Longvie reconfigura su negocio: reorganiza sus plantas y suma marcas para volver a crecer
Belén FernándezSubeditora
Belén FernándezSubeditora
Longvie decidió reconfigurar su operación industrial y comercial en un momento desafiante para el negocio de los electrodomésticos. La compañía, una de las fabricantes tradicionales del mercado argentino, cerró el primer semestre de 2026 con una caída real de sus ventas y pérdidas que se profundizaron respecto del año anterior. Frente a ese escenario, puso en marcha una reorganización de sus plantas y amplió su oferta de productos con nuevas marcas.
El cambio más importante en el frente industrial será el traslado de la fabricación de calefones y anafes a la planta que la compañía tiene en Catamarca. Actualmente, esas líneas funcionan en Paraná, Entre Ríos, y Villa Martelli, en la provincia de Buenos Aires. El proceso será gradual y está previsto que finalice en noviembre.
A partir de entonces, Catamarca concentrará la fabricación de calefones y anafes; Paraná se enfocará en la producción a gran escala de termotanques y calefactores; y Villa Martelli, en cocinas y hornos.
La decisión, comunicada por Longvie a la Comisión Nacional de Valores (CNV), tiene como objetivo reducir costos de producción, ganar escala, disminuir costos fijos y aumentar la capacidad instalada. Pero también busca aprovechar mejor la infraestructura existente y liberar espacio en dos de sus establecimientos.
"Hicimos una relocalización de líneas productivas para optimizar cada una de las plantas", explicaron desde la compañía. "Al generar más espacios disponibles en Villa Martelli y Paraná vamos a trabajar mucho mejor y, además, poder disponer de más espacio frente a un aumento de la cantidad producida".
La reconfiguración llega después de un primer semestre complejo para la compañía. Entre enero y junio de 2026, Longvie registró ventas netas consolidadas por $35.569 millones, frente a $39.921 millones del mismo período de 2025, expresados en moneda comparable. La caída real de la facturación fue cercana al 11% interanual.

El resultado final también mostró un deterioro. La empresa registró una pérdida de $6.035 millones en el semestre, frente al resultado negativo de $3.792 millones obtenido en igual período del año anterior.
En ese contexto, la estrategia apunta a que una estructura productiva más especializada permita mejorar la eficiencia y, al mismo tiempo, dejar capacidad disponible para acompañar un eventual incremento de la demanda.
La planta de Catamarca será la principal receptora de esta reorganización. Allí se trasladarán las dos líneas productivas y la compañía buscará maximizar el uso de una infraestructura que ya cuenta con distintos procesos industriales, entre ellos inyección de plástico, pintura, plegado y troquelado, además de inyectoras de alto tonelaje.
"Respecto de Catamarca, que es la planta que recibe dos líneas nuevas, vamos a maximizar la utilización de la dotación que tenemos allá. Es todo para mejor y sin tocar estructura", señalaron desde Longvie.
La fábrica de El Pantanillo cuenta actualmente con más de 60 trabajadores y también tiene capacidad para fabricar componentes para terceros. Esa integración vertical es otro de los activos que la compañía busca aprovechar: entre las empresas a las que ya puede abastecer se encuentra Puma.
La reconversión contempla, además, la incorporación de tecnología y una ampliación de la capacidad productiva de la planta catamarqueña.
El movimiento industrial está acompañado por una segunda pata de la estrategia: ampliar el negocio comercial.
En abril de este año, Longvie acordó con CaBosch una licencia de uso de la marca Universal para fabricar y comercializar electrodomésticos en la Argentina. El acuerdo le otorgó el derecho de utilizar la marca en el mercado local, con condiciones de exclusividad en determinados ámbitos de comercialización.
En ese momento, la empresa explicó que el objetivo era ampliar el portafolio de productos, optimizar la oferta disponible y fortalecer su posicionamiento competitivo.

Ahora, desde Longvie vinculan directamente el relanzamiento de Universal con el plan de crecimiento.
"El relanzamiento de Universal nos genera una expectativa de crecimiento en volumen y participación de mercado, dado que podemos llegar a otros segmentos de precios", explicaron desde la compañía.
La lógica detrás de la estrategia es complementar una estructura industrial más eficiente con una oferta comercial más amplia. La incorporación de Universal permitiría a Longvie competir en otros rangos de precios, mientras que la reorganización de las plantas apunta a reducir costos y generar capacidad para producir mayores volúmenes. "En línea con ese plan y otros, sumamos toda esta relocalización", agregaron.
Así, la compañía busca responder por dos vías a un mismo desafío: hacer más eficiente una estructura industrial que ya tiene y, al mismo tiempo, ampliar el mercado al que puede llegar con sus productos.