Daniel Herrero: “Una Sprinter hecha en Argentina, puesta en Latinoamérica, hoy es más barata que una hecha en Alemania”
Alex Milberg Director
Alex Milberg Director
A un año de haber asumido el desafío de convertirse en dueño y accionista de la operación local de Mercedes-Benz a través de Prestige Auto, Daniel Herrero volvió al escenario del Forbes CEO Summit para hacer un balance de la transformación de la compañía. En una conversación mano a mano con Alex Milberg, Publisher & Director General de Forbes Argentina, el empresario repasó los resultados obtenidos, las claves de gestión que impulsaron el crecimiento y su visión sobre el futuro de la industria automotriz argentina en un contexto global cada vez más competitivo.
Los números reflejan la magnitud del cambio. “La previsión era fabricar 14.000 Sprinters en el año, y este año ya estamos en 20.000, con el deseo de hacer 25.000 el año que viene. En términos de autos, la idea era 1.400 autos, y este año, vamos a estar cercanos a vender 4.000 autos. En términos de personal, en un año incorporamos 200 personas”. Además, destacó que el 70% de la producción de Sprinter se destina a exportaciones, consolidando el perfil internacional de la planta argentina.
Herrero atribuyó buena parte de esos resultados al trabajo realizado con los equipos. “Logramos bajar el ausentismo del 11% al 2,5%”. Para el ejecutivo, la clave estuvo en construir una visión compartida dentro de la organización. “El diálogo y hacer partícipe al equipo de lo que vos querés hacer, haciendo foco en que acá no sobra nadie, acá todos tienen el trabajo asegurado, y si hacemos las cosas bien, eso se convierte en una comunidad y te terminan ayudando”, explicó ante el auditorio.
La comunicación interna aparece como uno de los pilares de ese proceso cultural. “Hoy la comunicación, y más con los chicos jóvenes, es fundamental. Vos estás obligado a comunicarte de más. Y cuando lo hacés, además de que evitás la pelea, lográs que esa persona cocree con vos o que se sume al proyecto de innovación”. Según Herrero, esa construcción colectiva fue determinante para acelerar la implementación de cambios dentro de la organización.
Otro de los ejes de su exposición estuvo vinculado a la competitividad de la industria local. Frente a quienes cuestionan la capacidad de producción argentina, el ejecutivo fue contundente: “Con todo esto que hicimos, hoy una Sprinter hecha en Argentina, puesta en Latinoamérica, es más barata que una hecha en Alemania”. A su juicio, la ventaja no se limita al costo, sino también a la cercanía con los clientes y a la capacidad de respuesta que puede ofrecer la operación regional.
En ese sentido, sostuvo que el servicio se transformó en el principal diferencial frente a la creciente competencia global, especialmente la proveniente de China. “El servicio es lo que manda hoy en día”, afirmó. Y agregó que las nuevas tecnologías deben utilizarse para potenciar el crecimiento y no únicamente para reducir estructuras. “Yo quiero usar las nuevas tecnologías para crecer y ser más competitivo y brindarle al cliente un servicio diferencial del que puede comprar en otro lado”, señaló.

Herrero también repasó la estrategia que permitió multiplicar las ventas de vehículos deportivos. “Ahí trabajamos mucho en entender al cliente qué era lo que el cliente quería. El argentino es muy fierrero, y, entonces, desarrollamos esa pasión por los fierros del argentino”. Como parte de esa apuesta, recordó el lanzamiento del equipo de Turismo Carretera asociado a la marca. “Todo el mundo me dijo que estaba loco”, relató.
Consultado sobre sus aspiraciones para la operación argentina, el ejecutivo dejó en claro que no busca competir por escala con los gigantes globales. “Mi sueño es que la Argentina pueda ser un lugar donde Alemania encuentre las soluciones de complejidad que para ellos es difícil de manejar”. Para Herrero, la oportunidad está en producir series más pequeñas y especializadas que no resultan atractivas para los grandes centros fabriles, pero que pueden generar empleo y desarrollo local.
La mirada de largo plazo también incluye la apertura de nuevos mercados. Herrero confirmó que la primera Sprinter ya inició pruebas logísticas hacia Kenia y que avanzan las homologaciones para ingresar a Estados Unidos. “La aprobación de Alemania para esos dos mercados están puestas en Argentina”, explicó.