Miguel Zanzur en Forbes Studio: de una infancia marcada por la pobreza a crear un holding de US$ 500 millones
Después de una década en la industria petrolera, Miguel Ángel Zanzur fundó su propia empresa. En Forbes Studio, revela cómo construyó un holding con operaciones en energía, logística, agro y real estate, qué busca en cada activo y por qué España se convirtió en uno de sus principales mercados.

A los 17 años, Miguel Ángel Zanzur dejó de ser solamente el hijo mayor de una familia humilde de General Alvear. La muerte de su padre, después de una larga enfermedad, lo obligó a acompañar a su madre en un hogar con deudas y dos hermanos de 8 y 3 años. Un año más tarde se mudó a Mendoza para iniciar la carrera de Contador Público. No tenía capital, contactos ni tradición empresaria. Décadas después, conduce un holding con negocios en Vaca Muerta, desarrollos inmobiliarios en la Argentina, España y Estados Unidos, y una valuación estimada en US$ 500 millones.

Su recorrido se construyó a partir de decisiones prudentes, años de experiencia y una preparación paciente. Durante diez años trabajó en una compañía de servicios petroleros hasta llegar a la gerencia general. Cuando pidió convertirse en socio y recibió una negativa, entendió que debía construir su propio camino. Ahorró junto con su esposa, esperó el momento adecuado y lanzó una empresa justo cuando la Argentina ingresaba en una de sus crisis más profundas de su historia.

En el Forbes Studio de Miami, Zanzur repasa cómo convirtió la inseguridad de la infancia en disciplina, por qué decidió diversificar sus inversiones y cuáles son las variables que analiza antes de comprar una propiedad. También analiza la economía argentina, las oportunidades que abren el petróleo, el gas, la minería y el campo, y los desafíos que todavía enfrenta el país para que la recuperación llegue al consumo. Habla, además, de la incorporación de su hija al holding, de la presión que supone continuar un legado familiar y de sus pesadillas recurrentes, en las que vuelve a sentirse desprotegido y teme perder la seguridad económica que le llevó décadas construir.

Mirá la entrevista completa en el canal de Forbes en YouTube. A continuación, algunos extractos de la charla:

Miguel Ángel Zanzur en el Forbes Studio de Miami.


Forbes: Tenías 17 años y eran tres hermanos cuando perdés a tu papá. Tuviste que hacerte cargo de la familia junto a tu mamá. ¿Cómo lo llevaste adelante?

Miguel Saro Sur: Fue un momento muy complicado. Cuando falleció, mi papá tenía 47 años; mi mamá, 43; y mis dos hermanos, 8 y 3 años. La situación era difícil porque no había herencia; había deudas. Mi madre era docente y, en ese momento, me transformé —que ya un poco lo venía haciendo— en un par de mi mamá, más que un hijo. Juntos afrontamos la situación. Gracias a Dios y con mucho esfuerzo la sacamos adelante.

Forbes: ¿Dónde crecieron?

Miguel Saro Sur: En un pueblo del sur de Mendoza que se llama General Alvear y que, en ese momento, tenía unos 20.000 habitantes.

Forbes: ¿Y cómo decidís que, además de trabajar y ayudar a tu familia, ibas a estudiar y terminar una carrera?

Miguel Saro Sur: El contexto de aquella época te obligaba a elegir: o trabajabas o estudiabas. Yo consideraba que, si estudiaba, iba a tener mejores posibilidades de desarrollo. Así que, con muchísimo esfuerzo, decidí empezar la carrera de Contador Público. Para eso recibí mucho apoyo de mi familia, que hizo todo lo posible para que pudiera estudiar y alcanzar el objetivo de recibirme.

Forbes: Terminás de estudiar y tus hermanos ya eran adolescentes, aunque todavía muy jóvenes. ¿Hasta qué momento te quedaste en General Alvear y cuándo decidiste irte al sur? 

Miguel Saro Sur: En ese momento, la actividad hidrocarburífera ya existía, pero no tenía la relevancia actual que tiene a partir de Vaca Muerta. Sin embargo, el petróleo y el gas convencional ya representaban una actividad con un volumen importante. En ese contexto, una empresa local de Mendoza me contrató para trabajar precisamente en Neuquén cuando acababa de recibirme. Fue mi primer trabajo y lo mantuve durante diez años.

Forbes: ¿Qué recordás de esos primeros años en Neuquén, solo y con 25 años?

