¿Por qué se desplomó la inversión en plena ola de anuncios al RIGI?
Fernando Heredia Editor
Fernando Heredia Editor
El dato del Indec cayó como un baldazo de agua fría y pone en duda el impacto del RIGI. A pesar de los múltiples anuncios en el marco del régimen de promoción que ya acumula presentaciones por más de US$ 100.000 millones, la inversión cayó un 11,6% interanual en el primer trimestre del 2026.
Los desembolsos del RIGI no son ficticios, ya están llegando de forma progresiva, pero su dimensión todavía no logra revertir la caída en otros sectores de la economía. El régimen obliga a erogar el 40% de la inversión prevista en los primeros dos años y el 20% en el caso de los PEELP que tienen umbrales más altos de US$ 2.000 millones cada uno.
Según los cálculos de Invecq, por ahora se aprobaron proyectos por US$ 44.000 millones, lo que arroja un cronograma de desembolsos de US$ 2.100 millones en 2026, US$ 2.400 millones en 2027 y US$ 7.200 en 2028, aunque en varios casos como el proyecto San Jorge de Mendoza se piensa invertir más que el porcentaje mínimo establecido.
“Pensá que 2.100 millones es el 2% de la inversión total de 2025. Es decir, no impacta mucho en el total. Nosotros vemos que va a ir mejorando de a poco porque la construcción está empezando a repuntar, pero es una tracción leve. Para el año que viene sí tenemos perspectivas de crecimiento interanual de inversión”, afirmó Milagros Gismondi, economista en Jefe de la consultora.
Desde Empiria, en tanto, proyectan un flujo mayor de unos US$ 13.000 millones anual por los próximos siete años, lo que equivale al 11% del total. “El RIGI es una condición necesaria para que repunte la inversión, pero no parece suficiente por sí solo para mover toda la aguja de la economía argentina. No deberíamos pedirle al sector energético y minero que se haga cargo de toda la recuperación de la inversión de la economía”, indicó el economista Santiago Capdevila.
“El RIGI mejora las condiciones para invertir, pero no elimina todos los factores que hoy frenan la decisión de entrada. Todavía hay cepo remanente, especulación electoral y un tipo de cambio apreciado, por lo que parte de los proyectos parecería estar esperando mejores condiciones cambiarias y mayor certidumbre macro para acelerar desembolsos”, agregó en diálogo con Forbes.
Los peores números del trimestre se dan en equipo de transporte (-19,6%), maquinaria y equipo (-18,1%) y otras construcciones (-9,4%), factores que tienen una fuerte influencia por el mal desempeño de la actividad de la construcción.
“Tenés un problema en construcción por la baja de obra pública y te pega muy fuerte en la inversión. Después está el hecho de que en la industria tenés capacidad ociosa y la inversión es el componente más sensible a los cambios de las situaciones financieras”, afirmó María Castiglioni, de C&T.
Para Orlando Ferreres, el problema radica en la macro, el tibio dinamismo de la actividad económica y las altas tasas de interés que hacen que la inversión no sea atractiva. “La macro es la que resuelve la inversión. Si voy a crecer mucho, voy a invertir porque si no pierdo mercado. Pero la economía no crece mucho y no se genera un ambiente inversor los suficientemente grande. No se ha generado una política que defina tasas de interés bajas para el que invierte”.
Los datos muestran que el componente “formación bruta de capital fijo” representó el 17,2% del PBI, cuando hace un año era del 20%, el monto mínimo que debería sostener en un proceso de crecimiento. “Para que Argentina funcione bien, la inversión debe ser del 21% o 22% y para que esté muy bien debería superar el 25%”, indicó Ferreres en Ahora Play.
Ante la consulta de Forbes, desde el equipo económico subrayaron que la inversión "será un motor de este modelo" y que se va a ir reflejando poco a poco a medida que se vayan construyendo los diferentes proyectos que se encaminan a superar los US$ 200.000 millones.
Todo el sector petrolero podría acaparar alrededor de 180.000 millones de dólares cuando entre el proyecto Argentina LNG de YPF y la minería agregaría otros US$ 50.000 millones (con cerca del 75% del importe explicado por el cobre).