Fue CEO de YPF, lideró el mayor yacimiento de gas con Techint y ahora prepara un RIGI con una nueva petrolera
Fernando HerediaEditor
Fernando HerediaEditor
Es uno de los históricos de cada edición de la Argentina Oil & Gas, donde cuenta que estuvo desde la primera edición, pero con diferentes camisetas. Al comienzo, con el equipo de YPF que empezó el desarrollo de Vaca Muerta, al mando de Miguel Galuccio. Luego, pasó a Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, para liderar la construcción del mayor yacimiento de shale gas del país: Fortín de Piedra. En plena pandemia, fue convocado para volver a YPF, donde terminó como CEO de la mayor empresa nacional. Su nuevo desafío se enfoca en una compañía prácticamente desconocida por el público general: Tango Energy, con la cual evalúa presentar un RIGI de US$ 3.000 millones para desarrollar diversas áreas entre Neuquén, Río Negro y Mendoza.
En una charla con Forbes desde la capital neuquina, Pablo Iuliano cuenta las oportunidades que está viendo con esta nueva firma que nace del rescate de los activos de Aconcagua por parte de dos gigantes como Vista y Trafigura.
Fuiste uno de los participantes de esa mesa chica que inició esta revolución de Vaca Muerta. ¿Cómo cambió la industria en todos estos años desde ese inicio a la realidad que vemos hoy?
Comenzamos a trabajar en esto siempre con la convicción de que Vaca Muerta tenía el potencial para convertir a la Argentina en una exportadora de energía, construyendo una plataforma de exportación. Trabajamos muy duro durante los primeros años y las primeras exportaciones en firme fueron en 2020 en plena pandemia. Creo que lo hemos logrado y hoy, haciendo un recorrido de todo lo que costó y del esfuerzo y las ganas que le pusimos todos los actores de la industria, es un gran logro lo que alcanzamos. Hacia adelante estamos con muchas expectativas de crecimiento. Hay un punto que es clave: la seguridad de suministro energético que necesita el mundo. Basado en lo que pasó en Ucrania y lo que está pasando ahora en Medio Oriente, tener a la Argentina como un proveedor confiable de energía en el mundo nos posiciona de muy buena manera.
Fuiste CEO de YPF y estuviste en una empresa muy grande como Tecpetrol liderando el principal yacimiento de gas de Vaca Muerta. Ahora estás con un nuevo proyecto, una nueva empresa más chica, pero también más flexible. ¿Cómo lo estás viviendo y en qué objetivos te proponés?
Armamos un modelo organizativo que nos permite ser muy ágiles y eficientes desde el lugar de que desrisqueamos muy rápido y pasamos rápido a la ejecución del desarrollo. Operamos además campos convencionales y estamos permanentemente detectando y evaluando nuevas oportunidades para tomar decisiones de manera muy rápida. Esto se estructura con una compañía que se llama Tango, una compañía de servicios que se llama Go (que es la operadora que opera), y todo atravesado por una firma que armamos que se llama Unconventional Resources, que es la que nos permite fondear los proyectos y manejar de manera muy ágil el portafolio.
En esta búsqueda de innovación están optando por lugares no tan vinculados al núcleo de Vaca Muerta, como el sur de Mendoza o Río Negro, buscando áreas que todavía no se desarrollaron. ¿Esa es la apuesta, ir a un lugar que todavía no está tan explorado y empezar a ampliar esa mancha de Vaca Muerta?
Tal cual lo dijiste. Creemos que hay una gran oportunidad y valor en las áreas más de frontera de Vaca Muerta, como el este de Río Negro o el sur de Mendoza. Somos optimistas respecto del valor que podemos encontrar ahí. Siempre tuve en la cabeza que teníamos que ir más allá de los bloques del centro de cuenca porque había oportunidades de hacer algo con Vaca Muerta más hacia el este, y eso es lo que estamos haciendo.
Hace muy poquitos días, Horacio Marín anunció que estaban evaluando un RIGI en Mendoza. ¿Ustedes están pensando en algo parecido tanto en Mendoza como en Río Negro o es muy pronto para hablar de inversiones?
Estamos pensando en un RIGI en nuestros activos en Río Negro y Neuquén, que probablemente estemos presentándolo entre noviembre y diciembre. En Mendoza todavía necesitamos un tiempo más de evaluación, pero si los resultados son positivos, claramente sería el camino. El RIGI es una herramienta excelente para aplicar en estos bloques más de frontera, donde las condiciones de la roca no son tan buenas como en el centro de cuenca pero el acreaje termina siendo más barato.
¿De qué monto estaríamos hablando?
Si aplicamos el RIGI para nuestros dos proyectos —uno en el hub Río Negro-Neuquén y otro en el hub de Payún—, estamos hablando de más de 3.000 millones de dólares.
¿Con qué horizonte de producción?
Estamos pensando en alcanzar entre 55.000 y 60.000 barriles diarios de petróleo, desarrollando unos 300 millones de barriles de reservas, para lo cual perforaríamos unos 400 pozos.
¿Esa es la escala que te imaginas de cara al largo plazo (2030, 2031, 2032), produciendo un plateau en ese nivel?
Esto es sobre los activos y proyectos en los que hoy estamos trabajando. Siempre estamos evaluando nuevas oportunidades para incorporar acreaje, hacer derisking en otras áreas o asociarnos con compañías que quieran tomar riesgo en Vaca Muerta. Contamos con un equipo con más de 15 años de experiencia, todos formados en Vaca Muerta en empresas de servicios y operadoras, lo cual es nuestro principal diferencial.