El mercado de franquicias argentino atraviesa un punto de inflexión: la expansión ya no es sinónimo de bonanza económica, sino una respuesta adaptativa a la coyuntura. En un escenario de cautela y consumo deprimido, el modelo se consolida como un refugio para pequeños y medianos inversores que buscan preservar su capital mediante la gestión propia. Con márgenes reducidos y poca capacidad para trasladar costos a precios, el reto viró de la cantidad de aperturas a la eficiencia operativa y la rentabilidad por punto de venta.
"La franquicia hoy es un refugio para la clase media que busca sostenerse", dice Daniel Arce, socio fundador de Franquicias que Crecen. La frase sintetiza una de las paradojas que atraviesan al sector, mientras el consumo sigue bajo presión, crece el interés por modelos de negocio que permiten a pequeños y medianos inversores acceder a una operación propia. Pero entrar ya no alcanza, el desafío hoy es conseguir que el negocio sea rentable.
Las franquicias argentinas siguen creciendo, aunque ya no de la misma manera. El sistema mantiene sus planes de expansión y continúa sumando local, pero detrás de esa expansión aparece un escenario más exigente, el consumo todavía no recuperó fuerza, los márgenes están bajo presión y las marcas tienen cada vez menos margen para trasladar costos a los precios.
Durante el primer semestre de 2026, la cantidad de puntos de venta de las marcas analizadas por la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) y el Clúster de Franquicias de Córdoba creció 1,9% neto, mientras que el nivel de actividad promedio cayó 1,4% interanual.
En el primer semestre de 2025 sólo el 5% de las marcas relevadas había registrado una caída en su nivel de actividad, en el período actual esa proporción trepó al 38,3%. A su vez, las marcas que reportaron crecimiento pasaron del 55% al 45%, mientras que las que lograron mantenerse estables cayeron del 39% al 16,7%.
El 18,3% de las marcas registró una caída superior al 10% en su nivel de actividad, con casos que alcanzaron retrocesos de -37%, -40% y -50%.
Crecer ya no significa solamente abrir locales
El sistema sumó 107 puntos de venta netos el semestre. Las marcas que se expandieron incorporaron 179 locales, mientras que las que redujeron su red perdieron 72. En términos de distribución, el 41,7% aumentó su cantidad de locales, el 38,3% se mantuvo estable y el 20% achicó su red.
"La expansión no es prueba de que el negocio esté hoy más rentable. Es prueba de que el sistema dejó de crecer en bloque y empezó a crecer por selección", señala Ezequiel Devoto, gerente general de la AAMF, mientras explica que el ritmo, agregado de expansión se moderó del 2,6% al 1,9% en un año.
Desde la AAMF explican que, aun con márgenes más ajustados, las marcas siguen abriendo por tres razones, el crecimiento de los operadores multiunidad, la posibilidad de diluir costos de estructura y una expansión territorial más selectiva. "El 34,7% de los franquiciados ya opera más de una unidad, con un promedio de 2,7 locales cada uno. Además, el 78% de las marcas busca al menos una plaza fuera del área metropolitana", explica Susana Perrota, presidente de la AAMF.
La gastronomía concentró todo el crecimiento neto de nuevos locales, con una expansión del 3,4%. Servicios, Estética y Salud también mostraron tasas altas, aunque sobre las bases más pequeñas. Comercio Especializado, en cambio, cerró el semestre en negativo.
Para Carlos Canudas, fundador de Canudas Franquicias, el cambio es ese. "El crecimiento ya no pasa por la cantidad de aperturas, sino por hacer más rentable los puntos de cada una de las redes".
Y explica que el sistema está mostrando una mejor performance superior a la del mercado general. La caída del consumo fue superior al 2%, mientras que la actividad de las franquicias retrocedió alrededor de 1%. "Eso demuestra que el sistema está funcionando un poco mejor que el mercado en general", sostiene.
