Se habla mucho de la IA. ¿Cómo se hace para sacarle valor real y que no quede solamente en querer usarla?
No caer es difícil, porque vas a todos lados y se habla de IA. Hace nueve décadas que estamos en Argentina. No somos una empresa global y estamos en una industria regulada, entonces la prueba y el error con un medicamento no es lo mismo que con otro tipo de industria. Comenzamos hace dos años con algunos proyectos en el desarrollo de productos, trabajando con la Universidad de Montevideo en modelos de IA para predecir mejor nuestra oportunidad de desarrollo, la factibilidad de la forma farmacéutica y en qué tiempo lo vamos a hacer. Tuvimos muy buenos resultados y pudimos reducir los tiempos de desarrollo de productos entre un 10 y un 15%. La utilizamos en la parte interna, empezando por RR.HH. La incorporamos también en el área de entrenamiento y en el desarrollo de publicidad. Pusimos orden y tratamos de aplicarla donde veíamos que podíamos hacer una diferencia significativa; estamos en ese proceso.
¿Cómo hacen para que esta tecnología no cambie la cultura?
Veníamos del mundo analógico, y poner una base de datos estable requirió invertir fuerte en los últimos años. Pero hay un elemento cultural que es el más importante. A veces le pedimos a la IA un nivel de asertividad que no tenemos en procesos humanos, en los que sí toleramos cierto grado de ineficiencia. A la IA le exigimos precisión milimétrica y costo-efectividad inmediatos, y eso atenta contra el proyecto. Hay que darle tiempo de maduración dentro de la compañía e incentivar a que se siga usando; no abandonar al primer fallo. Ahí es donde la dirección debe guiar el cambio a la velocidad que la cultura organizacional pueda asimilar.
¿Cómo se va a trabajar en los próximos años para demostrar que el valor humano prevalece ante la idea de reemplazo?
La IA reconfigura la contribución que hacemos como personas. Tenés que entender dónde agregás valor, y a partir de ahí tenés un camino nuevo para recorrer. Habrá muchas tareas que dejaremos de hacer, lo cual nos permitirá enfocarnos en brindar un mejor servicio a nuestros clientes, vender más o atender mejor a los pacientes. Va a haber una reconfiguración, y lo importante es tener curiosidad, abrazar el cambio y ver esto como una oportunidad.