Uno por uno, quiénes son los nuevos dueños de las rutas argentinas
Constructoras históricas, grupos del interior y empresarios de alto perfil disputan el control de corredores estratégicos bajo el esquema de concesiones impulsado por el Gobierno nacional.

El negocio de las rutas argentinas entró en una nueva etapa. Con la Red Federal de Concesiones, el Gobierno nacional empezó a transferir al sector privado la operación, el mantenimiento y la explotación por peaje de corredores estratégicos que hasta ahora estaban bajo la órbita estatal. La decisión abrió una disputa empresaria por miles de kilómetros de rutas nacionales, autopistas y accesos clave para la producción, el comercio exterior y la circulación entre provincias.

Detrás de ese cambio aparecen algunos de los nombres más conocidos de la obra pública argentina, familias constructoras con décadas de contratos estatales, holdings industriales que buscan ampliar su radio de negocios y empresarios que vuelven a ocupar un lugar central en el mapa vial. Entre ellos figuran Cartellone, Porretta, Gagliardo, Cristóbal López, Leandro Iraola, Patricio Gerbi y otros grupos con fuerte presencia en infraestructura.

La primera señal llegó con la Etapa I, que puso en juego 741 kilómetros del ex Corredor Vial 18, un trazado sensible para el vínculo comercial con Brasil y Uruguay. Allí quedaron definidos el Tramo Oriental, adjudicado a Autovía Construcciones y Servicios S.A., ligada al Grupo Cartellone, y el Tramo Conexión, que pasó a una unión transitoria formada por Obring, Rovial, Edeca, Pitón y Pietroboni.

Luego avanzó la Etapa II-A, con más de 1.800 kilómetros de rutas nacionales y autopistas en Buenos Aires y La Pampa. Ese paquete dejó al Tramo Pampa en manos de CEOSA, vinculada a la familia Porretta, y al Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur bajo control del consorcio integrado por Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco. En ese bloque entraron rutas como la 3, la 205 y la 226, además de accesos de alto peso para el área metropolitana.

El tercer capítulo, la Etapa II-B, amplió la pelea empresaria con más de 2.500 kilómetros en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, La Pampa y San Luis. Allí aparecieron ofertas de alto perfil para los tramos Mediterráneo, Puntano, Portuario Sur y Portuario Norte. Entre los jugadores mejor ubicados quedaron Creditech, del Grupo Corven de Leandro Iraola, junto con Plantel, y CPC, vinculada al Grupo Indalo de Cristóbal López.

Quiénes son, qué tramos controlan y qué intereses hay detrás de las empresas que ahora administran algunos de los corredores más importantes del país.

Grupo Cartellone (Autovía Construcciones y Servicios)

El histórico grupo mendocino ingresó al nuevo esquema de concesiones viales con Autovía Construcciones y Servicios S.A., adjudicataria del Tramo Oriental de la Etapa I. Ese corredor comprende las rutas nacionales 12, 14, 117, 135 y A-015, un eje de 682,28 kilómetros ligado al comercio con Brasil y Uruguay. La empresa quedó asociada al apellido Cartellone, uno de los más tradicionales de la obra pública argentina, con una compañía matriz fundada en 1918 por José Cartellone y luego desarrollada por Gerardo Cartellone.

Familia Porretta (Grupo CEOSA)

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El Tramo Pampa quedó en manos de Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A., más conocida como CEOSA. La concesión comprende la Ruta Nacional 5, entre Luján y el empalme con la Ruta Nacional 35, en La Pampa. La empresa nació a fines de la década del 70 por impulso del ingeniero Juan José Porretta y Amalia María Furiasse, y creció desde Mendoza hacia obras viales, ferroviarias, hidráulicas, energéticas, aeroportuarias y mineras. En el nuevo reparto vial, la familia Porretta quedó al frente de uno de los corredores clave para la conexión entre Buenos Aires y La Pampa.


Franco Gagliardo y Pablo Gagliardo (Obring)

La constructora rosarina Obring S.A. fue una de las integrantes de la unión transitoria que ganó el Tramo Conexión de la Etapa I, donde se ubican la Ruta Nacional 174 y el Puente Rosario-Victoria. La empresa nació en 1967 por impulso de Rubén Gagliardo y Elías Knobel, y hoy tiene a Franco Gagliardo y Pablo Gagliardo como figuras centrales de la compañía familiar.

Cristóbal López (Grupo Indalo)

El empresario patagónico Cristóbal López volvió a quedar en el centro del negocio vial a través de CPC S.A., la constructora vinculada al Grupo Indalo. En la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones, la compañía quedó mejor posicionada para quedarse con el Tramo Portuario Norte, que abarca 528 kilómetros sobre la Ruta Nacional 9, la Ruta Nacional 33 y el acceso A-008.

Según la información publicada tras la apertura de ofertas económicas, CPC presentó una tarifa de $2.245,76 por peaje, apenas por debajo del consorcio Panedile-Supercemento-Eleprint. El movimiento marca el regreso de López al negocio de los peajes, un sector en el que ya había participado durante el kirchnerismo con la concesión del acceso Ezeiza-Cañuelas-Riccheri.

