La carrera por la energía de fusión se recalentó. Literalmente. Helion Energy, una empresa emergente de energía de fusión con sede en Washington, anunció dos hitos clave: su reactor alcanzó temperaturas de plasma de 150 millones de grados Celsius, es decir, diez veces más caliente que el Sol. En ese punto logró fusionar con éxito isótopos de hidrógeno, átomos de deuterio y tritio.
En términos simples, los reactores de fusión buscan generar energía del mismo modo que el Sol: al hacer colisionar átomos de hidrógeno a gran velocidad para producir helio. Ese mecanismo se diferencia del que utilizan los reactores nucleares convencionales, que separan átomos de gran tamaño. Las reacciones de fusión liberan enormes cantidades de energía; de hecho, así funciona la mayoría de las armas nucleares. Sin embargo, el gran desafío para convertir ese proceso en una fuente viable radica en que hoy se necesita más energía para ponerlo en marcha que la que se obtiene. Y así, claro, no hay negocio que cierre. @@FIGURE@@
William McCarthy, profesor de física del Worcester Polytechnic Institute, explicó que el avance de Helion resulta relevante porque 150 millones de grados representan la temperatura ideal para que una reacción de fusión genere más energía de la que demanda. "Demuestra que la tecnología de Helion está en la carrera", afirmó. Sin embargo, aclaró que la compañía todavía debe probar que su reactor puede alcanzar ese punto de equilibrio.
Helion reunió hasta ahora más de US$ 1.000 millones de grandes inversores, entre ellos Sam Altman, SoftBank y Lightspeed Venture Partners. Según datos de PitchBook, la firma alcanzó una valuación superior a US$ 5.400 millones. Además, firmó un contrato con Microsoft para abastecer de energía a sus centros de datos en Washington a partir de 2028.
Helion no corre sola en esta competencia por dominar la energía de fusión. Commonwealth Fusion Systems, respaldada por Bill Gates, avanza con el desarrollo de su primera planta comercial. Por su parte, OpenStar, con base en Nueva Zelanda, alcanzó esta semana un hito relevante tras una demostración a pequeña escala de su tecnología magnética flotante.
En paralelo, surgió una nueva compañía: Inertia, que consiguió un respaldo de US$ 450 millones. La firma obtuvo una licencia para utilizar tecnología de fusión del Lawrence Livermore National Laboratory, el primero en demostrar que una reacción de fusión produjo más energía que la que se aportó al sistema.
Desde hace décadas circuló una broma recurrente: la fusión siempre estuvo "a solo una década de distancia". Sin embargo, los avances técnicos recientes y las fuertes inversiones abrieron una ventana distinta y acortaron los tiempos. Como señaló McCarthy, hace 20 años la fusión era "principalmente académica, con universidades y laboratorios nacionales a cargo. Hoy, la industria desempeña un papel fundamental en la configuración de este campo".
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com