El dólar arrancó el año en alza en el debut del nuevo esquema de bandas cambiarias, con subas en todas sus cotizaciones y una reacción inmediata del mercado al cambio en la forma de actualización del techo y el piso de flotación. En el Banco Nación, el tipo de cambio minorista cerró en $1.495, mientras que en el mercado informal el blue trepó hasta los $1.530.
La principal novedad de la jornada fue la puesta en marcha de bandas que dejaron atrás el ajuste fijo del 1% mensual y pasaron a moverse en función de la última inflación informada por el Indec. En enero, la referencia es el IPC de noviembre, que fue del 2,5%, aplicado de manera gradual a lo largo del mes. Bajo este esquema, la banda superior comenzó a correrse desde los $1.526,1 del cierre del martes pasado hasta los $1.529 actuales, y llegará a $1.564 hacia el final de enero.

El mercado mayorista, clave para medir la distancia con el techo de la banda, respondió con una suba del 1,7% y cerró en $1.475. De esta manera, quedó 56 pesos por debajo del límite superior vigente. El 2025 había terminado en $1.457 en ese segmento, lo que muestra un ajuste inicial que acompaña el nuevo marco cambiario sin, por ahora, encender señales de alarma.
Para el público minorista, el movimiento también se hizo sentir. El dólar del Banco Nación subió 15 pesos en la jornada y volvió a acercarse a la zona de los $1.500, un nivel que no tocaba desde la primera semana de noviembre de 2025. En paralelo, los dólares financieros siguieron la misma dirección: el MEP operó en torno a los $1.504 y el contado con liquidación se ubicó cerca de los $1.539.
El Banco Central confía en que este esquema de flotación administrada permita sumar divisas y reforzar las reservas en un contexto exigente. En el corto plazo, el Gobierno enfrenta vencimientos de deuda por unos US$4.200 millones, de los cuales aún resta conseguir aproximadamente la mitad. Entre las opciones sobre la mesa aparece la posibilidad de cerrar un acuerdo de tipo REPO con bancos internacionales, una herramienta clásica para ganar oxígeno financiero mientras el mercado termina de acomodarse a las nuevas reglas del dólar.