Negocios con Brasil y tensión diplomática: cuáles son los sectores que concentran el intercambio de US$ 31.000 millones
Laura Mafud Editora
Laura Mafud Editora
La crisis diplomática entre Argentina y Brasil escaló este fin de semana a un nivel que no se veía en años. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva resolvió el domingo llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, luego de que el presidente Javier Milei lanzara una serie de insultos contra el mandatario brasileño durante un acto del Partido Liberal en San Pablo, en el que además respaldó la candidatura presidencial del senador Flavio Bolsonaro, destacó un cabe de la agencia Noticias Argentinas.
De acuerdo con la misma fuente, Bitelli regresará a Brasilia para analizar con el Palacio de Itamaraty el deterioro del vínculo bilateral, en una medida que fuentes diplomáticas brasileñas calificaron como "inaudita". El cable detalla que, durante un discurso de unos 25 minutos, Milei se refirió a Lula como "el zurdo", "el ladrón" y "el presidiario", y lo acusó de haber intentado influir en las elecciones argentinas de 2023. También cuestionó al juez de la Corte brasileña Alexandre de Moraes por impedirle visitar al expresidente Jair Bolsonaro, actualmente detenido.
El repudio no tardó en llegar desde el oficialismo brasileño: el titular del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, calificó de "inadmisible" la actitud del mandatario argentino, mientras que el ministro José Guimarães cuestionó el modelo económico de La Libertad Avanza.
Mientras la diplomacia se tensa, los números muestran por qué Brasil no es un socio comercial cualquiera. Según el último informe de intercambio comercial argentino del INDEC, correspondiente a junio de 2026 y publicado el 20 de julio, el comercio bilateral con Brasil arrojó ese mes un déficit para la Argentina de US$ 241 millones, producto de exportaciones por US$ 1.176 millones e importaciones por US$ 1.417 millones.
El organismo destaca que Brasil fue en junio el principal destino de las exportaciones argentinas, con el 13% del total nacional y el 68,9% de todo lo enviado al Mercosur. Las ventas crecieron US$ 98 millones interanuales, traccionadas por el rubro Combustibles y Energía, con los vehículos de transporte de bienes, el trigo y morcajo, los vehículos para pasajeros y los aceites crudos de petróleo como los cuatro productos más relevantes, según el INDEC.

En el acumulado del primer semestre, las exportaciones argentinas a nivel global sumaron US$ 6.254 millones con Brasil como comprador líder (12,6% del total y 73,7% de lo vendido al Mercosur), mientras que las importaciones desde ese origen llegaron a US$ 7.650 millones, ubicando al país vecino como segundo proveedor detrás de China, con el 21,5% de las compras totales, de acuerdo con el informe oficial.
El INDEC también aporta un dato logístico relevante: el flete internacional desde el Mercosur —bloque donde Brasil explica cerca del 74% del comercio— costó en junio US$ 59,3 por tonelada importada, muy por debajo de los US$ 230,4 por tonelada que implica traer mercadería desde China. Esa diferencia explica buena parte de por qué, más allá de la tensión política, Brasil sigue siendo indispensable para las cadenas de suministro de la industria local: solo en importaciones, los Bienes Intermedios representan el 44,9% de lo comprado a ese país, seguidos por Vehículos automotores (14,3%) y Piezas y Accesorios para bienes de capital (13,2%), siempre según el organismo estadístico.
La foto de mediano plazo profundiza esa dependencia. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario señala que en 2025 el intercambio comercial entre Argentina y Brasil tocó su nivel más alto en 13 años, con un total de US$ 31.195 millones, cifra 12% superior a la de 2024 y 23% por encima del promedio de los últimos cinco años.
Ese informe precisa que la Argentina exportó a Brasil US$ 12.771 millones e importó US$ 18.424 millones, lo que dejó un saldo negativo de US$ 5.653 millones, en línea con lo que la entidad rosarina define como un déficit "estructural" del comercio bilateral. Brasil explicó el 14,7% del total exportado por la Argentina en 2025, con las Manufacturas de Origen Industrial concentrando el 64% de esos envíos y el complejo agroindustrial —liderado por el trigo, con US$ 1.211 millones— aportando cerca del 30%, de acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario.
Del lado de las compras, el mismo trabajo detalla que las importaciones desde Brasil alcanzaron en 2025 un máximo desde 2013, con US$ 18.417 millones y un salto interanual del 28,3%, impulsado por Vehículos y Automotores para Pasajeros (US$ 3.860 millones) y Bienes de Capital (US$ 3.445 millones), ambos en sus niveles más altos en varios años.
La exposición a Brasil no se limita a la balanza comercial. En los últimos meses, marcas y grupos brasileños profundizaron su apuesta por el mercado argentino, en un proceso que quedó documentado en distintas coberturas de Forbes Argentina.