Miguel Saro Sur: Fue en 1990, en una Argentina todavía muy inestable. Aún sufríamos las consecuencias de la hiperinflación. Recuerdo que las fórmulas de ajuste de los contratos eran realmente complejas. Yo era contador en una empresa que prestaba servicios a las grandes operadoras hidrocarburíferas. Lo concreto es que esas compañías, de alguna manera, no dejaban desamparados a los contratistas que cumplían bien con su trabajo. Entonces, siempre aparecían caminos para alcanzar un resultado. 

Forbes: ¿Cómo fue el proceso que te llevó de ser empleado de una compañía a decidir fundar tu propia empresa? 

Miguel Saro Sur: Durante muchos años trabajé en relación de dependencia y fui la persona más feliz del mundo porque tenía una estabilidad económica que nunca antes había conocido. Con el tiempo, sumé conocimientos y crecieron mis ganas de hacer cosas. En ese proceso, llegó un momento en el que sentí que estaba preparado para algo más que seguir como empleado.

Forbes: Habías empezado como administrativo y finalmente llegaste a la gerencia general de la compañía. ¿Qué les dijiste a los dueños?

Miguel Saro Sur: Llegó un momento en el que sentí que estaba preparado para dar un paso más y planteé la posibilidad de dejar de ser solo un empleado para formar parte de la empresa. Hoy, si una persona que trabaja en relación de dependencia viniera a decirme que quiere convertirse en socio, aunque fuera con una participación muy minoritaria, no sé si aceptaría. En aquel momento, los accionistas rechazaron mi pedido. Entonces entendí que mi camino en esa posición había llegado a su fin.

Forbes: ¿Cuánto tiempo pasó entre el rechazo y el lanzamiento de tu propia empresa?

Miguel Saro Sur: Creo que fueron dos años. Siempre fui una persona muy prudente con la administración de mis recursos y eso me permitió ahorrar cierto capital junto con mi esposa, que era odontóloga. De alguna manera, conseguíamos ahorrar dinero y, una vez que me sentí medianamente seguro,  pude empezar mi actividad empresarial. 

Forbes: Vos y tu esposa eran una pareja de profesionales que habían ahorrado algo de capital y estaban dispuestos a crear una compañía propia. ¿Qué consejo les darías a otros profesionales que tienen un sueño y muchas ganas?

Miguel Saro Sur: Pienso que los sueños son irrenunciables y que, con disciplina, los resultados siempre llegan. Por ejemplo, llevémoslo a la Selección argentina, ahora que el tema está tan presente. De ahí rescato a tres personas. Por supuesto, Messi, que perdió gran parte de su infancia y su juventud por todo el esfuerzo que hizo para llegar hasta donde llegó: el don sin disciplina no sirve de nada. También Enzo Fernández, cuyo padre se levantaba a las 05:00, iba a trabajar en bicicleta y cuya madre lo llevaba a entrenar en colectivo. Y Scaloni, que "comió banco" en su momento. Esfuerzo y más esfuerzo. La disciplina te lleva a lugares impensados, más allá del talento. 

Forbes: ¿Alguna vez imaginaste que serían una compañía capaz de prestar servicios a las petroleras más importantes de la Argentina? ¿Imaginaste el éxito que iban a alcanzar?

Miguel Saro Sur: Yo siempre tuve un sueño… Cuando estudiábamos, me juntaba con mis compañeros y algunos contaban qué querían hacer después de recibirse. Unos buscaban trabajar en relación de dependencia y otros querían dedicarse al área impositiva. Entonces dije: "Yo voy a ser empresario". Algunos se rieron, pero yo tenía esa convicción. No era una cuestión de estatus, sino la certeza de que quería conducir una empresa por mi vocación de hacer cosas, que siempre fue mi gran motor. La vocación de hacer cosas resulta mucho más motivadora que el dinero. El dinero es importante, pero si no tenés esas ganas y esa convicción, no alcanzás la satisfacción personal.

Miguel Ángel Zanzur repasa su vida en Mendoza, donde tuvo que hacerse cargo de sus hermanos desde muy pequeño.

Forbes: ¿Y cuál fue el primer hito de ese recorrido que te hizo sentirte empresario?

Miguel Saro Sur: Vuelvo a mi infancia, una etapa en la que sufrí muchas inseguridades. Cuando la empresa empezó a funcionar bien, debido a la situación tan difícil que había atravesado de chico, comencé a ahorrar y a comprar propiedades. No quería que mi hija, que hoy tiene la misma edad que yo tenía cuando empecé, pasara por las necesidades que yo había vivido. Cuando pude consolidar una empresa distinta de la que ya había creado, dedicada a los servicios y al gas, entendí que tenía las aptitudes necesarias para seguir dando pasos.

