Para el Citi, “la inversión minera en Argentina es una de las más altas del mundo”
El referente global en minería del banco destacó el rol que tendrá el país en el abastecimiento de minerales críticos.

En un contexto global donde el boom de la inteligencia artificial depende paradójicamente de la extracción de recursos primarios, la minería ha vuelto al centro de la escena financiera internacional y, según el Citi, Argentina ya se convirtió en una de las plazas más demandadas. 

William Husband, Global Head of Metals and Mining del conocido banco estadounidense, ubicó a la Argentina en una posición de privilegio dentro del mapa de decisiones de las grandes multinacionales y destacó que “la inversión minera en Argentina es una de las más altas del mundo”.

"La geología de la Argentina, particularmente para el cobre, el litio y el oro, es extraordinaria. La actividad de inversión minera en la Argentina es hoy la más alta que se haya registrado en su historia en el contexto local, y una de las más altas del mundo", señaló en un webinar enfocado en las oportunidades de América Latina.

El experto puso como ejemplo el financiamiento liderado por el Citi para el proyecto salteño Rincón de Río Tinto, que ya tiene su RIGI aprobado. “Seguramente vamos a ver muchos más como este”, agregó y mencionó los casos de Vicuña y Los Azules como posibles candidatos.

El régimen fiscal previo a RIGI no era necesariamente fácil para operar allí y buscar un régimen fiscal estable para extraer tu capital cuando tu proyecto está generando flujo de caja. Ahora, mucho de eso se ha remediado y solucionado, por lo que muchas de las grandes mineras y las compañías mineras argentinas locales están explorando intensamente”, subrayó. 

Salar del Rincón, el lugar donde estará la mega planta de litio de Río Tinto.

Husband calificó al cobre como "el rey, la reina y el mago de los minerales críticos". “Es técnicamente imposible encarar la descarbonización, la electrificación o la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial sin este metal”. De acuerdo con las proyecciones expuestas, en los próximos 25 años el mundo necesitará consumir la misma cantidad de cobre que se extrajo en los últimos 125 años combinados.

Para satisfacer la demanda proyectada en los próximos nueve años, la industria requerirá un gasto de capital estimado en US$ 1,65 billones, de los cuales más de un billón de dólares se destinará exclusivamente al cobre y al litio (US$ 780.000 millones en cobre y US$ 340.000 millones en litio).

“El capital es finito. Históricamente, venía del sector bancario y del sector de mercados de capitales. Ahora, algunos de esos mercados se han replegado un poco, por lo que los nuevos actores del financiamiento minero son el crédito privado, compañías mineras de capital privado y los gobiernos. El gobierno chino siempre ha estado ahí, pero estamos viendo a otros como el australiano, el estadounidense y el canadiense, desplegando subvenciones directas, capital que puede o no volver, o préstamos baratos”, analizó. 

Por eso se mostró preocupado por el cuello de botella en el financiamiento de cobre, aunque no así en el caso del litio, donde ve un panorama más despejado sin escasez y un precio “en el rango correcto”

Para tomar referencia de las valuaciones de capital actuales, comparó que la capitalización bursátil de las 10 principales compañías mineras combinadas no llega ni a un cuarto del valor de Nvidia y representa una fracción minúscula de la valuación de las “siete magníficas” juntas.