Lejos del análisis técnico clásico y de las emociones del trading manual, los más jóvenes apuestan por algoritmos que operan solos, reducen el estrés y ejecutan estrategias con reglas claras.
La tecnológica israelí UVeye le permite a la rentadora cobrar por daños antes invisibles. Pero algunos clientes ya se quejan de los nuevos cargos y del escaso margen para defenderse.
Evitar charlas difíciles suele ser la norma, tanto en casa como en la oficina. Las simulaciones con inteligencia artificial permiten ensayar esas conversaciones incómodas y ganar confianza antes de que sea demasiado tarde.
Mientras una intenta acercarse a los reguladores europeos para ganar legitimidad y ventajas estratégicas, la otra eligió el camino de la confrontación y la denuncia pública. La apuesta por sumarse o bajarse del nuevo código revela mucho más que una diferencia de estilo: marca dos formas de jugar el partido por el control de la inteligencia artificial global.
Mientras la IA transforma el panorama de negocios, las empresas que realmente prosperan son aquellas que priorizan el propósito, los valores y el bienestar de sus equipos.
Cada vez más empleados depositan confesiones íntimas en sistemas automatizados que prometen contención sin juicio. Aunque ofrecen un alivio aparente, expertos alertan sobre el uso indebido de datos sensibles, la falta de límites claros y la posibilidad de que esa información termine afectando carreras o derivando en conflictos legales.
La única de apunta a "los 7 magniífcos" que sigue acumulando pérdidas apunta a reinventase con la búsqueda con inteligencia artificial integrada a su ecosistema, mediante una apuesta millonaria para revitalizar sus ingresos, competir con Microsoft y sacudirse el rezago tecnológico que inquieta a los inversores.
La incorporación de sistemas conversacionales avanzados en las icónicas muñecas genera un dilema profundo sobre privacidad y desarrollo emocional. La promesa de interacción personalizada convive con el riesgo de convertir los juegos en un canal constante de vigilancia y recopilación de datos sensibles, mientras especialistas advierten que esta tecnología puede moldear vínculos y hábitos con una influencia que excede el entretenimiento.
La medida se aprobó con amplio respaldo en el Senado y sepultó la idea de impedir durante una década la intervención de los estados. Legisladores argumentaron que es clave brindar resguardos frente a riesgos como el uso indebido de datos y la manipulación automatizada. Las empresas advierten que enfrentarán un mosaico de normas que puede entorpecer la innovación y elevar costos.
El CEO de OpenAI publicó un ensayo con proyecciones fuertes: habla de automatización masiva, inteligencia digital que se vuelve costumbre y nuevas tensiones sobre quién maneja el poder tecnológico. También alerta sobre riesgos si el control queda concentrado en pocas manos.
La inteligencia artificial no solo cambia procesos, también redefine equipos, roles y mentalidades. Su advertencia apunta directo a quienes ocupan posiciones de conducción.
Mientras algunos la adoptan como aliada diaria y otros fundan empresas que los catapultan al club de los más ricos, no faltan quienes la miran con desconfianza. La inteligencia artificial divide aguas entre los multimillonarios, según una encuesta exclusiva realizada por Forbes.
La compañía californiana quiere volver al centro de la escena con un modelo más liviano, cámara mejorada y funciones de inteligencia artificial. En 2026, las Specs llegarán al mercado tras años de pruebas reservadas a desarrolladores.
Mientras la inteligencia artificial empieza a ocupar tareas técnicas y operativas, las firmas del sector enfrentan un sacudón: equipos más chicos, validación externa, y un nuevo valor asignado a la intuición y el criterio humano.
La empresa desarrolló un agente de inteligencia artificial que reduce a la mitad el tiempo para contratar empleados y ya tiene en lista de espera a las principales consultoras de recursos humanos del país.
El dispositivo, que cuesta 35 mil dólares, combina tejido humano y silicio. Funciona con un sistema operativo especial y necesita nutrientes para mantenerse activo. Sus creadores afirman que puede resolver desafíos complejos y adaptarse por sí solo.
El furor por los generadores de contenido automatizado pone a las firmas emergentes en la mira de los fondos más activos del sector tecnológico. Con modelos cada vez más avanzados y promesas de escalar rápido, las startups del rubro se reparten millones mientras grandes jugadores preparan su jugada.