Qué errores evitar, por qué el contexto es clave y cómo estructurar instrucciones marca la diferencia entre resultados erráticos y aplicaciones confiables en entornos reales.
El conflicto alrededor de OpenAI amenaza con sacudir la reputación de la compañía y vuelve a poner en discusión el delicado equilibrio entre rentabilidad y beneficio público.
La nueva generación del modelo visual de OpenAI apunta a algo más que imágenes atractivas: busca producir piezas estructuradas, coherentes y verificables, con impacto potencial en marketing, diseño, robótica, conducción autónoma y servicios empresariales.
La inteligencia artificial acelera la creación de código y redefine el trabajo de los desarrolladores, mientras empresas y especialistas debaten si el valor profesional ya no está en escribir líneas, sino en diseñar soluciones, supervisar procesos y dominar nuevas herramientas.
La compañía detrás de ChatGPT gana libertad para vender sus desarrollos fuera de Azure, mientras el gigante tecnológico conserva una participación clave y redefine los términos económicos de uno de los pactos más influyentes del sector.
Pekín frenó la compra de Manus por US$ 2.000 millones y elevó la tensión con Washington por el control de las tecnologías avanzadas y la seguridad nacional.
Google desarrolla sus propios chips de IA para superar a Nvidia. Sin embargo, su estrategia no termina de abordar el problema de raíz y pierde peso frente a la competencia.
Mantis Space busca abastecer equipos orbitales cuando quedan a oscuras por la sombra terrestre. Promete extender la autonomía, mejorar el negocio de los operadores y probar su sistema con una misión de demostración en dos años.
Con su nueva startup AMI, el pionero de la inteligencia artificial impulsa un enfoque alternativo basado en sistemas que buscan entender el mundo físico. La apuesta reconfigura el debate sobre hacia dónde va la industria y qué tecnología podría definir la próxima generación de IA.
Un informe internacional dejó al desnudo la ventaja del país asiático frente al resto del mundo, incluido Estados Unidos, en una industria con impacto económico y fundamental desde la óptica militar.
Más que una inyección de capital, el acuerdo fija prioridad sobre capacidad aún no construida, en plena carrera global por abastecer el salto de la inteligencia artificial.
Andon Labs puso a una inteligencia artificial a cargo de una boutique en San Francisco, con tarjeta corporativa, acceso a internet y una sola instrucción: ser rentable. Ahora repite el experimento en Estocolmo. Lo que encontraron en el camino plantea preguntas incómodas sobre el futuro del trabajo.
El próximo CEO deberá acelerar lanzamientos, recortar demoras internas, ordenar prioridades e imponer una hoja audaz para que Apple recupere peso tecnológico frente a rivales que ya pisan fuerte con herramientas generativas.
El auge de los centros de datos de inteligencia artificial llevó proyectos financiados y con base en Estados Unidos a instalarse en Medio Oriente. Ahora, el negocio por su seguridad alimenta una nueva carrera armamentística.
Con apuestas en energía, centros de datos, ciencia, robótica e identidad digital, el creador de OpenAI busca ocupar un lugar central en la infraestructura capaz de sostener la próxima etapa de la inteligencia artificial.
Fondos y aceleradoras ven más potencial en modelos que ejecutan tareas de punta a punta, cobran por desempeño y compiten contra presupuestos laborales mucho más grandes.
La nueva estructura jerárquica de Apple posiciona al hardware como el motor central de su estrategia de IA agéntica. Las claves de una reorganización silenciosa que busca blindar el liderazgo de la empresa por la próxima década.
El multimillonario reactivó una vieja discusión sobre subsidios estatales masivos y advirtió: robots y algoritmos desplazarán tareas humanas en múltiples sectores.