La fintech tapi cierra una Serie B de US$ 27 millones y acelera su despliegue en México tras alcanzar la rentabilidad
Florencia Radici Forbes Staff
Florencia Radici Forbes Staff
En un contexto de consolidación para el sector financiero tecnológico en América Latina, tapi, la red de pagos y cobros fundada en 2022 por Tomás Mindlin, Kevin Litvin y Nicolás Andriano, anunció hoy el cierre de una ronda de inversión Serie B por US$ 27 millones. La operación fue encabezada por Kaszek, el mayor fondo de Venture Capital de la región —quien ya había liderado la instancia anterior—, y contó con el respaldo de Endeavor Catalyst, Latitud y otros inversores estratégicos. La noticia llega tras un 2025 de hitos operativos, incluyendo la adquisición de los activos de Arcus en México y el haber alcanzado la rentabilidad.
Actualmente, la infraestructura de tapi conecta a más de 20.000 empresas y 70.000 puntos físicos, procesando anualmente más de US$ 6.000 millones en transacciones que permiten a millones de personas pagar servicios recurrentes como luz, agua, gas y colegios. “El 2025 fue un año clave. Crecimos a doble dígito, adquirimos Arcus y alcanzamos rentabilidad sin aumentar la estructura del equipo. Ese equilibrio entre tecnología y escala es lo que nos permite hoy proyectar un 2026 de foco y profundidad”, sintetiza Tomás Mindlin, CEO y cofundador de tapi.
Aunque la compañía opera en cinco países (Argentina, Chile, Colombia, Perú y México), el nuevo capital tiene un destino claro: el mercado azteca. Mindlin explica que México reúne factores clave: “Una alta proporción de pagos en efectivo, baja bancarización y miles de empresas que necesitan mejorar sus procesos de cobranza”.

La estrategia en ese país se apoya en tapipay, su plataforma inteligente que automatiza cobranzas para PyMEs y aseguradoras. Sin embargo, Mindlin aclara que el impulso es regional: “Esta ronda nos permite pensar y ejecutar productos más específicos para cada contexto. Un objetivo claro es escalar tapipay y llevarlo a más regiones de México, pero también seguir desarrollando soluciones locales en otros países, como la que implementamos en Argentina junto a YPF”.
Nicolás Szekasy, Co-Fundador y Managing Partner de Kaszek, señaló: “En pocos años, el equipo logró escalar una red compleja con crecimiento exponencial, disciplina de capital y fundamentos económicos sólidos, alcanzando rentabilidad”. Por su parte, Mindlin detalla que en menos de 18 meses la facturación y el volumen transaccionado se multiplicaron por diez. Respecto a la valuación actual, aunque la cifra no fue revelada, el CEO confirma que durante los últimos tres años fue “por encima de los proyectado”. Ante la consulta sobre futuras rondas, asegura: “Por ahora no. Al tener una relación directa con nuestros inversores, las conversaciones están siempre abiertas, pero no es el momento”.
Para el año en curso, la hoja de ruta de la fintech se centra en la profundidad del servicio más que en la expansión geográfica masiva. “Este año no se trata solo de crecer más, sino de hacerlo mejor. Vamos a estar muy cerca de los clientes con los que ya trabajamos para resolver problemas específicos y construir soluciones a medida”, afirma Mindlin.
En cuanto a la estructura del equipo, tapi mantendrá su base de talento en Argentina, aunque con un esquema de contratación híbrido que incluye su nueva oficina en México. “Para el servicio y la cantidad de clientes que tenemos, somos un equipo pequeño que resuelve y ejecuta. Queremos seguir con esa premisa”, concluye el ejecutivo.