Con un apoyo privado récord, la compañía profundizó su ventaja frente a Anthropic y xAI, aunque sigue demandando fuertes desembolsos operativos debido al costo del desarrollo.
Gigantes tecnológicos premian el uso intensivo de asistentes para programar, convencidos de que ese gasto acelera el desarrollo y les otorga una ventaja frente a una competencia cada vez más feroz.
La firma activó recortes en plena apuesta por la nube y la inteligencia artificial. Wall Street leyó la señal con alivio, pese a que el papel todavía arrastra una fuerte baja en lo que va de 2026.
Jed McCaleb, fundador de Ripple y Stellar, financia ensayos en ratones, monos y personas para diseñar modelos inspirados en la neurociencia, con la mira puesta en una inteligencia artificial general más segura.
El experimento pasó, en pocos meses, del entusiasmo global al cierre abrupto: dejó al descubierto costos altos, dudas por derechos, tropiezos comerciales y una pulseada feroz por adueñarse del negocio audiovisual algorítmico.
Los referentes analizan cómo la IA redefine poder, negocios y geopolítica: entre regulación, adopción caótica y nuevas empresas autónomas, el desafío ya no es tecnológico, sino estratégico.
El furor inicial seduce a marcas y audiencias. Aun así, la desconfianza del público frena conversiones y marca el límite comercial para influencers artificiales.
La firma italiana profundiza su apuesta por experiencias inmersivas con IA, videojuegos, universos propios: busca captar audiencias jóvenes, extender el vínculo con clientes, abrir otra vía comercial.
En el Forbes IA Summit, expertos coincidieron en que la inteligencia artificial hoy es un campo de poder global. Entre regulación, riesgos corporativos y una carrera geopolítica, el verdadero desafío es quién define las reglas.
En el Forbes IA Summit, líderes de empresas, academia y tecnología coincidieron en que el mayor desafío de la inteligencia artificial no es técnico, sino humano. Entre escasez de talento, nuevas habilidades y transformación organizacional, el mercado laboral entra en una etapa de redefinición acelerada.
En el Forbes IA Summit, fundadores, inversores y expertos coincidieron en que la inteligencia artificial está redefiniendo el mapa emprendedor. Con ciclos de innovación cada vez más cortos, menos barreras de entrada y nuevas formas de construir empresas, el desafío hoy es adaptarse a una velocidad sin precedentes.
En el Forbes IA Summit, trazó un mapa claro y a la vez incierto sobre el futuro de la tecnología. Entre avances científicos, límites actuales y preguntas abiertas, estamos frente a una revolución cuyo impacto aún no comprendemos del todo.
En el Forbes IA Summit, referentes de IBM, EY y Botmaker coincidieron en que la automatización entró en una nueva etapa. La combinación de RPA, inteligencia artificial generativa y agentes autónomos cambia la lógica de cómo operan las empresas y abre un debate clave sobre control, riesgo y confianza.
Alejandro Corniola, CEO de Unidigital SA, analizó en el Forbes IA Summit cómo la inteligencia artificial transformó la producción de cine y publicidad. Ante una audiencia sorprendida por piezas visuales indistinguibles de la realidad, el experto aseguró que la tecnología no reemplaza al talento, sino que lo libera de las ataduras presupuestarias para priorizar la creatividad humana.
Tres CEOs analizaron en el Forbes IA Summit la importancia de mantener al humano en el centro de la toma de decisiones. La inteligencia artificial es una herramienta de potencia inédita para la productividad, pero advirtieron que la cultura y la empatía son activos irreemplazables.
La IA en la economía real pude dar grandes resultados si se tiene el criterio previo de para qué usarla, y el éxito de su aplicación no reside en la herramienta, sino en una transformación cultural que ubica a la persona en el centro. Las empresas que lideran el mercado son aquellas que logran pasar de ver la tecnología como un costo operativo a entenderla como el motor genuino de valor e innovación.