Cecilia Valleboni Subeditora
La Fórmula 1 ya no es solo una competencia deportiva; es un motor de desarrollo económico global. A medida que el Autódromo José Carlos Pace de Interlagos se prepara para albergar una nueva edición del Gran Premio de San Pablo, la capital financiera de América Latina vuelve a encender los motores de una maquinaria turística y corporativa que genera impactos financieros récord.
El fenómeno no es menor. De acuerdo con los datos más recientes provistos por las autoridades locales de turismo (SPTuris) y el Bureau Visite São Paulo, el evento genera un impacto económico directo e indirecto que supera los US$ 400 millones (alrededor de R$ 2.300 millones) en la economía paulista. Este derrame abarca desde la ocupación hotelera del centro financiero de la ciudad hasta la gastronomía de alta gama, el transporte local y la logística internacional.
El "factor multiplicador" de Interlagos
Con un público acumulado durante las tres jornadas que supera los 300.000 espectadores, alrededor del 75% proviene de fuera de la capital del estado. Este perfil de visitante es el más codiciado por el sector de turismo corporativo y de ocio: el gasto promedio internacional escala hasta los US$ 1.700 por turista durante la estadía en el caso de los mercados norteamericanos, mientras que el flujo de visitantes latinoamericanos representa la mayor parte de la masa turística regional.
El retorno sobre la inversión en infraestructura y logística es sustancial. El Índice de Alavancagem Econômica local estima que por cada US$ 1 invertido en la organización y logística del Gran Premio, la economía paulista recupera más de US$ 7,14 en concepto de actividad privada, consumo e impuestos locales (con la recaudación de tributos superando los US$ 55 millones).
La marea argentina y la conectividad regional
Uno de los motores centrales del crecimiento del público internacional en las últimas ediciones fue la reactivación de la pasión sudamericana por el automovilismo. Los vuelos directos desde Buenos Aires y las conexiones aéreas de la región registrarán ocupaciones casi totales en las semanas previas a la cita en Brasil.
Paquetes turísticos que promedian entre los US$ 2.500 y US$ 3.000 por persona para el fin de semana de carrera registraron ventas récord, traccionados tanto por corporaciones que utilizan el evento para acciones de hospitality y networking B2B, como por una audiencia joven que viaja a ver de cerca a los referentes de la parrilla.
Además del movimiento en los sectores de hotelería y aviación, la cita genera más de 23.000 empleos temporales y directos durante las semanas de montaje y ejecución del evento en Interlagos, consolidando al GP de San Pablo como el evento anual de mayor impacto económico en una sola ciudad dentro de América del Sur.