Esto es lo que están haciendo hoy los líderes que ya piensan en ganar este año
Jason Walker PsyD, PhD
Jason Walker PsyD, PhD
Diciembre debería ser una plataforma de lanzamiento para 2026, no un cementerio de evaluaciones de desempeño obsoletas ni de objetivos reciclados que ya no importarán en febrero. Sin embargo, ahí es donde muchos líderes se quedan atrapados.
Si el objetivo es alcanzar el éxito en 2026, la decisión más inteligente no pasa por sumar tareas, sino por frenar lo que no funciona.
Según Gallup, solo el 31% de los trabajadores se siente comprometido con su trabajo, el nivel más bajo en los últimos diez años. Menos de la mitad dice estar totalmente de acuerdo con que entiende qué se espera de ellos en su puesto.
En otras palabras: hay trabajadores sobrecargados, con poca claridad sobre sus funciones y desbordados por tareas innecesarias. Agregar más objetivos en diciembre no ayuda: empeora el escenario.
Harvard Business Review fue igual de clara en su diagnóstico. Advirtió que muchas organizaciones quedaron atrapadas en "trabajo de bajo valor": tareas que consumen tiempo, frustran, drenan energía y aportan poco o nada.
Entonces, podrías preguntarte: ¿cuál es la diferencia entre un jefe y un líder?
Los jefes complican.
Los líderes simplifican.

Ahí es donde la innovación realmente puede avanzar: no se trata de adaptarse a nuevas apps o paneles de control, sino de eliminar la fricción que consume tiempo y dispersa la atención.
El Índice de Trabajo Global de Asana reveló que la mayoría de los empleados dedica más del 60% de su jornada a "trabajo sobre el trabajo": actualizaciones de estado, reuniones sobre flujos de trabajo e informes duplicados.
No se sale de eso con más planificación.
Hay que eliminar lo que ya no suma.
Arrancá el año con impulso y terminá con foco. No esperes al primer trimestre. Elegí tres hábitos que te frenen y soltá esa carga ahora:

Dejá de multiplicar tareas con nuevas tecnologías. La inteligencia artificial tiene que servir para eliminar trabajo innecesario, no para generarlo.
El Índice de Tendencias Laborales de Microsoft alertó que la “jornada laboral infinita” crece rápido porque la IA se suma a procesos que ya existen, en lugar de reemplazarlos.
Fijá una regla clara: si una herramienta de IA no le ahorra al menos dos horas por semana a alguien del equipo, se rediseña o se descarta.
Mandá un memo de una página, breve y directo:
"Estas son las tareas, reuniones, informes y rituales que no vamos a seguir en 2026, y por qué".
Si solo el 46% de los empleados tiene en claro qué se espera de ellos, marcar qué no hay que hacer también es una forma de liderazgo.

Los líderes que se animan no llenan diciembre de compromisos nuevos.
Eliminan el ruido.
Le dan a sus equipos un regalo mucho más valioso: foco.
Y entran en enero con una organización más liviana, más clara y con más energía.
Nota publicada por Forbes US