Guayerd, la empresa fundada en 2019, otorgó más de 15.000 becas tecnológicas en América Latina y ahora abre su primera ronda de inversión tras seis años de crecimiento bootstrapped.
El zumbido en los oídos tras una noche de fiesta los empujó a diseñar un producto que nadie pedía pero que millones terminaron por comprar. De Amberes al festival Coachella, una historia de prueba, error y marketing quirúrgico.
Fundada por exbecarios de la beca Thiel, la app de enseñanza de idiomas con inteligencia artificial Speak dio sus primeros pasos en Seúl, Corea del Sur. Pero ahora, al ingresar al mercado estadounidense, deberá competir con rivales mucho más conocidos.
Con la participación de especialistas en consumo y gestión de equipos, el seminario propone analizar cómo cambian las relaciones laborales y las decisiones productivas ante nuevas formas de pensar el trabajo.
El neobanco comenzará a funcionar en el país durante 2026. Mientras tanto, la entrada de NVentures en una venta secundaria de acciones disparó el valor de la firma un 66% y fortaleció su vínculo con uno de los jugadores clave de la inteligencia artificial.
Construyó un modelo escalable sin levantar capital, armó una red internacional de artistas freelance y convirtió bodas multiculturales en una fuente de ingresos recurrente. Su estrategia mezcla automatización, viajes de lujo y formación para emprendedoras.
Con una app que ya descargaron más de 100 millones de personas, Lalit Keshre convirtió a Groww en un gigante del mercado financiero indio. Su debut en la bolsa disparó el valor de la empresa y lo metió en el club de los diez dígitos.
Desde un refugio improvisado con Wi-Fi en Kiev hasta un desembarco inminente en Wall Street, la empresa de Anton Pavlovsky desafió la guerra, sedujo a inversores y transformó la rutina de millones con una biblioteca portátil que no deja de escalar.
El experimento arrancó como una prueba interna y terminó transformándose en una plataforma que seduce a fondos como Goldman Sachs y Wellington. Su sistema, que recorta tiempos y costos sin resignar cobertura, ya gestiona reclamos médicos y farmacéuticos para empresas que buscan claridad en un rubro plagado de comisiones cruzadas.
Impulsada por una ronda de capital liderada por fondos de peso, Genspark apuesta fuerte con su batería de asistentes automatizados, que buscan desplazar a los gigantes del software de oficina. En cinco meses, facturó lo que muchas tardan años en alcanzar.
Apoyada por el fundador de Amazon, esta startup desarrolló un sistema que traduce descripciones en lenguaje natural a secuencias genéticas para crear proteínas a medida.
A fuerza de compras estratégicas, Bending Spoons se transformó en un gigante del software desde su base en Milán. Con ingresos proyectados en US$ 1.200 millones y adquisiciones como Vimeo y AOL, la compañía italiana se convirtió en un caso único dentro del ecosistema tech europeo.
Tres emprendedores sub 40 buscan transformar la industria de alimentos con su marca Nutriveg. Empezaron con una inversión inicial de US$ 20.000 y hoy tienen 3.500 puntos. Proyectan facturar $ 1.200 millones en 2026, además de exportar a Uruguay.
Con un historial en startups tecnológicas, Div Garg dejó en suspenso su doctorado para dedicarse de lleno al desarrollo de asistentes virtuales que prometen ejecutar tareas digitales complejas sin intervención humana.
Bret Taylor dejó atrás su carrera en gigantes como Google, Facebook y Salesforce para fundar, junto a un viejo compañero, una empresa que quiere cambiar la forma en que las marcas se comunican con sus clientes. Con un cuerno alpino como símbolo de identidad, Sierra apuesta a reemplazar el call center con bots inteligentes que prometen resolver desde un reclamo hasta una suscripción, sin humanos en el medio.
A 12 años de su creación por la emprendedora Wendy Diamond, la fecha celebra avances concretos: las tasas de creación de empresas por mujeres aumentaron un 76% en dos décadas, aunque persisten brechas estructurales
Con respaldo de fondos europeos y un prototipo que ya se prueba en fábricas de pantallas, Hummink quiere llevar su invento del laboratorio a las líneas de producción y meterse en el corazón de la industria electrónica.
Con apenas US$ 500 y una máquina de bronceado, Courtney Claghorn levantó una marca en Estados Unidos con 550 empleados y respaldo del creador de Starbucks. Su apuesta: menos planillas y más instinto.