El "efecto Temu y Shein": las plataformas asiáticas aceleran el crecimiento de las compras internacionales
Laura Mafud Editora
Laura Mafud Editora
Hace apenas un año, comprar en Temu o Shein era todavía un hábito minoritario entre los consumidores argentinos que compraban en el exterior. Hoy, según el informe de mitad de año que la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) presentó este mes, ambas plataformas concentran prácticamente la mitad de las preferencias declaradas por quienes hicieron una compra internacional online en los últimos seis meses.
El estudio, realizado por la consultora Kantar para CACE, releva tanto la oferta (196 empresas socias de la cámara) como la demanda (una encuesta online a 1.000 consumidores) y fue presentado por Andrés Zaied, presidente de CACE, y Gustavo Sambucetti, director institucional de la entidad, en una conferencia de prensa.
Según el informe, el 18% de los encuestados hizo su primera compra internacional online durante 2026, frente al 8% que había hecho su primera compra internacional en 2025. Además, seis de cada diez consumidores encuestados ya realizaron alguna compra internacional en algún momento —frente a cuatro de cada diez en 2025—, y en promedio adquieren productos de 2,8 categorías internacionales distintas.

El cambio más marcado se dio en las plataformas elegidas para esa última compra internacional. Temu pasó del 10% de las menciones en 2025 al 23% este semestre, con un crecimiento que la cámara destacó especialmente en el segmento de consumidores mayores de 65 años. Shein, por su parte, saltó del 8% al 20% de participación, traccionado principalmente por el público femenino. Mercado Libre —a través de las compras internacionales dentro de su propia plataforma— sigue en el primer lugar del ranking con 31% de las elecciones, aunque cede terreno frente al 33% que tenía un año atrás. Plataformas como Amazon, Alibaba y AliExpress registraron caídas o retrocesos leves.
Entre los motivos para comprar afuera, los consumidores priorizan el precio y las promociones, seguidos por la variedad y disponibilidad de artículos que no consiguen en el mercado local y, en menor medida, la calidad del producto. También pesan la necesidad de contratar servicios digitales o suscripciones sin alternativa local y la búsqueda de lanzamientos o novedades.
En cuanto a qué se compra afuera, el primer puesto lo mantienen los contenidos audiovisuales, software, streaming y aplicaciones. La indumentaria y el calzado no deportivo subieron del cuarto al segundo lugar, seguidos por la indumentaria deportiva y la categoría de pasajes y turismo. Los teléfonos celulares y accesorios, en cambio, cayeron del segundo al quinto puesto.

Pese al crecimiento, la compra internacional sigue siendo un hábito ocasional: solo el 10% de quienes compran afuera lo hace una vez por semana o más, frente al 40% que se estima para el mercado local, y el 37% compra al menos una vez al mes, contra el 60% del comercio interno.
Sambucetti explicó cómo la cámara estima el peso del canal internacional sobre el total del comercio electrónico local: tomando los $ 19.533.815 millones facturados en el semestre por el e-commerce local, mensualizando esa cifra y comparándola con los US$ 125 millones que el INDEC reportó en junio para importaciones vía courier, el resultado es que las compras internacionales representan alrededor del 6% de la facturación del e-commerce argentino. Según aclaró, si de ese cálculo se excluyeran categorías locales pesadas que no compiten con el courier —como alimentos frescos o turismo nacional— y se midiera solo en rubros específicos como indumentaria, la participación internacional "probablemente" alcance los dos dígitos.
El informe también repasó el panorama general del comercio electrónico argentino. La facturación del sector alcanzó los $ 19.533.815 millones en el primer semestre, un 28% más que en igual período de 2025, con alimentos y bebidas, electro y herramientas y construcción como las categorías que más aportaron al crecimiento. Ese 28% se compara con una inflación acumulada entre junio de 2025 y junio de 2026 del 33,5%, según los datos del propio informe.

Las órdenes de compra treparon a 181,5 millones, un 21% más que un año atrás —el equivalente a un promedio de un millón de pedidos diarios—, y se vendieron 248 millones de unidades, un 22% más que en el semestre anterior. El ticket promedio subió a $ 107.597. Según explicó Zaied, ese comportamiento combina un cambio de hábito de consumo hacia productos de menor ticket y mayor frecuencia, como alimentos y bebidas, con categorías —como electrónica y línea blanca— cuyos precios no acompañaron el ritmo de la inflación.
Para las 160 empresas de la muestra que operan tanto en canal físico como online, la participación del comercio online sobre sus ventas totales pasó del 18% en 2024 al 25% en 2025 y al 28% en 2026. "Vemos números que indican que el comercio electrónico sigue creciendo y sigue siendo un pequeño refugio ante estas crisis", planteó Zaied al abrir la presentación. Un 46% de las empresas relevadas dijo que su canal online creció por encima de la tienda física en el semestre, y un 15% que creció al mismo ritmo.
A nivel de todo el mercado —sumando también a las empresas que no son socias de la cámara—, CACE estima que el comercio electrónico representa alrededor del 8% del consumo privado total, un cálculo realizado sobre el volumen de 2025 (US$ 22.000 millones) en relación con el PBI, descontando gasto público y servicios.

De cara a la segunda mitad del año, el 55% de las empresas encuestadas calificó sus expectativas entre 7 y 10 puntos (en una escala donde 10 significa "mucho mejor"), y un 13% se ubicó directamente en el tramo más optimista. Según los representantes de la cámara el sector "está muy bien preparado" para cuando se inicie la recuperación económica en cada rubro, gracias a la base de clientes, la frecuencia de compra consolidada y las capacidades logísticas desarrolladas en los últimos años.
El informe también incluyó, por primera vez de forma sistemática, datos sobre inteligencia artificial: siete de cada diez empresas socias de la cámara declararon utilizarla en sus procesos, principalmente en marketing y publicidad, automatización de tareas y personalización de la experiencia del usuario. El 63% de esas empresas dijo haber comenzado a implementarla hace más de un año.