El mercado de capitales argentino atraviesa un proceso de transformación profunda, marcado por un cambio de paradigma que busca dejar atrás años de estancamiento y sobre-regulación. Durante el panel “El mercado de capitales” en el marco del Forbes Money Summit que reunió a los principales protagonistas del sector, se analizó cómo la estabilización macroeconómica y una nueva filosofía regulatoria están sentando las bases para que el mercado deje de ser un espacio "raquítico" y se convierta en el motor de financiamiento que la economía real necesita. En ese contexto, Roberto Silva, presidente de la CNV expuso la mirada oficial en términos de regulación en la charla que compartió con Alexia Rosenthal, socia de TCA, directora de A3 Mercados y presidenta de CAFIDAP; y Néstor De Cesare, presidente de Allaria Fondos. A lo largo de la conversación, los tres coincidieron en que el mercado atraviesa un punto de inflexión, impulsado por cambios regulatorios y una renovada búsqueda de estabilidad.
Moderado por Fernando Heredia, editor de Forbes, Silva abrió el panel con una mirada retrospectiva sobre el estado del mercado local. “Venimos claramente un mercado raquítico. En los 2 años que llevamos de gestión se ha prácticamente duplicado”, afirmó, y destacó que las causas de esa debilidad histórica fueron múltiples. Entre ellas mencionó la inestabilidad macroeconómica, la falta de inversores de largo plazo y un exceso de regulaciones que limitaron su desarrollo. También señaló una tendencia global: el crecimiento de los mercados privados en detrimento de los públicos.
Rosenthal complementó ese diagnóstico con una mirada desde el sector privado. “Aquellas compañías que se animan a ir al mercado de capitales empiezan a tener otro estándar, y siempre logran que el banco les termine dando mejores condiciones, con lo cual es una alternativa de financiamiento muy virtuosa para todas las compañías”, sostuvo. En su visión, el mercado de capitales no solo es una alternativa de financiamiento, sino también una herramienta que mejora la competencia y eleva los estándares.

Desde la perspectiva de los administradores de fondos, De Cesare contextualizó el momento actual dentro de un cambio de ciclo económico. “Venimos de muchos años de fracasos sistemáticos, donde se rompió esa virtuosidad del ahorro como columna fundamental para financiar la inversión”, explicó. Para el ejecutivo, el desafío pasa por reconstruir la confianzay restablecer el vínculo entre ahorro e inversión, algo que considera clave para consolidar un modelo de crecimiento sustentable.
En ese sentido, Silva enfatizó el rol de las políticas económicas recientes para impulsar el mercado. “Acá el nombre del juego es el crecimiento del mercado”, señaló, y subrayó que las medidas adoptadas buscan no solo ordenar la macroeconomía, sino también ampliar la base de recursos disponibles. Entre ellas mencionó el blanqueo, el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y el régimen de inocencia fiscal.
Rosenthal retomó esa idea y destacó la necesidad de conectar el mercado con la economía real. “La idea del mercado de capitales es que no sea solamente visto como para una inversión puramente financiera, sino acercarlo a la economía real”, explicó. En particular, resaltó el rol de los fondos comunes de inversión como vehículos que permiten a pequeños inversores participar en sectores como minería, energía y agronegocios, democratizando el acceso a oportunidades antes reservadas a grandes jugadores.
La expansión del mercado también se explica por nuevos fenómenos vinculados a la digitalización. Silva aportó un dato ilustrativo: “Argentina hace no tantos años tenía 400.000 cuentas comitentes, hoy estamos en más de 25.000.000”. Según indicó, plataformas como billeteras virtuales acercaron a millones de usuarios al mercado de capitales, lo que abre la puerta a una mayor profundización en el futuro.
De Cesare coincidió en que este proceso de democratización es clave, pero advirtió sobre una deuda pendiente. “A ese proceso de democratización del ahorro a través del mercado de capitales le falta al mercado lo que estamos promoviendo, que son los inversores de largo plazo, a través de instrumentos como el FAL y, en el futuro, los fondos de ahorro para el retiro”, dijo.