Forbes: Hoy es un holding con distintas unidades de negocio: servicios de logística y transporte en Vaca Muerta, actividades agropecuarias y, sobre todo, desarrollos inmobiliarios en el sur del país, Buenos Aires, España y Estados Unidos. ¿Cuándo decidiste diversificarte y meterte en el real estate?

Miguel Saro Sur: Como empecé a comprar propiedades con el flujo de caja de la empresa de servicios de oil & gas, descubrí que el real estate también podía generar ingresos a través de inmuebles destinados a la renta. En nuestra empresa local en Argentina, una sociedad anónima, proporcionamos servicios operativos a compañías petroleras y contamos con unidades que alquilamos a bancos para sus oficinas comerciales o sucursales. Entendimos que esas propiedades, además de funcionar como resguardo de valor, también generaban flujo de fondos.

Después trasladamos ese mismo modelo a Estados Unidos, principalmente al estado de Florida, donde también alquilamos inmuebles a algunos bancos y poseemos propiedades residenciales. ¿Qué encontramos en Estados Unidos? Compramos todo con financiación, a diferencia de la Argentina, donde utilizábamos capital propio. Así, obteníamos una diferencia entre la tasa de alquiler y la tasa de referencia, lo cual generaba un flujo positivo. Más tarde llevamos el mismo negocio a España, donde invertimos más en los últimos años porque las tasas en euros resultaron bastante más bajas que las tasas en dólares.

Forbes: Si tuvieras que contarle a un inversor cuáles son los activos de real estate más importantes que poseen en el mundo, ¿cuáles enumerarías?

Miguel Saro Sur: Pondría primero a España. En España tenemos dos modalidades de inversión. Una es la inversión directa: compramos una propiedad y la alquilamos, por ejemplo, a Mercadona. Tenemos tres inmuebles de ese tipo en Madrid, Zaragoza y Valencia. También contamos con inversiones inmobiliarias directas en el segmento residencial. La otra modalidad es la coinversión con un grupo reducido de accionistas. No se trata de un fondo, sino de una participación directa. Ahí tenemos presencia en retail, mediante la compra de centros comerciales, y en desarrollos inmobiliarios residenciales. Todo esto resulta posible gracias al costo de financiación, que se cubre con la renta o con las utilidades. El flujo que genera un activo de retail alcanza con comodidad para compensarlo.

Forbes: ¿Qué es lo primero que mirás al decidir una inversión en real estate?

Miguel Saro Sur: Lo primero que miro es la ubicación. Después, el inquilino, porque muy rara vez compramos una propiedad que no genere renta. Y, por último, el costo de financiación, que debe compensarse con el flujo de caja que te produce esa renta.

Forbes: ¿Qué fue lo más difícil de aprender en el negocio inmobiliario, después de haber venido del mundo oil & gas?

Miguel Saro Sur: Creo que el mayor aprendizaje pasa por estudiar en profundidad cada inversión en particular, las variables de cada zona y los escenarios que pueden presentarse. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que los contratos son de largo plazo y que pueden actualizarse, o no, por el IPC. Por ejemplo, después de la pandemia, muchas grandes cadenas en España fijaron topes para la actualización por inflación en los contratos de alquiler. Son aspectos que analizamos de manera permanente para asegurarnos de que la inversión realmente valga la pena.

Forbes: ¿Cómo ves la macroeconomía argentina ante un año electoral?

Miguel Saro Sur: Nadie habría imaginado hace tres años el escenario que tenemos hoy. Veníamos de una macroeconomía completamente destruida y ahora tenemos una situación mucho más ordenada. Si hace un año y medio me preguntaban si hoy íbamos a financiarnos en el mercado internacional al 8,5%, habríamos pensado que era ciencia ficción. Creo que la macro está ordenada y veo en este presidente una convicción que no había encontrado antes. Por supuesto, todavía quedan muchas cosas por mejorar.

Miguel Ángel Zanzur habla sobre sus metas pendientes y sus próximos grandes desafíos en la industria del Oil & Gas.