En noviembre de 2025, este medio relevó el desembarco de una camada de franquicias brasileñas que identificó en la Argentina "un mercado fértil" para su expansión internacional, con inversiones iniciales que van desde los US$ 6.500 —en formatos home-based, sin local físico— hasta el millón de dólares en modelos más complejos, según datos de la Asociación Brasileña de Franquicias (ABF) citados en esa nota.
Entre los casos relevados figuraban Buddha Spa, que proyectaba abrir entre 30 y 40 unidades en el país en cinco años con inversiones de entre US$ 130.000 y US$ 170.000 por local; Casa do Construtor, con un plan de 50 locales y desembarcos iniciales en Vaca Muerta y Tigre; y marcas de menor escala como AirLocker, Fast Tennis, Doutor Sofá y New Shoes, todas con planes de expansión concretos para 2025 y 2026.
Ese proceso de acercamiento societario tuvo un capítulo adicional apenas 10 días antes de la escalada diplomática: el 17 de julio, Forbes Argentina publicó que Blue Star Group —dueña de Todomoda e Isadora y tercer grupo de accesorios más grande del mundo— sumó a su portafolio a Morana, la cadena de bijouterie premium de Brasil, en el marco de un joint venture firmado el año pasado. El primer local de Morana abrirá en agosto en avenida Santa Fe, en Recoleta, y el acuerdo prevé un intercambio de capacidades: Blue Star lidera la expansión internacional de Morana mientras la firma brasileña aporta su experiencia para el crecimiento de Todomoda en Brasil, según relató en esa nota Ignacio Fuentes, Chief Operating Officer del grupo.

Estos movimientos muestran que el vínculo entre ambos países ya no se limita al intercambio de bienes industriales o agropecuarios: también incluye inversión directa, acuerdos de franquicia y sociedades cruzadas entre empresas de consumo. Es, por lo tanto, un frente adicional —menos visible que la balanza comercial, pero igual de sensible al clima bilateral— que las compañías con intereses cruzados entre ambos países empiezan a mirar de cerca.
Ninguno de los informes citados conecta de forma explícita la crisis diplomática con el frente comercial o de inversiones, pero la combinación de datos deja una lectura clara para el empresariado local. Brasil es, al mismo tiempo, el principal comprador de manufacturas industriales argentinas, el segundo proveedor de insumos para la industria, el socio con el costo logístico más bajo del mundo y, cada vez más, un origen de capital que apuesta a marcas y franquicias de consumo en el país. Una escalada diplomática que derive en medidas concretas —restricciones, freno a negociaciones bilaterales, parálisis en la agenda Mercosur o directamente un enfriamiento en la relación entre empresarios de ambos países— golpearía en simultáneo al sector automotor, a la agroindustria exportadora, al segmento energético y a las cadenas de franquicias y retail que recién empiezan a cruzar la frontera.
Por ahora, la tensión es política y diplomática, no comercial ni de negocios. Pero la historia reciente —el caso español de 2024, que tardó meses en resolverse— sugiere que este tipo de crisis no siempre se agota en un cruce de declaraciones, y que las empresas con intereses en ambos países harían bien en monitorear de cerca los próximos pasos de la diplomacia.