"La rentabilidad se convirtió en que el negocio haya dejado de enfrentar dificultades. El 48% de las marcas no consiguió ajustar sus precios al ritmo de la inflación y el 47% obtuvo un retorno sobre la inversión inferior al previsto", acota Devoto y manifiesta que las marcas están siendo más selectivas a la hora de decidir dónde abrir y que "el margen pasó a depender de la productividad, el ticket promedio, el costo de ocupación y la dotación".
Con una inflación mensual de 1,9% en junio y un consumidor más sensible al precio, el desafío dejó de ser solamente vender más, ahora se trata de operar mejor.
Más interesados, menos inversiones concretadas
El cambio también aparece del lado de la demanda. Hay más personas interesadas en emprender, pero concretar a veces resulta más difícil.
Según Canudas, las consultas crecieron 32% interanual, mientras que las operaciones concretadas cayeron 30%. "Bajó la cantidad de ventas, pero aumentó la cantidad de solicitudes o de gente que pregunta. Es medio raro, hay muchos likes, pero baja la venta", describe y observa que hay "más interés por emprender, aunque menos capacidad para convertirlo en inversión".
Por otro lado, el cierre de comercios tradicionales libera ubicaciones que pueden ser atractivas a valores más accesibles. La gastronomía sigue liderando el interés, aunque también crecen las consultas por servicios, salud y belleza, rubros que requieren menores niveles de inversión y pueden ofreceré plazos de recuperación más cortos.
El nuevo franquiciado
Roberto Russo, director de la Guía Argentina de Franquicias (GAF), indica que el inversor actual llega a las exposiciones con consultas más concretas y una mayor necesidad de comparar alternativas.
La última edición de Expo Franquicias Argentina, que acaba de finalizar hace unos días, reunió a más de 3.000 visitantes y fue más compacta que en años anteriores. "Fue una Expo más chica, es cierto, pero eso no significa que haya sido menos efectiva. Para las marcas no solamente importa cuánta gente pasa por una exposición, sino la calidad de los contactos que se generan", señala.
Para Russo, la decisión de invertir también se volvió más racional. "No existe la mejor franquicia, exista la franquicia más adecuada para cada inversor", plantea.
La elección requiere analizar el capital disponible, el perfil del emprendedor, el tiempo de dedicación, la ubicación, el contrato y las condiciones económicas del negocio. También recomienda hablar con otros franquiciados, visitar locales y observar el funcionamiento real antes de invertir.
En este escenario, el formato de multifranquicia, franquicias que incorporan una segunda o tercera unidad, aparece como uno de los principales motores de expansión hacia 2027.
"En términos de formatos, además, el 85% de las franquicias relevadas requiere una inversión de hasta US$ 100.000", comentan desde la AAMF.
Los desafíos de la industria
Más allá de la apertura de locales, las marcas están revisando cómo operan y qué ofrecer dentro de esos espacios.
"Los negocios tienen que ser creativos, muy humanos, justamente para diferenciarse de la inteligencia artificial", sostiene Marcelo Schijman, director de Franchising Company. Define el momento actual como una etapa "de disrupción y cambio de paradigma".
La búsqueda de rentabilidad está llevando a algunas marcas a modificar sus modelos comerciales. Schijman menciona, por ejemplo, casos de empresas de indumentaria que están pasando del esquema tradicional de compra y venta a modelos de consignación.
La automatización es otra de las tendencias que identifica. Algunas tareas dentro de los locales podrían incorporar cada vez más tecnología y robots desde la preparación de alimentos hasta la limpieza y determinados servicios.
A la vez, aparecen estrategias de colaboración entre marcas. Locales que combinan productos, servicios y experiencias de distintas compañías, licencias y alianzas comerciales empiezan a formar parte de una estrategia para generar tráfico y ofrecer propuestas diferentes. "Es momento de que las marcas se unan, trabajen juntas y colaboren", plantea.
Arce anticipa que las franquicias brasileñas marcarán la tendencia. En el mercado local, prevé que continúe la expansión de las hamburgueserías, impulsadas por un consumo creciente entre los jóvenes. Entre las marcas con potencial de expansión menciona a la hamburguesería Weiss, El Desembarco, Tasty y Extrema, adaptadas al contexto económico argentino.