Los sectores que más ganaron fueron la minería, la industria de oil & gas y el campo. El RIGI hizo su aporte. Sin embargo, todavía falta para que ese crecimiento llegue a la gente. Porque los proyectos de RIGI son a largo plazo y requieren inversión para generar mano de obra. También falta recuperar el consumo, cuyos motores suelen ser la emisión sin respaldo o el crédito. El crédito local todavía no termina de consolidarse, pero creo que lo hará y que la microeconomía mejorará un poco más adelante.

Forbes: Las necesidades que atravesaste en tu infancia te marcaron a lo largo de toda tu carrera. ¿En qué momento conseguiste sentirte seguro? Carlos Ávila contaba que, pese a todo el éxito que alcanzó, primero como vendedor de camisas y después con TyC Sports, cada tanto miraba los avisos clasificados e incluso enviaba postulaciones por las dudas.

Miguel Saro Sur: Cuando vos pasás necesidades, creo que uno siempre se pregunta si está bien o no. Pero hoy puedo asegurarte que me siento seguro, aunque me costó mucho llegar a ese punto. Un amigo muy querido, que murió hace un par de años, me dijo hace siete u ocho años: "Miguel, olvidate, ya no sos más pobre". Pero cuesta porque las necesidades que atravesaste te generan cierta inseguridad.

Te cuento una anécdota. Cuando Valentina, mi hija, empezó a participar en la empresa, con una formación muy sólida, porque estudió Economía Empresarial y cursó un máster en Finanzas en la Universidad Torcuato Di Tella, yo la veía detrás de una cosa y de otra durante todo el día, incluso los sábados y domingos. Entonces le dije: "Hija, me parece que yo trabajé de esta forma por las necesidades que tuve, pero vos deberías vivir un poquito más porque tenés una situación que te va a permitir estar tranquila". Ella me respondió: "Yo tengo otra presión: si no logro hacer un poquito más de lo que vos me dejás, me voy a sentir un fracaso". Nadie tiene la vida resuelta ni puede vivir completamente tranquilo: todas las personas responsables cargan con muchas presiones.

Forbes: ¿Cómo convivís con el éxito después de haber empezado desde abajo?

Miguel Saro Sur: A veces sueño que vuelvo a estar desprotegido. Es un fantasma que cuesta dejar atrás. Las experiencias que te marcan durante la infancia difícilmente desaparecen sin dejar, al menos, una pequeña secuela. Pero no siento culpa, porque uno trata de hacer las cosas lo mejor posible y de seguir un camino determinado. Muchas veces, ni siquiera tomás dimensión de hasta dónde llegaste, porque conservás mucha empatía con la gente. Cuando venís de abajo, entendés las necesidades de la persona que trabaja en tu casa. Siempre pido no perder esa empatía con los demás.

Forbes: ¿Cuál fue el momento más difícil que atravesaste como empresario y cómo conseguiste superarlo?

Miguel Saro Sur: Creo que cualquier empresario que trabaje en la Argentina atravesó momentos difíciles. Cuando empecé con mi propia empresa, coincidió con la devaluación y la caída del gobierno de Fernando de la Rúa. Veníamos bien y, de repente, todo se desmoronó. Esos vaivenes de la macroeconomía son imponderables. La disciplina y el orden dependen de vos, pero cuando surgen situaciones que no podés controlar, tenés que adaptarte para seguir adelante.

Forbes: A lo largo de tu trayectoria, si pudieras volver atrás, ¿qué elegirías hacer de otra manera?

Miguel Saro Sur: En la industria del oil & gas, básicamente hay tres grandes jugadores: las operadoras, las multinacionales de servicios y, después, estamos "los primos pobres" del negocio, que nos dedicamos a la logística. Siempre tuve la aspiración de pasar a esa segunda esfera. No me da el "piné" para convertirme en operadora, porque se necesitan grandes capitales, pero sí para avanzar hacia ese nivel. Es una asignatura pendiente que tal vez debería haber encarado antes y que recién ahora intentamos concretar con firmeza.

Forbes: ¿Cuáles son los sueños que todavía tenés por delante?

Miguel Saro Sur: A veces se lo digo a mi hija. Si me tuviera que morir mañana, me moriría feliz porque fui una persona feliz. En lo personal, me gustaría conocer a mis nietos. También deseo no perder nunca los pies sobre la tierra y seguir con nuevos proyectos. Ese es mi sueño. Soy una persona afortunada. La vida, cuando uno pone esfuerzo y disciplina, se encarga de devolverte lo que te quitó. Sufrí bastante durante mi infancia y mi adolescencia, y me perdí muchas cosas, pero la vida me lo devolvió con creces. Soy una persona muy agradecida.