En 2025, el mapa cripto de América Latina tiene dos protagonistas claros: Brasil y Argentina. Según el reporte Estado de la Industria Crypto 2025 de Lemon, Brasil recibió US$ 318.800 millones en valor cripto, casi un tercio de todo el volumen regional y un crecimiento interanual cercano al 250%. Argentina, en cambio, quedó en segundo lugar con US$ 93.900 millones y un avance mucho más moderado del 3% anual.
La diferencia ya no es marginal: Brasil recibió más de tres veces el volumen argentino y consolidó un modelo donde la institucionalidad explica buena parte del salto.

Brasil: volumen institucional y salto estructural
El desempeño brasileño no responde únicamente a un ciclo de mercado. Hay estructura detrás del número.
- US$ 318.800 millones recibidos en 2025
- Crecimiento anual cercano al 250%
- Liderazgo regional con casi un tercio del volumen total
Brasil se consolida como el hub institucional cripto de América Latina. Las regulaciones locales habilitaron a grandes bancos y entidades financieras a ofrecer compra y venta de criptoactivos, integrando el ecosistema digital al sistema financiero tradicional.
Además, el anuncio de una plataforma tokenizada dentro de su infraestructura bursátil marcó un punto de inflexión: la tecnología blockchain deja de ser un nicho para transformarse en herramienta de mercado de capitales.

El sistema de pagos instantáneos PIX funciona como autopista financiera. Sobre esa infraestructura se montan soluciones cripto transfronterizas que multiplican casos de uso y volumen.
En síntesis: en Brasil, la criptoeconomía escala por integración institucional.
Argentina: liderazgo en adopción, pero no en capital
Argentina mantiene otro tipo de liderazgo:
- 12% de la población son usuarios activos mensuales
- Cuatro veces más usuarios que el promedio regional
- US$ 93.900 millones recibidos en 2025
- Crecimiento anual del 3%
Aunque el país ocupa el segundo lugar en volumen, la brecha con Brasil es significativa. Sin embargo, el dato estructural es otro: hoy hay cuatro veces más usuarios cripto en Argentina que en el ciclo alcista de 2021, aun cuando el término “crypto” perdió centralidad mediática.

Históricamente, el uso estuvo ligado al resguardo de valor frente a inflación y devaluación. Pero en 2025 el ecosistema evolucionó: el usuario argentino ya no solo dolariza; opera el peso contra dólares digitales como USDT con lógica financiera sofisticada, realiza pagos internacionales y arbitra tipos de cambio.
En paralelo, se consolidó el registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales ante la CNV y avanzaron sandboxes regulatorios para tokenización de activos reales.
Argentina lidera en adopción per cápita. Brasil lidera en capital movilizado.
El fenómeno binacional: cuando PIX se conecta con el peso argentino
Uno de los hitos del año fue la integración de fintechs argentinas con PIX utilizando USDT como puente tecnológico.
El resultado fue concreto y masivo:
- Argentinos pagando en Brasil directamente con pesos
- Sin necesidad de reales ni tarjetas internacionales
- Récord histórico de descargas de apps cripto en enero 2025
- Más del 90% de las descargas del año correspondieron a billeteras con esta funcionalidad

El caso muestra la complementariedad entre ambos modelos. Brasil aporta infraestructura de pagos y estabilidad mientras que Argentina aporta demanda y sofisticación en el uso minorista.
La foto 2025 deja una conclusión estratégica. La criptoeconomía latinoamericana ya no es homogénea. Brasil avanza como plaza financiera digital institucionalizada. Argentina funciona como laboratorio de adopción masiva en contextos de tensión macroeconómica.
Si el volumen es el termómetro, Brasil amplió la brecha. Si la penetración es el indicador, Argentina sigue marcando tendencia. Y en la intersección entre ambos, pagos transfronterizos, tokenización y banca integrada, puede estar la próxima ola de crecimiento regional.