Los resultados de la prueba PISA 2025, presentados este martes, volvieron a mostrar un escenario preocupante para la educación argentina. Los estudiantes de 15 años empeoraron su desempeño en las tres áreas evaluadas —Matemática, Lectura y Ciencias— y Argentina quedó entre los países que más retrocedieron en los últimos tres años.
La evaluación, organizada cada tres años por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mide las habilidades y conocimientos de estudiantes de 15 años. En esta edición participaron 760.000 alumnos de todo el mundo, representando a unos 33 millones de estudiantes.
En Ciencias, el área principal de esta edición, Argentina obtuvo 393 puntos y quedó en el puesto 72 entre 91 países. El resultado representa una caída de 13 puntos respecto de 2022 y es prácticamente igual al obtenido en 2006 (391 puntos). El mejor desempeño en esta materia había sido en 2022, con 426 puntos.
En Matemática, el resultado fue todavía más preocupante: Argentina obtuvo 367 puntos, su registro más bajo desde que participa de PISA. En los últimos tres años perdió 11 puntos. Apenas el 24% de los estudiantes alcanzó los objetivos mínimos, mientras que el 76% quedó por debajo del nivel esperado.
En Lectura, los alumnos argentinos obtuvieron 382 puntos (12 menos que en 2022), cerca del peor registro histórico de 2006 (374 puntos). Solo el 40% de los estudiantes llegó a los logros esperados.
El deterioro también se refleja en la proporción de estudiantes que no alcanza los niveles básicos: el 48,8% no logró el nivel básico en el conjunto de las tres áreas, mientras que apenas el 1,2% alcanzó los niveles más altos de desempeño.
Argentina, por debajo de varios países de la región

El retroceso también se observa al comparar a Argentina con la región. En Ciencias (393 puntos), quedó por debajo de Uruguay (445), Chile (442), Colombia (414), México (414), Brasil (409) y Perú (406), superando únicamente a El Salvador (385), República Dominicana (361) y Paraguay (355).
Argentina se encuentra entre los países que más cayeron desde la anterior edición: perdió 13 puntos en Ciencias, 12 en Lectura y 11 en Matemática. Según los resultados, solo ocho países tuvieron una caída mayor.
El ruido y el desorden, otro dato que preocupa
Los resultados de PISA 2025 incorporaron información sobre el clima escolar. En este aspecto, el 58% de los alumnos argentinos afirmó que existen interrupciones por ruido y desorden en la mayoría o en todas las clases de Ciencias, el porcentaje más alto entre los 91 países evaluados.
El informe de la OCDE señala que el tiempo destinado a enfrentar indisciplina, bullying o llegadas tarde reduce el tiempo disponible para enseñar, afectando directamente el rendimiento académico.
A esto se suma el impacto de los teléfonos celulares: el 55% de los estudiantes argentinos dijo sufrir distracciones por el uso del móvil, una proporción solo superada por Uruguay (57%) y muy superior al promedio de la OCDE (28%). Los datos sugieren que las escuelas que prohíben o regulan el uso de celulares registran menos distracciones.
Sin embargo, el informe aclara que la tecnología no es negativa en sí misma, sino que su utilización debe ser intencional, acotada y orientada por los docentes.
La respuesta del Gobierno nacional
Los resultados muestran una evolución alarmante de los aprendizajes obtenidos por los alumnos argentinos, y el Gobierno salió a fijar su posición sobre el tema a través de un comunicado oficial publicado por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.

El Poder Ejecutivo argumentó que los datos reflejan los aprendizajes acumulados tras años de escolaridad previa y atribuyó el deterioro estructural a las políticas pedagógicas de gestiones anteriores, sosteniendo que la pérdida de autoridad docente y la falta de exigencia invisibilizaron las carencias del sistema.
En ese sentido, el comunicado oficial dice que “el estado de la educción es consecuencia directa de la cultura educativa instaurada durante los últimos gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema”.
En la misma línea, el Ejecutivo remarcó que las cifras confirman la urgencia de profundizar el Plan Nacional de Alfabetización y anunció un foco prioritario en el fortalecimiento de la Matemática. Desde la cartera educativa enfatizaron que el compromiso se centrará en devolver el rigor pedagógico, la evaluación constante y la meritocracia a las aulas como única vía para revertir la tendencia descendente.
PISA 2025 e Inteligencia Artificial: rendimiento, riesgos y el desafío del uso crítico

Por primera vez, PISA 2025 analizó el impacto directo de la inteligencia artificial en el aprendizaje. En promedio, la OCDE detectó que los estudiantes que no utilizan IA obtienen alrededor de 20 puntos más en Ciencias que quienes la usan con frecuencia, una brecha equiparable a un año completo de ventaja escolar.
El informe advierte sobre el riesgo del cognitive off-loading (descarga cognitiva), donde la dependencia excesiva de la IA lleva a que los estudiantes eviten buscar y procesar información por sí mismos. Sin embargo, se identificó una excepción clave: los alumnos que usan IA frecuentemente pero aprenden en la escuela a evaluar críticamente la información obtienen un rendimiento ligeramente superior. La OCDE alertó sobre la falta de regulación clara en la expansión de la IA educativa, comparándolo con "administrar una vacuna no testeada a niños".
En países de alto desempeño como Singapur (donde dos tercios de los alumnos usan IA semanalmente), la clave reside en un equilibrio estratégico que potencie la enseñanza sin anular el esfuerzo analítico.
Para la Argentina, esta realidad plantea un doble desafío: el sistema educativo no solo debe revertir el retroceso en competencias básicas, sino hacerlo en un contexto donde el uso no guiado de la tecnología amenaza con profundizar las brechas de aprendizaje.