comercio en el estrecho de Ormuz se prolonga más de lo previsto (su reapertura está prevista para mediados de año). Dado que la mayor parte del repunte de abril coincidió con la desescalada de las tensiones en Oriente Medio, creemos que el riesgo de un cuello de botella prolongado en la cadena de suministro es real.

Sin embargo, seguimos convencidos de que el impacto económico debería ser manejable y no derivar en una desaceleración significativa. En nuestra opinión, nuevos retrocesos probablemente representen oportunidades de compra. Al mismo tiempo, creemos que los inversores no deberían asustarse, ya que los mercados volvieron a sus máximos históricos. Nuestro análisis muestra, aunque suene contraintuitivo, que invertir en nuevos máximos rindió históricamente más que invertir cuando el índice de referencia se encontraba por debajo de su pico.

Las valuaciones están elevadas: el S&P 500 volvió a cotizar por encima de 20 veces las ganancias previstas para el próximo año. Sin embargo, las acciones estadounidenses operan con múltiplos altos desde la pandemia, y el índice de referencia se mantuvo por encima de 20 veces la mayor parte del tiempo, un 63%, desde que superó ese umbral por primera vez en abril de 2020. Un punto clave: las valuaciones elevadas no fueron un obstáculo para la rentabilidad. El S&P 500 subió 147,5% en los últimos seis años, o 16,3% anualizado, casi el doble del promedio de largo plazo.

SE PUEDE USAR/Acciones (Foto: Pexels).
El S&P 500 subió 147,5% en los últimos seis años, o 16,3% anualizado, casi el doble del promedio de largo plazo (Foto: Pexels).

Gran parte de esta fortaleza estuvo respaldada por ganancias sólidas, con expectativas de resultados para los próximos 12 meses que aumentaron un 137% en los últimos seis años. Las previsiones del consenso de analistas para un crecimiento de ganancias de dos dígitos medios pueden parecer elevadas a primera vista. Sin embargo, estas expectativas han ido en aumento de forma constante, desafiando el patrón histórico y brindando un apoyo fundamental al repunte del mercado.

Los sectores de tecnología de la información, energía y materiales están mostrando una fortaleza notable. Con la temporada de resultados del primer trimestre ya superada las dos terceras partes (por capitalización de mercado), los resultados hasta ahora han sido sólidos, con un desempeño fuerte y sorpresas positivas en todos los sectores. Este es un comienzo de año alentador.

Seguimos convencidos de que las acciones fuera de Estados Unidos representan una oportunidad atractiva frente a las acciones estadounidenses. Los mercados emergentes (ME) lucen especialmente interesantes pese a su fortaleza reciente, con sólidas revisiones al alza de las expectativas de ganancias que impulsan sus rendimientos y sostienen una perspectiva favorable desde los fundamentos. Las valuaciones también siguen menos exigentes que en Estados Unidos y, si bien algunas economías emergentes importan grandes volúmenes de petróleo, la idea de que el mercado accionario no es la economía cobra aún más sentido en muchos países de ME. Las acciones de mercados desarrollados fuera de Estados Unidos también deberían beneficiarse de revisiones positivas de ganancias y valuaciones atractivas, aunque en menor medida.

En definitiva, los mercados recuperaron nuevos máximos con rapidez, pero el contexto de fondo sigue favorable: el mercado laboral continúa en proceso de estabilización y creemos que el impacto económico de las tensiones en Medio Oriente será manejable. Las valuaciones elevadas exigen selectividad, aunque la historia sugiere que los inversores no deberían alejarse de los nuevos máximos, sobre todo cuando las expectativas de ganancias se mantienen firmes. Recomendamos sostener la disciplina y usar la volatilidad como una oportunidad para invertir capital, aunque con una leve preferencia por las acciones fuera de Estados Unidos, donde las revisiones de ganancias muestran más solidez y las valuaciones resultan más razonables.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.

10