El debate también abordó la dimensión cultural del ahorro en la Argentina. De Cesare apeló a una imagen que muchos recuerdan: “Nosotros usábamos la libretita de ahorro en el colegio primario”. Para el ejecutivo, recuperar esa cultura requiere un proceso sostenido de educación financiera que comience desde temprano y que permita reconstruir hábitos erosionados por décadas de inflación.
Silva vinculó ese cambio cultural con el nuevo contexto macroeconómico. “Cuando deja de haber devaluaciones te empezás a dar cuenta que los dólares que tenés abajo del colchón pierden valor”, explicó. En ese escenario, sostuvo que surgen nuevas soluciones de inversión que canalizan esos recursos hacia el mercado, generando financiamiento para empresas y mejores rendimientos para los ahorristas.
Rosenthal, por su parte, señaló que aún persisten desafíos, especialmente en el comportamiento de las empresas. “Lo que hay que lograr es que no sean instrumentos de cobertura, sino instrumentos a largo plazo”, indicó. No obstante, reconoció avances en la flexibilización cambiaria y en el acceso al mercado para distribuir dividendos.

Nuevas regulaciones
En materia regulatoria, Silva detalló el paquete de reformas impulsado por la CNV: “Las reformas han sido permanentes. Y el objetivo es simplificar las cosas todos los días, sin perder de vista que somos reguladores. Sacamos 150 resoluciones. Que es, en poco más de 2 años, el 15% de lo que sacó la CNV en sus 155 años. Pero ahora hemos tomado un paso muy importante, y decidimos desplegar la alfombra roja para los que quieren acceder al mercado de capitales. Es decir, te vamos a hacer el ingreso mucho más fácil”.
Rosenthal valoró especialmente este último punto. “Creo que están haciendo un muy buen trabajo en los requisitos que le piden aquellas emisiones que van dirigidas exclusivamente a inversores calificados”, sostuvo. Según explicó, esta diferenciación permite aliviar la carga regulatoria para ciertas operaciones, incentivando a más compañías a financiarse en el mercado.
De Cesare, en tanto, destacó que esta flexibilización implica una mayor responsabilidad para los actores del sistema. “Es hora de que el mercado se ponga los pantalones largos y asuma esa responsabilidad”, afirmó. También subrayó la importancia de avanzar en la regulación de fondos de retiro y en el desarrollo del FAL, equilibrando incentivos fiscales con la necesidad de sostener la solvencia fiscal.
El Fondo de Asistencia Laboral ocupó un lugar central en el debate. Rosenthal explicó que será obligatorio para las empresas y que implicará la canalización de aportes hacia instrumentos de inversión colectiva. “Creo que esto va a ayudar a la formalización del empleo y va a ser un motor esencial en el mercado de capitales”, aseguró.
Silva, por su parte, dimensionó el alcance potencial del instrumento en términos de escala. “Estamos hablando de un poco más de 500.000 empleadores. Es una revolución de números y de tamaño brutal”, afirmó. Según detalló, el carácter obligatorio de los aportes generará un flujo constante de recursos, con un efecto de acumulación que podría habilitar inversiones cada vez más sofisticadas y de mayor plazo. “Estamos hablando de una inyección permanente de fondos en el mercado todos los meses”, dijo, y anticipó que este proceso exigirá también una adaptación regulatoria para acompañar el crecimiento.
Finalmente, Silva proyectó los próximos pasos, entre ellos la creación de un ETF local. “La idea sería replicar el índice principal de Argentina, el S&P Merval, en un índice que permita ver un producto que sea comprar Argentina, y que ese producto, además, se pueda ofrecer en el exterior y sea una boca de entrada para fondos adicionales al mercado argentino”, concluyó el funcionario.