Liderar en la Argentina: cómo conducir organizaciones entre la urgencia del presente y la construcción del futuro
Florencia Radici Editora
Florencia Radici Editora
En un contexto atravesado por transformaciones económicas, tecnológicas y culturales, el liderazgo enfrenta desafíos cada vez más complejos. Esa fue una de las principales conclusiones que dejó el panel “Liderar en la Argentina: Entre la audacia y la resiliencia”, realizado en el marco de una nueva edición del Forbes CEO Summit en el Hotel Four Seasons de Buenos Aires. Moderado por Florencia Radici, editora de Forbes Argentina, el encuentro reunió a Mauricio Canineo, CEO de Pirelli Argentina, y Diego Guaita, CEO de Grupo San Cristóbal, quienes compartieron sus visiones sobre cómo conducir organizaciones en escenarios de alta incertidumbre.
Para Guaita, el liderazgo tiene un objetivo claro: construir organizaciones capaces de trascender a quienes las conducen. “Todos los resultados que conseguimos las compañías lo hacemos a través de las buenas gestiones de las personas. Y liderar a personas con talento requiere adaptabilidad. La definición de éxito de mi rol es dejar una organización mucho más fuerte y eso a mi modo de ver es a través de un equipo que logra objetivos”, afirmó. En esa línea, destacó que el principal activo de cualquier empresa sigue siendo el talento humano.
Canineo coincidió en que la capacidad de adaptación se volvió una condición indispensable para cualquier líder. Sin embargo, puso el foco en una variable que considera determinante en la Argentina actual: la velocidad. “Lo que cambió en Argentina es la velocidad. Un líder hoy tiene que tener la velocidad suficiente para entender el contexto y tomar decisiones acordes a la realidad”, señaló. Para el ejecutivo, encontrar el equilibrio entre reaccionar ante la urgencia y sostener una visión estratégica es una de las tareas más complejas del management contemporáneo.
La toma de decisiones fue, precisamente, uno de los ejes centrales de la conversación. Canineo sostuvo que escuchar al equipo es clave para evitar errores y mantener el rumbo. “Un líder que toma decisiones de acuerdo con la necesidad urgente, va a perder el rumbo. Un líder que planea mucho para tomar decisión, pierde el terreno. Entonces, ahí es un poco terreno, un poco de equilibrio”, explicó. Y agregó que fomentar la participación de las personas permite llegar con mayor frecuencia a las decisiones correctas.
Guaita aportó una mirada marcada por su experiencia internacional. Recordó que en 2013 se trasladó a Chile para liderar una organización y descubrió que debía gestionar de una manera completamente diferente. “Me di cuenta que tenía que liderar de otra manera y mover al equipo a pensar en el largo plazo, de cómo hacemos una organización mejor. Era otro capítulo en otra cultura”, relató. Según explicó, los ejecutivos argentinos desarrollaron una capacidad especial para actuar rápidamente incluso cuando no cuentan con todas las variables disponibles.

Esa habilidad, sin embargo, no elimina la necesidad de pensar estratégicamente. Para el CEO de Grupo San Cristóbal, las organizaciones deben aprender a operar en “dos velocidades”: resolver los desafíos inmediatos mientras construyen capacidades para el futuro. “Tenemos que pensar en esas dos velocidades, seguir resolviendo a corto plazo, porque el contexto está cambiando. Pero construir una organización que funcione en el futuro”, afirmó. En ese sentido, remarcó la importancia de definir una dirección clara para reducir la incertidumbre dentro de los equipos.
La conversación también abordó cómo estos desafíos se reflejan en industrias tan diferentes como los seguros y la movilidad. Desde Grupo San Cristóbal, Guaita explicó que, más allá de los cambios tecnológicos, existen principios que permanecen inalterables. “Somos una aseguradora que lo que hacemos es tomar los riesgos de las personas, darle certeza, y acá hay un principio de confianza. Entonces, eso no va a cambiar en el futuro”, aseguró. A partir de esa premisa, la compañía busca simplificar procesos, acelerar respuestas y fortalecer su rol preventivo frente a los riesgos.

Canineo señaló que, en el caso de Pirelli, la transformación está profundamente vinculada a la evolución de la movilidad. “Dependemos mucho la visión de para dónde va la movilidad. La industria tiene que invertir antes para anticipar todo lo que está por venir”, explicó. Según indicó, los cambios asociados a la electrificación, las nuevas tecnologías y los hábitos de consumo obligan a la industria a prepararse con anticipación, tanto en materia de productos como de capacitación.
Para el ejecutivo de Pirelli, la diferenciación será cada vez más relevante en un mercado global y altamente competitivo. “La única forma es de tener productos y gente capacitada para ser la diferencia de mercado. Porque si no entra en la guerra de precio”, sostuvo. En esa lógica, destacó la necesidad de brindar herramientas adecuadas a los equipos para que puedan desarrollar su trabajo en igualdad de condiciones con otras operaciones de la compañía alrededor del mundo.
Hacia el cierre, ambos ejecutivos coincidieron en que liderar en la Argentina exige combinar resiliencia, capacidad de adaptación y una visión clara de largo plazo. Mientras Guaita destacó el valor de los equipos comprometidos que avanzan incluso cuando existen diferencias internas, Canineo remarcó la importancia de no quedarse inmóvil frente al cambio. En un escenario cada vez más dinámico, la audacia y la resiliencia aparecen así como dos condiciones inseparables para construir organizaciones sostenibles.