Digit consiguió trabajo. Otra vez. El robot humanoide de Agility Robotics fue contratado por Toyota Canadá para colaborar en la construcción del nuevo RAV4 destinado al mercado norteamericano.
Agility Robotics informó que Toyota Motor Manufacturing Canada, la operación de fabricación más grande de Toyota fuera de Japón, firmó un acuerdo comercial bajo el modelo Robots como Servicio tras un piloto exitoso con Digit.
El contrato marcó un paso importante para la robótica humanoide comercial en uno de los ámbitos industriales más exigentes: la fabricación de autos. Además, significó un nuevo empleo para Digit, que fue el primer robot humanoide del mundo en acceder a un puesto remunerado.
También trabajó en GXO, que según Agility es el mayor proveedor de logística por contrato del planeta; en Schaeffler, una compañía manufacturera alemana con ventas anuales por US$ 25.000 millones; y en Amazon, que tiene más de un millón de robots en servicio y, de acuerdo con distintos reportes, pronto contará con más robots que personas en sus operaciones.
“Toyota es una de las empresas más importantes del mundo; una con una larga historia de innovación y éxito, por lo que es un privilegio unir fuerzas para integrar soluciones robóticas humanoides como Digit en la producción automotriz”, afirmó Peggy Johnson, directora ejecutiva de Agility Robotics.
“Esperamos continuar nuestra colaboración con Toyota para identificar todas las maneras en que Digit puede ayudar a los empleados que trabajan en sus plantas de producción", añadió.
Johnson no se equivoca al considerar a Toyota una de las empresas líderes del mundo: el Sistema de Producción Toyota es una filosofía que sustenta la reputación de fiabilidad de la empresa y sienta las bases del pensamiento de manufactura esbelta en Estados Unidos. Será sumamente interesante observar cómo la empresa integra robots humanoides en sus procesos.

Hay que decir que Digit tiene un aspecto algo simpático, incluso torpe. Su diseño se aleja de una figura humana tradicional. Presenta una cabeza con forma de caja de zapatos, un torso cuboide y rodillas que se doblan hacia atrás, como las de un pájaro. Mide 1,75 metros, puede transportar hasta 15,9 kilos, se acopla y se carga de manera automática, admite distintas configuraciones de manos o "efectores finales" y pesa alrededor de 63 kilos.
Además, funciona durante unas cuatro horas con una sola carga e incorpora cámaras lidar y sensores de profundidad, junto con otros sistemas de percepción integrados.
Pero hacer el trabajo sucio no es un desfile de moda. Acá se trata de cumplir con la tarea y hacerlo de manera segura. La biblioteca de habilidades de Agility Robotics muestra que Digit puede cargar y descargar carros autónomos y estanterías de flujo, apilar contenedores, trasladarlos, paletizar paquetes y ocuparse de la carga y descarga en cintas transportadoras. Todo indica que sumará nuevas capacidades, junto con un hardware cada vez más potente.
(Un consejo para las empresas chinas de robots humanoides: a nadie importante le importan los elegantes bailes de los robots. Demuestren lo que sus robots pueden hacer en la fábrica).
Según la declaración de Johnson, Agility Robotics busca ser la primera en comercializar un robot humanoide capaz de trabajar de forma segura junto a personas. Ese paso resulta clave para avanzar con la incorporación de este tipo de máquinas en espacios abiertos y de uso general.
Como era previsible, Toyota evaluó una amplia gama de robots humanoides antes de elegir a Digit para la tarea.

"Después de evaluar varios robots, estamos entusiasmados de implementar Digit para mejorar la experiencia de los miembros del equipo y aumentar aún más la eficiencia operativa en nuestras instalaciones de fabricación", dijo Tim Hollander, presidente de Toyota Motor Manufacturing Canada, en un comunicado.
El dato no pasa desapercibido. En Estados Unidos compiten firmas como Figure y Apptronik, que hace poco cerró una ronda de financiación millonaria. En China también pisan fuerte Agibot, Unitree y UBTech, entre otras.
Por su parte, Agility Robotics tiene su sede en Salem, en el estado de Oregón.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com