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Forbes Argentina
AUTOMATIZACIÓN
Liderazgo

Qué son las “carreras híbridas” y cómo construir un rol que ninguna máquina pueda reemplazar

Rhett Power

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Frente al avance de la automatización, aparecen perfiles que entrelazan pensamiento crítico, sensibilidad interpersonal y dominio técnico. Qué habilidades buscan las empresas y por qué la clave no está en competir con la tecnología, sino en usarla como aliada.

7 Febrero de 2026 15.25

Voy a ser directo: en mi trabajo como coach de fundadores y líderes de empresas, escuché una y otra vez la misma pregunta, cargada de ansiedad: "¿La inteligencia artificial me va a sacar el trabajo?". Es una preocupación válida. Y si vos también te lo preguntaste, no sos el único.

Pero hay algo que aprendí. Los trabajos con más proyección no esquivan la tecnología: la incorporan. Aunque se hable mucho de robots y automatización, está pasando algo más profundo. No se trata de que la IA nos reemplace, sino de que transforme la forma en que trabajamos.

No estamos frente al final del trabajo humano. Al contrario, estamos viendo el crecimiento del profesional híbrido. Una persona que une la mirada humana con la precisión y la potencia de la tecnología. Ese es un lugar que la inteligencia artificial no puede ocupar.

Entonces, ¿qué implica esto para tu carrera? Vamos por partes:

1. Los trabajos que la IA no puede reemplazar están cambiando y ganando terreno

No todo tipo de tarea puede resolverse con una máquina. Las actividades repetitivas, predecibles o basadas en patrones, sí: son el blanco principal de la automatización. Pero los roles que exigen rapidez mental, conexión con otras personas o capacidad para resolver situaciones nuevas, están cobrando cada vez más valor.

Como lo explica Matthew Prater, profesor de robótica y sistemas integrados en la Universidad de Tecnología Avanzada, una institución reconocida en el ámbito tecnológico, "La creatividad es moneda corriente en el entorno laboral de la automatización. Los días de trabajo rutinario y monótono son cosa del pasado. La creatividad humana nos permite adaptarnos y adoptar sistemas con poca experiencia o que cambian rápidamente de maneras difíciles de predecir".

¿En otras palabras? Si tu trabajo se apoya en la curiosidad, la empatía, la resolución de problemas o la capacidad de contar historias, la inteligencia artificial no va a reemplazarte. Al contrario: va a potenciarte. Es clave tener clara esa diferencia.

Inteligencia artificial
No necesitás ganarle a una máquina en código. Lo que necesitás es destacarte en lo que la IA no puede hacer: ser humano.

Pensemos en diseñadores de experiencia de usuario que prueban flujos en tiempo real con herramientas de IA. En especialistas en marketing que crean contenido con plataformas generativas. O en analistas que traducen resultados de algoritmos en información útil para la toma de decisiones. No son empleos en riesgo. Son trabajos en transformación, y están muy demandados.

Para quienes emprenden, este cambio también abre una nueva forma de pensar las contrataciones. Los líderes pueden buscar perfiles con habilidades mixtas: personas que piensan con criterio propio y trabajan con creatividad, integrando la tecnología como aliada.

2. El futuro es de los profesionales híbridos.

Olvidate de esas viejas etiquetas en los currículums. ¿"Creativo" o "técnico"? Esa división ya no existe. Los puestos más buscados están en el cruce entre la inteligencia emocional y el dominio de la tecnología.

Se trata de roles como:

  • Diseñadores de prompts de IA, que combinan sensibilidad lingüística con entrenamiento automático.
  • Especialistas en ética digital, que asesoran a las empresas sobre el impacto moral de la automatización.
  • Coaches y consultores con formación tecnológica, que ayudan a los equipos a incorporar la IA sin perder de vista el costado humano.
  • Diseñadores de experiencias para el metaverso, donde se mezclan psicología, narración y tecnología espacial.

Eso es lo que llamo la "zona híbrida", un terreno donde las habilidades blandas ganan peso y definen cómo se presenta la tecnología en la vida real. Si podés conectar las necesidades humanas con lo que las máquinas pueden hacer, vas a estar preparado para ocupar los cargos más influyentes de los próximos diez años.

Y si estás al frente de un equipo o levantando una empresa, este es el tipo de profesional que puede marcar la diferencia y hacer que tu negocio se destaque.

3. Capacitarse no es opcional, pero no se trata solo de tecnología

No voy a maquillar la situación: adaptarse a esta nueva etapa exige aprender. Pero lo importante no es volverse programador (aunque, si podés, no estaría mal). Lo central es aprender a pensar distinto.

Capacitación y liderazgo
Adaptarse a esta nueva etapa exige aprender.

Claro que entender lo técnico suma. Pero lo que realmente te protege en una economía atravesada por la inteligencia artificial es tu capacidad para manejar situaciones inesperadas, encontrar soluciones sobre la marcha y darle sentido a lo que las máquinas apenas traducen como datos.

Como lo resume Prater: "La única manera de protegernos contra el cambio es la educación. Ya sea buscando casos excepcionales o explorando áreas donde la previsibilidad rutinaria es difícil de discernir, el tema principal es seguir aprendiendo y adaptándonos".

Por eso, tal vez tu próximo curso no tenga que ser de Python. Quizás sea de pensamiento de diseño. O de cómo resolver conflictos. O de narración. Lo que te ayude a ser más humano. Esa es tu mejor herramienta.

¿Y ahora, hacia dónde vas?

No necesitás ganarle a una máquina en código. Lo que necesitás es destacarte en lo que la IA no puede hacer: ser humano.

Tu creatividad, tu sensibilidad, tu capacidad para unir ideas de formas que ningún algoritmo logra replicar... eso es lo que ninguna inteligencia artificial va a poder copiar. En el trabajo que viene, la capacidad de adaptarse va a pesar más que la velocidad.

Entonces, hacé una pausa. Pensá distinto. Ajustá el rumbo. Imaginá cómo puede cambiar tu trabajo —o tu equipo— si en lugar de resistir la tecnología, empezás a trabajar con ella. Porque el mejor movimiento para tu carrera —o tu liderazgo— no es escaparle a la inteligencia artificial. Es acercarte, mirarla de frente y mostrarle todo lo que no puede hacer sin vos.

Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

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