Leandro Iraola (Grupo Corven)

Leandro Iraola, presidente del Grupo Corven, aparece como uno de los empresarios más favorecidos en la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones. A través de Creditech S.A., la financiera del holding, y en sociedad con la constructora Plantel S.A., el grupo presentó las mejores ofertas para dos de los cuatro corredores licitados: el Tramo Mediterráneo y el Tramo Portuario Sur.

El primero comprende 672 kilómetros de las rutas nacionales 7 y 35, mientras que el segundo alcanza 636 kilómetros sobre las rutas nacionales 9 y 188. Con esta doble participación, el grupo de origen santafesino, históricamente asociado al negocio automotor y de motovehículos, se proyecta como uno de los nuevos jugadores fuertes del esquema de concesiones viales impulsado por el Gobierno.

Pablo Nazar (Rovial)

Rovial S.A. también integra el consorcio que tomó el Tramo Conexión, junto con Obring, Edeca, Pitón y Pietroboni. La firma rosarina tiene recorrido en obras viales, infraestructura y construcción. Pablo Leonardo Nazar aparece como presidente, accionista y apoderado general de la compañía.

Marcelo Burgués (Edeca)

La constructora rosarina Edeca S.A. es otra de las empresas que conforman la unión transitoria adjudicataria del Tramo Conexión. La compañía se presenta como una firma familiar con casi 60 años de trayectoria en construcción pública y privada, con obras civiles, industriales, hidráulicas, eléctricas, viales, portuarias y ferroviarias. Al frente aparece Marcelo Burgués, ingeniero civil señalado públicamente como presidente y CEO de la firma.

Familia Pitón (José Eleuterio Pitón S.A.)

La empresa entrerriana José Eleuterio Pitón S.A. forma parte del consorcio que ganó el Tramo Conexión. Su historia empezó en 1956, cuando tres hermanos de la familia Pitón, oriundos de Santa Fe, se instalaron en Gualeguay y comenzaron sus actividades bajo la razón social Pitón Hermanos Sociedad de Hecho. Con el tiempo, la firma amplió su presencia en obras viales y civiles, con base fuerte en Entre Ríos.

Familia Pietroboni (Lemiro Pablo Pietroboni S.A.)

Lemiro Pablo Pietroboni S.A. completa la unión transitoria adjudicataria del Tramo Conexión. La compañía tiene base en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, y más de 60 años de trayectoria en ingeniería y construcción. Su cartera incluye obras viales, minería, energía, infraestructura, aeropuertos, saneamiento, ferrocarriles, ingeniería estructural, hidráulica y grandes movimientos de suelo.

Sebastián Galluzzo (Concret Nor S.A.)
 

Concret Nor S.A. integra el consorcio que ganó el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur, junto con Marcalba S.A., Pose S.A. y Coarco S.A.. Ese corredor reúne las rutas nacionales 3, 205 y 226, además de las autopistas Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Jorge Newbery. La constructora aparece ligada al empresario Sebastián Galluzzo, señalado públicamente como presidente de la firma. Concret Nor tiene recorrido en obras de infraestructura, movimiento de suelos, pavimentos y proyectos viales.

Alejandro Radetic y familia Andrenacci (Marcalba S.A.)
 

Marcalba S.A. es otra de las empresas que forman parte del consorcio adjudicatario del Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur. La compañía está asociada al apellido Andrenacci y al empresario Alejandro Radetic, señalado en distintas publicaciones como accionista y director de la firma familiar. Marcalba tuvo presencia en obras viales, trabajos urbanos e infraestructura pública. Su ingreso al consorcio la dejó dentro de uno de los paquetes más relevantes de la Etapa II-A, por el peso de la Ruta 3 y de los accesos al área metropolitana.

David Serna y Gustavo Etchanchu (Grupo Pose / Pose S.A.)

La santafesina Pose S.A. también quedó dentro del grupo privado que tomó el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur. La empresa forma parte del Grupo Pose, con actividad en construcción pública y privada, obras viales, hidráulicas, ferroviarias, sanitarias, eléctricas y de señalamiento. Los nombres de David Serna y Gustavo Etchanchu aparecen asociados a la conducción empresaria del grupo. Su presencia en el consorcio suma a una compañía del interior con fuerte trayectoria en contratos de infraestructura.

Patricio Gerbi (Coarco S.A.)
 

Patricio Gerbi aparece como uno de los nombres asociados a Coarco S.A., la constructora que integra, junto con Concret Nor, Marcalba y Pose, el consorcio adjudicatario del Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur. La empresa, de origen marplatense, cuenta con más de cinco décadas de trayectoria en obras civiles, industriales, viales, hidráulicas y de infraestructura.

Gerbi heredó la constructora de su padre y ocupó un lugar relevante dentro del sector, incluso como referente de la Cámara de la Construcción de Mar del Plata. Su nombre también quedó vinculado a la causa Cuadernos, en la que se presentó como imputado colaborador y luego fue procesado, un antecedente que vuelve a tomar relevancia con el regreso de Coarco al negocio de las concesiones viales nacionales.