La decisión de la Corte Suprema cambió el escenario comercial en Estados Unidos y dejó a varios protagonistas con una ventaja inesperada. El máximo tribunal declaró ilegales los aranceles del llamado “Día de la Liberación” que impulsó el presidente Donald Trump y abrió un nuevo capítulo para empresas y consumidores.
Con un voto 6-3, los jueces anularon las tasas que la Casa Blanca aplicó bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). La Corte respaldó así lo que ya habían definido dos tribunales inferiores: el presidente no tenía facultades para imponer gravámenes de ese alcance sobre importaciones de casi todos los países.
Esos aranceles establecieron cargos diferenciados según el origen de los bienes, con porcentajes que oscilaron entre 10% y 50%. La medida alteró la estructura de costos de miles de compañías, que debieron absorber subas fuertes o trasladarlas a precios.
Entre los principales beneficiados aparecen gigantes del comercio y la tecnología como Walmart, Samsung, Target, Amazon y LG Group. Estas empresas enfrentaron un contexto complejo por el encarecimiento de productos importados y componentes electrónicos. La anulación de las tarifas reduce presión sobre sus márgenes y mejora sus perspectivas financieras. @@FIGURE@@
Especialistas en comercio señalaron a Forbes que las firmas de electrónica y las compañías vinculadas al consumo masivo obtendrían el mayor alivio. El beneficio no se limita a la eliminación de los cargos actuales. La sentencia dejó abierta la posibilidad de que quienes ya pagaron esas tasas intenten recuperar el dinero. Aunque los jueces no mencionaron de forma directa los reembolsos, la opinión sugirió que el fallo podría tener efecto retroactivo.
Para los consumidores también surge una oportunidad. Sin el impacto de los aranceles, los precios podrían bajar en distintos rubros. Además, si las empresas reciben devoluciones, algunos clientes podrían impulsar demandas colectivas para reclamar parte de lo que pagaron de más.
De todos modos, la administración Trump conserva herramientas legales para fijar aranceles sobre industrias o productos específicos. El margen de acción existe, aunque ya no con el alcance amplio que intentó aplicar bajo la IEEPA.
Potencial ganador de aranceles: Industria electrónica
Los productos electrónicos figuran entre las categorías de importación más relevantes que ingresan a Estados Unidos, según la Comisión de Comercio Internacional de ese país. El gran volumen de mercadería que cruza la frontera, junto con sus precios más altos, hace que el sector pueda sacar una ventaja si se anulan los aranceles. Así lo dijo a Forbes Brian Riley, vicepresidente sénior de Aduanas de la firma de logística GEODIS, en noviembre.
Riley sostuvo que las empresas de electrónica "estén entre las más afectadas y las que más se beneficien" de un fallo contra los aranceles. Además, anticipó que esas compañías podrían recibir una "ganancia inesperada inmediata" si la Corte Suprema obligara al gobierno federal a devolver de forma automática los aranceles que pagaron los importadores.
No hay datos precisos sobre qué empresas importaron más desde que entraron en vigencia los aranceles del "Día de la Liberación". Sin embargo, cifras previas sobre los mayores importadores estadounidenses de 2024 indican que compañías como LG Group, Samsung, Electrolux y Best Buy figuran entre las principales firmas de electrónica que envían productos a Estados Unidos.
En ese escenario, podrían quedar entre las más beneficiadas si eliminan los aranceles. LG Group le dijo a Forbes que no hará comentarios sobre aranceles y ningún otro importador relevante respondió a la consulta. @@FIGURE@@
Potenciales ganadores de los aranceles: Minoristas y empresas de bienes de consumo
Los aranceles del "Día de la Liberación" que impulsó Donald Trump tuvieron un "impacto significativo" en las compañías del sector minorista y de bienes de consumo. Durante años, estas empresas se abastecieron sobre todo de productos asiáticos.
Así lo explicó a Forbes en noviembre Andrew Siciliano, líder de Práctica Global en la división de Comercio y Aduanas de KPMG. Si la Corte Suprema elimina los aranceles más amplios, varios sectores podrían enfrentar una nueva imposición de gravámenes. Sin embargo, Siciliano estimó que el comercio minorista y las firmas de bienes de consumo podrían recibir un mayor "indulto".
Según detalló, la variedad de productos que abarca este rubro complica la aplicación de aranceles específicos por producto o por sector. De acuerdo con datos que analizó S&P Global, las empresas que más productos importaron a Estados Unidos en 2024 y que, por lo tanto, podrían sacar ventaja de una resolución favorable incluyen a Walmart, Home Depot, Target, Lowe's, Amazon, Dollar Tree, IKEA, Williams Sonoma, Ross Stores, GE Appliances y Dollar General.
Así es como los consumidores podrían beneficiarse
Los consumidores estadounidenses cargaron cada vez más con el peso de los aranceles del "Día de la Liberación" a medida que se mantuvieron vigentes. Así lo señaló Brian Riley en diálogo con Forbes. Según explicó, un fallo judicial contra Donald Trump podría frenar nuevas subas de precios, ya que muchas empresas trasladaron a los clientes una porción mayor de los costos que generaron esos aranceles.
"Para muchas empresas, los aranceles superaron el punto en que el costo puede ser simplemente absorbido", dijo Riley. "Muchas empresas ya no pueden absorber el costo, lo que significa que cada vez se traslada más al consumidor de alguna manera", completó. En ese contexto, si las compañías reciben reembolsos por los aranceles que pagaron, el abogado especializado en comercio Robert Shapiro deslizó ante Forbes que los consumidores podrían impulsar demandas colectivas contra los principales minoristas.
El objetivo sería reclamar devoluciones por los aumentos que afrontaron como consecuencia de los aranceles. De todos modos, todavía no está claro cómo podría avanzar un proceso de ese tipo.
