En el marco de una serie de encuentros clave con inversores y autoridades económicas en Nueva York, el referente de Loma Negra analiza el clima de negocios en Argentina, los desafíos del sector de la construcción y los motores que podrían impulsar la recuperación en la segunda mitad del año.
¿Cómo estás viendo el panorama actual de Argentina y qué impacto proyectás en materia de inversiones?
Hay mucha repercusión y la asistencia de gente está muy por encima de lo previsto. Las repercusiones son muy buenas tras las charlas con el ministro Caputo y el Banco Central. Creo que ya hay muchas inversiones que están arrancando; se nota mucho interés de los inversores por Argentina. Si bien todavía es temprano, estas inversiones están entrando de a poco y se van a notar sin duda en lo que resta del año. Estimo que a partir del segundo semestre se va a ver el impacto real en el resto de la economía, traccionado especialmente por sectores como la minería y la energía, donde ya hay proyectos iniciándose.
En esta reconfiguración donde algunos sectores caen y otros emergen, ¿cómo está hoy la situación de Loma Negra?
La verdad es que nos está costando; estamos un escalón abajo de los niveles que veníamos manejando. Actualmente, la obra pública está en cero, o casi cero, y aunque los proyectos privados están arrancando, todavía falta. De todas formas somos optimistas: creemos que la infraestructura, la minería y los nuevos proyectos van a empezar a impactar en nuestro negocio hacia el segundo semestre. Es una reconfiguración lógica de la economía donde algunas industrias se ven golpeadas y otras saldrán muy beneficiadas.
¿Estás conforme con el rumbo económico actual o crees que falta algún ajuste?
Creo que estamos bien. Argentina se está focalizando en industrias y negocios donde tenemos una ventaja competitiva. Es probable que otros sectores sufran más el impacto y les cueste seguir el ritmo de esta nueva economía, pero el rumbo es claro. Lo que está sucediendo es inédito para el país y no tengo dudas de que traerá resultados concretos en materia de inversiones.
Pensando en esa mejora para la segunda parte del año, ¿cuáles prevés que serán los principales drivers de crecimiento para Loma Negra?
Como mencionaba, todo lo relacionado con inversiones en minería, proyectos de energía y las rutas que se están reactivando serán claves. Sin embargo, el motor que todavía está faltando es el crédito. El regreso de las hipotecas y el financiamiento es fundamental, ya que debería repercutir con mucha fuerza en nuestra industria.
¿Esperan un rebote del sector Real Estate para los próximos años?
Sí, aunque para que la construcción vuelva a ser rentable todavía falta una mejora en los precios de venta de los inmuebles. Hoy está costando recuperar esos valores. En la medida en que a la Argentina le vaya bien, el Real Estate mejorará sus precios y volverán a ser rentables muchos proyectos que hoy se encuentran parados.
Para que esto ocurra, ¿es vital que el contexto global no dispare las tasas de interés?
Sin ninguna duda. Necesitamos tasas de interés bajas, pero también es crucial que baje el riesgo país. Esto depende de la mejora en la macroeconomía argentina, que ya está encaminada. Sería ideal estar en la zona de los 400 puntos de riesgo país para ayudar a los proyectos de largo plazo. Soy optimista en que vamos a llegar a ese nivel durante este año.