Los fondos de inversión podrían beneficiarse con los derechos de devolución de aranceles
Un ganador inesperado en la disputa por los aranceles podrían ser los fondos de inversión. En los últimos meses, varias firmas de Wall Street se metieron de lleno en el conflicto: contactaron a importadores y les propusieron comprar sus derechos de reembolso a cambio de entre el 20% y el 30% de lo que pagaron en aranceles. @@FIGURE@@
Ahora, con la anulación de los aranceles por parte de la Corte Suprema, esas compañías financieras podrían quedarse con una ganancia significativa. Si los acuerdos avanzan, cobrarían la totalidad de los reembolsos que abonaron las empresas, lo que abriría la puerta a retornos millonarios. Se espera que los principales beneficiados sean los fondos de cobertura que operan con activos alternativos y las firmas dedicadas a financiar litigios, que suelen apostar por disputas judiciales de alto perfil.
Sin embargo, como muchos de estos acuerdos se cerraron bajo estrictas cláusulas de confidencialidad, todavía hay poca información pública sobre su alcance y condiciones.
Cómo Trump puede imponer nuevos aranceles
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y otros funcionarios de Donald Trump afirmaron que buscarán reemplazar cualquier arancel aplicado bajo la IEEPA que quede sin efecto mediante otras herramientas legales. En esa línea, el director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Kevin Hassett, sostuvo en enero que la administración tiene un "plan B" para aplicar aranceles del 10% "inmediatamente".
Según explicó, podrían ampararse en una ley que autoriza al presidente a fijar aranceles de hasta el 15% durante un plazo máximo de 150 días para corregir desequilibrios comerciales. De todos modos, esos gravámenes tendrían carácter temporal. Existen otras normas que habilitan la imposición de aranceles de manera más específica, aunque con mayores limitaciones. Por ejemplo, las leyes que permiten fijar aranceles sobre determinados sectores, una vía que Trump ya utilizó para gravar productos como autos y acero.
"El gobierno de EE. UU. tiene la autoridad que necesita para intentar recrear el régimen arancelario de la IEEPA si decide hacerlo", dijo a Forbes el abogado especializado en comercio internacional Patrick Childress. A la vez, aclaró que esa decisión probablemente "tomaría algún tiempo" hasta concretarse. Childress agregó que la administración Trump seguramente “priorizaría” las importaciones clave provenientes de sus principales socios comerciales.
En consecuencia, las empresas que “importan un bien no estratégico de un socio comercial de bajo perfil” podrían atravesar un período más extenso sin enfrentar nuevos aranceles. @@FIGURE@@
¿Estados Unidos seguiría debiendo reembolsos si vuelven a imponer aranceles?
Todo indica que sí, aunque todavía falta ver cómo avanzará el proceso en concreto. La discusión legal no está cerrada y cada paso dependerá de lo que definan los tribunales y de cómo actúe la Casa Blanca. De todos modos, la administración de Donald Trump podría intentar sostener que cualquier nuevo arancel se aplique de manera retroactiva. Ese punto abriría otro frente judicial y podría demorar, una vez más, la resolución definitiva sobre los reembolsos.
Lo que no sabemos
La administración de Donald Trump sugirió que devolvería los aranceles que pagaron los importadores si la política quedara sin efecto. Incluso mencionó esos reembolsos como una de las principales razones por las que un fallo adverso podría resultar tan costoso. Sin embargo, todavía no está claro cómo funcionaría en la práctica ese mecanismo.
"La verdad es que no sabemos cómo será el proceso de reembolso de la IEEPA", dijo a Forbes el abogado especializado en comercio internacional Clinton Yu en septiembre. En la misma línea, David Warrick, vicepresidente ejecutivo de la firma de gestión de riesgos de la cadena de suministro Overhaul, planteó que, ante la falta de precisiones oficiales, las empresas deben "empezar a planificar todos los escenarios" posibles.
"Los aranceles pueden no ser reembolsados automáticamente, puede ser un proceso largo, puede estar basado en una solicitud para cada importación", afirmó Warrick. "Simplemente no lo sabemos", completó.
Antecedentes
Donald Trump impuso los aranceles del "Día de la Liberación" en abril, después de prometer gravámenes agresivos durante la campaña electoral, pese a las advertencias de economistas que alertaron sobre un posible impacto negativo en la economía y en los precios al consumidor. Las tarifas entraron en vigor por un período breve ese mismo mes.
Luego, los incrementos más severos quedaron en suspenso durante varios meses tras la fuerte volatilidad en el mercado bursátil. Finalmente, la administración Trump puso en marcha la política en agosto. Los casos que llegaron a la Corte Suprema los impulsaron pequeñas empresas que afrontaron el aumento de aranceles y estados gobernados por demócratas. Los demandantes sostuvieron que la IEEPA, una ley que autoriza a los presidentes a aplicar ciertas sanciones económicas en situaciones de emergencia nacional, no habilita la imposición de aranceles.
Además, argumentaron que no existió ninguna emergencia que justificara los gravámenes que dispuso Trump. Tanto el Tribunal de Comercio Internacional como el Tribunal Federal de Apelaciones fallaron a favor de los demandantes y declararon ilegales los aranceles. Sin embargo, las tarifas continuaron vigentes mientras avanzó el litigio. El viernes, tras escuchar los argumentos orales en noviembre, la Corte Suprema dio a conocer su decisión.
La mayoría de los jueces resolvió que la IEEPA no puede interpretarse como una norma que permita a los presidentes imponer aranceles. Trump convirtió los aranceles del "Día de la Liberación" en el eje de su agenda económica. De hecho, tanto él como sus principales funcionarios repitieron que el caso ante la Corte Suprema representó una amenaza directa para la administración.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com